EEUU y Turquía planean asegurar la frontera siria

Natalia González Velázquez

Pie de foto: Manifestantes turcos protestan en las calles de Ankara

Estados Unidos y Turquía están negociando un plan para crear a lo largo de la frontera turcosiria una zona liberada de la presencia de combatientes del Daesh. El objetivo es sellar la frontera que, según la coalición internacional que combate contra los yihadistas, ha permitido al Daesh alimentar con efectivos sus operaciones.

Sin embargo, la nueva colaboración entre Washington y Ankara no está resultando fácil. Mientras que Turquía considera a las milicias kurdas como grupos terroristas, Estados Unidos se ha aliado con ellas puesto que las considera clave para hacer frente a los yihadistas y para mantener despejada la zona fronteriza.

EEUU ha sido reticente hasta ahora para establecer estas zonas seguras bajo el amparo de sus fuerzas y las de sus aliados, pero el avance del Daesh en Irak y Siria le ha llevado a cambiar de opinión. La zona de seguridad pensada para el sur de Turquía no será de exclusión aérea, según la idea que actualmente estudian los distintos implicados.

Washington no quiere hablar de dimensiones, pero fuentes de seguridad citadas por la prensa turca sostienen que tendrán una extensión de entre 90 y 100 kilómetros, la distancia entre las localidades sirias de Azaz y Yarablus, entre la que se extiende el territorio del Califato que hace frontera con Turquía.

El área ocuparía hasta 40 km de Siria y estaría controlada, desde territorio turco, por las Fuerzas Aéreas y la artillería de Turquía. El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, ha asegurado que su país no entrará en territorio sirio, pero ha avisado que las operaciones contra el Daesh “continuarán hasta que se retire de la frontera”.

También, Turquía ha hecho ajustes en su estrategia. Tras meses de presiones por parte de Washington, Ankara anunció que cedería sus bases aéreas turcas a la aviación de Estados Unidos en su ofensiva contra los yihadistas. Al Ejecutivo islamista moderado por Turquía no le quedó más remedio después de que un atentado matase a 32 personas en la localidad turca de Suruç y de que, tres días más tarde, milicianos del Daesh abrieran fuego contra un puesto militar fronterizo turco.

A cambio, Turquía ha conseguido la cooperación de EEUU para la creación de esta zona libre del Daesh. El objetivo de esta iniciativa turca es ofrecer seguridad al Frente de la Conquista, una alianza creada el pasado abril bajo el amparo de Turquía, Arabia Saudí y Qatar en la que participan rebeldes moderados del antiguo Ejército Sirio Libre pero cuya mayor fuerza de combate son los batallones islamistas radicales de Ahrar ash Sham, Yaish al Islam y el Frente al Nusra (filial de Al Qaeda). Al fundarse, la alianza consiguió arrebatar al régimen grandes porciones de terreno en la provincia de Idlib, pero luego se vio confrontada por el Daesh, empeñado en tomar el crucial paso fronterizo hacia Turquía de Bab al Salame.

Si se conforma esta zona libre, el Frente de la Conquista podrá contar con una retaguardia segura con la que no temer los ataques yihadistas, lo que le permitirá dirigir sus esfuerzos contra el régimen sirio. Además, esta zona serviría para taponar una posible expansión kurda a lo largo de la frontera.

Ataques contra el PKK

Mientras tanto, el conflicto se complica en Turquía. Las fuerzas aéreas del país han bombardeado por tercer día consecutivo las posiciones del grupo armado Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK).

La milicia kurda que lucha en Siria contra el Daesh –las YPG, Unidades de Protección Popular-  también ha denunciado haber sufrido ataques. Si esto se confirma como un ataque intencionado y no como un fallo de cálculo, supondría otro cambio de tercio por parte del Gobierno turco, que hasta ahora no había puesto el foco de atención en esta dirección.

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