“Rusia no está cerca de buscar un alto el fuego, sino todo lo contrario”

María Senovilla alertó en Onda Madrid de que Rusia descarta el alto el fuego y denunció en la ONU el uso de drones contra civiles como crimen de lesa humanidad
<p>Edificio de apartamentos alcanzado por un ataque militar ruso, en medio del ataque de Rusia contra Ucrania, en la región de Donetsk, en la ciudad de Kramatorsk, Ucrania - REUTERS/ YEVHEN TITOV</p>
Edificio de apartamentos alcanzado por un ataque militar ruso, en medio del ataque de Rusia contra Ucrania, en la región de Donetsk, en la ciudad de Kramatorsk, Ucrania - REUTERS/ YEVHEN TITOV

La corresponsal y periodista María Senovilla, colaboradora de Atalayar, analizó en el programa “De cara al mundo” de Onda Madrid la denuncia de Volodymyr Zelensky en Naciones Unidas la negación de Rusia a aceptar y/o buscar un alto el fuego, tan solo un día después de que el presidente estadounidense Donald Trump le trasladase su apoyo y llegase a afirmar que con la ayuda necesaria Ucrania podría recuperar todo su territorio. Una afirmación que el Kremlin se ha apresurado a desmentir.

  1. Giro político en las declaraciones de Trump
  2. La resistencia ucraniana frente al conflicto
  3. Las dotes diplomáticas de Zelensky en el escenario internacional
  4. La escalada de los bombardeos y su impacto civil
  5. Crímenes de lesa humanidad y el uso de drones FPV

Giro político en las declaraciones de Trump

Las recientes manifestaciones del expresidente Donald Trump respecto a la guerra en Ucrania han generado un notable giro en su discurso político. En una intervención durante la Asamblea General de la ONU, Trump afirmó que Ucrania podría recuperar todo el territorio ocupado por Rusia, siempre que reciba el apoyo financiero adecuado de Europa y el respaldo militar de la OTAN.

Se trata de una postura que contrasta con sus declaraciones anteriores, en las que mostraba una posición más ambivalente hacia el conflicto y el rol de Rusia. Sin embargo, estas palabras no incluyen un plan concreto ni compromisos específicos, especialmente en relación con el despliegue de tropas estadounidenses o aliadas, lo que genera escepticismo entre los expertos y los propios actores involucrados en la guerra.

La dificultad de recuperar territorio en esta guerra radica en la estructura defensiva que Rusia ha establecido durante años. Aunque la recuperación de zonas ocupadas parece un objetivo estratégico para Ucrania, la realidad sobre el terreno presenta una resistencia formidable debido a la fortificación y la preparación militar del Kremlin en esos territorios.

<p>En esta fotografía, tomada y difundida por el Servicio de Prensa Presidencial de Ucrania en Kiev el 26 de abril de 2025, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky (izq.), se reúne con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump (der.), al margen del funeral del papa Francisco en la Basílica de San Pedro del Vaticano - PHOTO/ SERVICIO DE PRENSA PRESIDENCIAL DE UCRANIA</p>
En esta fotografía, tomada y difundida por el Servicio de Prensa Presidencial de Ucrania en Kiev el 26 de abril de 2025, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky (izq.), se reúne con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump (der.), al margen del funeral del papa Francisco en la Basílica de San Pedro del Vaticano - PHOTO/ SERVICIO DE PRENSA PRESIDENCIAL DE UCRANIA

La resistencia ucraniana frente al conflicto

La opinión predominante entre las autoridades y población ucraniana ante las declaraciones de Trump es que no existe una expectativa realista de un cambio inminente en el control territorial. Los esfuerzos ucranianos se concentran en mantener las líneas del frente y en fortalecer sus capacidades militares y logísticas para sostener la defensa de las zonas clave del país.

Además, el panorama bélico se encuentra muy tensionado, con intensos combates en regiones como Járkov y Donetsk. En estos frentes, las tropas rusas continúan buscando abrir brechas, mientras que las fuerzas ucranianas reorganizan sus despliegues para contener y contrarrestar los avances enemigos, lo que evidencia la complejidad y larga duración de este conflicto.

Ante esta situación, el apoyo internacional en armamento y financiación es vital para Ucrania. Sin embargo, la comunidad internacional mantiene una postura cuidadosa para evitar una escalada directa que pudiera involucrar a fuerzas militares extranjeras, lo que subraya la delicada dinámica geopolítica que atraviesa la región.

<p>Vista del puente Antonovsky dañado sobre el río Dniéper en Jersón, Ucrania, el 13 de noviembre de 2022 - AP/LIBKOS</p>
Vista del puente Antonovsky dañado sobre el río Dniéper en Jersón, Ucrania, el 13 de noviembre de 2022 - AP/LIBKOS

Las dotes diplomáticas de Zelensky en el escenario internacional

El presidente Volodymyr Zelensky continúa destacando por su habilidad para gestionar la agenda internacional de Ucrania. Durante su estancia en la sede de la ONU, logró establecer contactos y encuentros con diversos líderes mundiales, consolidando la presencia ucraniana en la esfera diplomática y manteniendo la atención global sobre el conflicto.

Estas acciones diplomáticas son especialmente relevantes en un contexto donde el conflicto ha quedado relegado a un segundo plano frente a otras crisis globales. Zelensky ha sabido aprovechar cada oportunidad para visibilizar la situación de su país y fortalecer las alianzas internacionales esenciales para el sostenimiento político y militar de Ucrania.

La capacidad del presidente ucraniano para movilizar apoyos y generar empatía en foros como la ONU reafirma su papel como interlocutor clave, no solo en cuestiones bélicas, sino también en la búsqueda de soluciones políticas que, aunque aún lejanas, representan una esperanza para la resolución del conflicto.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski - PHOTO/LEON NEAL vía REUTERS
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski - PHOTO/LEON NEAL vía REUTERS

La escalada de los bombardeos y su impacto civil

En paralelo a las dinámicas militares, las ciudades ucranianas continúan sufriendo graves consecuencias debido a los bombardeos intensificados por parte de las fuerzas rusas. En zonas como Zaporilla, Dnipro y Járkov, la población civil es la que más padece estas agresiones, mientras que en Kiev la situación permanece relativamente tranquila, aunque con constantes amenazas.

El incremento de estos ataques ha provocado un aumento significativo en el número de víctimas civiles, evidenciando el alto costo humano que representa este conflicto. La Organización de Naciones Unidas ha denunciado un aumento del 40 % en las muertes de civiles durante el último período, atribuido directamente al auge de los bombardeos en áreas pobladas.

Este contexto trágico no sólo afecta a las personas, sino que también tiene implicaciones sobre la estabilidad social, económica y humanitaria en las regiones afectadas, dificultando aún más la posibilidad de un diálogo o solución pacífica a corto plazo.

<p>Una mujer camina junto a un edificio dañado tras el ataque de un misil en Konstantinovka, en el óblast de Donetsk, este de Ucrania - AP/ NARIMAN EL-MOFTY</p>
Una mujer camina junto a un edificio dañado tras el ataque de un misil en Konstantinovka, en el óblast de Donetsk, este de Ucrania - AP/ NARIMAN EL-MOFTY

Crímenes de lesa humanidad y el uso de drones FPV

Una de las denuncias más graves contra el Kremlin ha sido elevada recientemente por la ONU, que acusa a Rusia de crímenes de lesa humanidad relacionados con el uso sistemático de drones FPV (First Person View) para atacar a la población civil. Esta práctica, que consiste en persecuciones y ataques selectivos con drones cargados de explosivos, se ha documentado especialmente en Jersón.

Durante meses, testigos y víctimas han reportado que estos drones siguen a personas, autobuses y vehículos de emergencia, generando un terror constante en las zonas cercanas al frente de batalla. Este método ha sido empleado para desplazar por la fuerza a la población civil, dificultando la vida cotidiana y buscando desarraigar a las comunidades locales.

Las evidencias presentadas incluyen cientos de vídeos recogidos tanto por testigos como por canales rusos en Telegram, testimonios que demuestran el uso estratégico de estas acciones para sembrar miedo y facilitar la expansión territorial rusa. La ONU ha enfatizado la gravedad de estas tácticas y ha elevado la denuncia con la intención de que la comunidad internacional tome medidas para impedir y sancionar estas violaciones al derecho internacional humanitario.

Además, esta modalidad de guerra ha evolucionado y se ha extendido al Donbás, donde ciudades como Konstantinovka y Kramatorsk enfrentan el mismo tipo de ataques. Las autoridades locales intentan proteger las vías principales con redes especiales para neutralizar drones, aunque la protección total de las áreas urbanas es extremadamente complicada, lo que deja a la población expuesta a estos ataques.

Estos hechos subrayan la naturaleza cruel y prolongada del conflicto, cuyo impacto en la población civil es profundo y devasta las condiciones de vida, además de complicar cualquier avance hacia la paz, mientras la comunidad internacional observa con creciente preocupación y exige que se respeten los derechos humanos fundamentales.