Rusia podría estar chantajeando a familiares de prisioneros de guerra y caídos en combate ucranianos
La corresponsal y periodista María Senovilla, colaboradora de Atalayar, analizó en el programa “De cara al mundo” de Onda Madrid la cumbre convocada por Emmanuel Macron, presidente de Francia, y la disposición de 26 países a respaldar la seguridad de Ucrania ante la invasión rusa.
Además, consideró la nueva reorganización del Ejército ucraniano.
Mientras, Rusia atacó por primera vez desde que se inició la invasión rusa de Ucrania el edificio del Gabinete, sede del Gobierno ucraniano, en una nueva ola de bombardeos masivos que el presidente ucraniano, Volodymir Zelensky, calificó de “despiadada”.
El simbólico ataque se produjo en medio de una nueva ola de bombardeos masivos por parte del Kremlin, según informó la primera ministra ucraniana, Yulia Svyrydenko.
Emmanuel Macron celebró su cumbre en París y 26 países están dispuestos a participar en las garantías de seguridad para Ucrania si se firma el alto el fuego y después llega la paz. No es nuevo, ¿no?
No es nuevo, aparte de que para que se firme ese alto el fuego y luego se llegue a una tregua parece que va a tener que pasar bastante tiempo, porque en estos momentos el Ejército ruso no está haciendo nada que demuestre que se están preparando para un alto el fuego. Todo lo contrario, están incrementando la presión en los frentes de combate, sobre todo en el del Donbás.
Decíamos que no es nuevo que Macron ofrezca tropas porque hace un año y medio aproximadamente ya hizo unas declaraciones similares diciendo que Francia, Alemania y otros países estarían dispuestos a desplegar efectivos en suelo ucraniano. ¿Qué pasó? Que después el Gobierno alemán no siguió, no legitimó esas palabras, y aquello se quedó en agua de borrajas. Y, por supuesto, al menos de manera oficial, ningún país de la Unión Europea llegó a desplegar esos efectivos en suelo ucraniano.
Tal vez ahora suene un poco más creíble por esa condición que han puesto de que primero habría que llegar a un alto el fuego y a firmar una tregua, pero de todas formas los ucranianos hasta que no lo vean no lo van a creer.
De momento, algo que también se ha acordado para presionar a Rusia y se siente en la mesa de negociaciones, más sanciones de Estados Unidos y Europa si Putin no se sienta a negociar.
Y para que por fin acordaran esas sanciones han sido necesarios nuevos bombardeos masivos contra ciudades, contra objetivos civiles.
En Konstantinovka, el Ejército ruso asesinaba a nueve personas y hería a una veintena en uno de los peores ataques que se recuerdan en esta ciudad del norte de Kramatorsk. Es una ciudad que ya tiene a las tropas rusas a las puertas, están a escasos 3-4 kilómetros de la urbe. La ciudad está prácticamente evacuada, pero, lo hemos contado cada vez que hablamos de ciudades asediadas, siempre hay un pequeño núcleo de población, normalmente gente muy mayor que no quiere irse de sus casas, que no se siente con fuerza para empezar de cero en otro sitio.
Y también hay gente que piensa, que espera, que cree que, aunque lleguen los rusos, son muy mayores, no les van a hacer nada. Craso error porque la táctica que está empleando el Ejército ruso ahora en suelo ucraniano es la de ablandar el objetivo, la de bombardear las ciudades, destruirlas y luego pasar por encima de los escombros. Atrás quedaron los primeros meses de la invasión en los que conquistaba ciudades, las ocupaba y mantenía a la población con vida adentro.
Ahora, desde la caída de Avdivka hace más de dos años, venimos contando que la situación real en los frentes de combate y en las ciudades que están cerca de los frentes de combate es que primero las destruyen y luego pasan por encima y es lo que están haciendo con Konstantinovka. Aun así, el bombardeo fue especialmente cruento. Llegaba dos días después de otro bombardeo donde también hubo víctimas mortales en Zaporiyia y apenas una semana después de ese brutal ataque aéreo masivo en Kiev que dejó 25 muertos, entre ellos cuatro niños y casi 70 heridos.
Además de los bombardeos, el Gobierno ucraniano tiene otros problemas porque se ha producido el asesinato de otro diputado, creo que es el cuarto. ¿Qué es lo que está ocurriendo, María?
El caso de este último diputado asesinado, Andriy Parubiy, ha desvelado toda una trama de injerencia rusa dentro de Ucrania que estaría mercadeando con algo tan terrible como los cuerpos de los caídos en combate y los prisioneros de guerra ucranianos. Las autoridades ucranianas detuvieron al presunto culpable del asesinato de Andriy Parubiy. Hay que decir que Andriy Parubiy tenía un peso significativo en la política ucraniana porque fue el que sacó adelante en 2019 toda la legislación que ponía al idioma ucraniano por encima del ruso como idioma estatal.
No prohibía el idioma ruso, cuidado, que sigue siendo la lengua materna de la mitad de Ucrania, pero decía que para los asuntos oficiales que había que poner el ucraniano como idioma central en todo el país. Fue muy difícil que sacara esas leyes adelante, hubo muchas modificaciones, pero finalmente, en 2019, se conseguía aprobar y daban así un empujón, un respaldo muy importante a la identidad ucraniana como tal. Entonces te podrás imaginar que estaba en el punto de mira del Kremlin desde hacía mucho tiempo.
¿Qué ha pasado? ¿Cómo le han asesinado? Pues una persona, un ucraniano, vestido con un traje de repartidor de Glovo, que es una empresa con una aplicación que funciona en Ucrania, le tiroteó en la calle en Leópolis; ocho disparos, obviamente Parubiy murió. Y al presunto autor lo detuvieron las autoridades y en el interrogatorio confesó que hace un año su hijo cayó en combate y aún no habían recuperado el cuerpo. El cuerpo estaba en poder del Kremlin. Entonces parece ser que los servicios secretos rusos contactaron con él y le dijeron que si quería recuperar el cuerpo de su hijo tenía que hacer algún trabajo para ellos, en este caso asesinar a un político.
¿Por qué Parubiy? Porque el presunto autor vivía cerca de él en Leópolis, sabía dónde estaba su casa, le veía frecuentemente, sabía los sitios que frecuentaba y se decantó por él. Llevaba un año planificando este asesinato. Tenía que haberse producido el 23 de agosto, que era el Día de la Bandera y que es un día en el que se reivindica precisamente esa identidad, tanto cultural como política ucraniana.
No pudo ser, finalmente se llevó a cabo una semana más tarde. Pero el presunto autor no ha tenido ningún reparo en confesar todos los detalles. Para que te hagas una idea, en las últimas declaraciones que se ha sabido de él, ha confesado el asesinato y asegura que arrojó el arma y el teléfono a un estanque y que lo que está esperando ahora es que el juicio salga pronto, que le sentencien, porque los servicios secretos rusos lo que le han prometido es que lo van a intercambiar en el próximo intercambio de prisioneros de guerra, van a incluir al asesino de Parubiy en esos intercambios, va a poder ir a suelo ruso y va a recuperar el cuerpo de su hijo.
Hazte a la idea de que en estos momentos se sabe que hay más de 10.000 prisioneros de guerra ucranianos y decenas de miles de cuerpos de desaparecidos en combate que han caído en suelo ruso y que obviamente todos no se han recuperado, pero el Ejército ruso sí ha recogido miles de estos cuerpos que también se incluyen normalmente en el intercambio de prisioneros, aunque se les da menos voz porque obviamente no aparecen fotos de esas imágenes de los intercambios de cadáveres. Pero lo que ha venido a destapar este asesinato es una trama, una injerencia rusa brutal que estaría extorsionando, chantajeando de alguna manera a todos los familiares posibles de esos prisioneros de guerra, de esos caídos en combate, a los que les estaría diciendo que tienen que dar información o que tienen que hacer algún tipo de trabajo, incluso cometer un asesinato si quieren recuperar el cuerpo de sus familiares, de sus seres queridos o incluso que les dejen de torturar en las cárceles los que están vivos y están como prisioneros de guerra o que los impongan en el próximo intercambio.
Imagínate el potencial de este tipo de injerencias que está llevando a cabo Rusia en estos momentos. Hace unos meses también tirotearon en una calle de Leópolis a una activista muy conocida, muy nacionalista. Aquí había opiniones encontradas incluso dentro de Ucrania de si era muy radical o poco radical, pero el caso es que era una activista con mucha voz y murió en las mismas circunstancias en las que ha muerto Parubiy. Cabe pensar que probablemente también fuera un asesinato programado y que el autor de los hechos también estaría coaccionado con algo tan horrible, insistimos, como que te digan que, si quieres recuperar el cuerpo de tu hijo o si quieres recuperar incluso a tu hijo que es prisionero de guerra pues tienes que hacer un trabajito para el Kremlin. Terrible esto.
Tremendo, ya comenté yo que no se iba a respetar ni la ética, ni los derechos humanos, ni las leyes, aquí lo tienen ustedes con todo lujo de detalles por desgracia. Otra cuestión María, problemas entre los servicios de seguridad ucranianos y las autoridades anticorrupción, ¿qué pasa?
Bueno, ya hubo una protesta importante, la contamos aquí hace unas semanas cuando se intentó poner bajo tutela de la Fiscalía General a los dos organismos que se supone que están de manera externa para regular la corrupción, finalmente se paró la ley. Bueno, no se paró, se firmó, pero después Zelensky la revocó ante las protestas que se gestaron en Maidán y parece que ahora otra vez no queda claro el papel que van a desempeñar, lo que van a hacer, y probablemente los próximos días veremos más protestas en el Maidán.
Una de las cosas buenas que tiene la sociedad civil ucraniana, lo vimos en 2014, pero es que lo estamos viendo incluso en medio de la guerra, es que a pesar de esa ley marcial, a pesar de esa condición de vivir en medio de la guerra, el pueblo no se está conformando, no se quiere conformar, con prácticas políticas y, sobre todo, con todo lo que tiene que ver con la corrupción, especialmente la gente más joven que entiende que esa corrupción es una herencia de la Unión Soviética y quiere sacársela de encima. Más ahora después de estos tres años y medio de invasión y de guerra en el que han visto morir a familiares, amigos, a conocidos, y se niegan ahora mismo a que las instituciones las siga corroyendo esa corrupción, y ya te digo, veremos más manifestaciones los próximos días en un intento de limpiar el sistema y de que el Gobierno entienda que la sociedad civil no se va a aguantar ya con ciertas prácticas, con ciertas tradiciones, por llamarlo así, que se venían llevando a cabo.
Una última cuestión, María. ¿Qué sabemos de la nueva reorganización del Ejército ucraniano?
Pues es una reorganización, es la segunda que se lleva a cabo. Se llevó una primera reorganización del Ejército a comienzos de 2023 cuando se crearon nuevas brigadas operativas y, ahora, más o menos aproximadamente en abril de este año comenzó una segunda reorganización que se está viendo ahora a lo largo del mes de agosto y ya se ha visto bastante consolidada, que lo que están haciendo en estos momentos es reorganizar el Ejército ucraniano en cuerpos de Ejército. El Ejército ucraniano estaba organizado en brigadas y lo que están haciendo es reagrupar esas brigadas, meter cuatro o cinco brigadas en un solo cuerpo de Ejército y han creado al menos una veintena de estos cuerpos de Ejército. Yo entrevistaba hace unas semanas al comandante en jefe de la Brigada 20, que forma ahora parte del cuerpo del Ejército Azov, y este comandante, apodado Yanqui, cuando le pregunté por qué esa reorganización, por qué ahora formaban parte del cuerpo Azov, me explicaba muy bien que después de tres años y medio de invasión y de conflicto y de crearse numerosas brigadas y de que cada vez se están produciendo más heridos por esa acumulación de drones que hay en el frente de combate pues ya prácticamente ninguna de las brigadas estaba ya completa.
Así que es cierto que el reclutamiento sigue su curso y hay mucha gente que está en proceso de formación para incorporarse a esas brigadas, pero la realidad es que la mayoría de las brigadas no está completa como cuando se pusieron en funcionamiento. Entonces, ¿qué pasa al reestructurar el Ejército en cuerpos de Ejército? Pues que tú agrupas varias de estas brigadas y entre ellas, digamos, compensan: así, lo que les falta una lo pone la otra. Y, a nivel operativo, esto les da una versatilidad y un nivel táctico que está muy por encima de lo que venían teniendo hasta el momento.
En agosto, decíamos, se ha visto ya que esa reestructuración está funcionando, ya está muy cuajada, cuando Rusia avanzó esos casi 18 kilómetros por el frente de Pokrovsk al este de Mirnogrado. Lo hizo con pequeños grupos de sabotaje de entre tres y cinco personas que, caminando sin utilizar vehículos, porque los vehículos grandes se detectan rápidamente y son neutralizados, se organizó un avance, una ofensiva basada en estos pequeños grupos de sabotaje que andando consiguieron penetrar 18 kilómetros entre las líneas ucranianas. Claro, imagínate, fue un escándalo, nadie sabía cómo se podía haber llegado a esto, pero el Ejército hizo una cosa muy bien, que en vez de entretenerse echándose las culpas, rápidamente lanzaron una contraofensiva para hacerlos retroceder.
Y se encargó precisamente el primer cuerpo Azov, del que yo entrevistaba a este comandante. Se le puso al cuerpo entero, bajo la organización de la brigada Azov, a repeler esta ofensiva y fue un absoluto éxito. En menos de una semana, no sólo pararon el avance, sino que les hicieron retroceder incluso a un punto anterior a donde estaban y se ha demostrado que, efectivamente, operacionalmente, funciona muy bien el tema de los cuerpos de Ejército. Se están agrupando más brigadas, no ha terminado la reorganización, pero digamos que estas últimas semanas sí se ha puesto a prueba cómo están funcionando y yo creo que de aquí a final de año ya vamos a ver completamente el Ejército reestructurado en este nuevo sistema.
Por cierto, me decía el comandante Yanqui cuando le entrevisté que el Ejército ruso también está basado en cuerpos de Ejército y que era una desventaja que ellos no lo estuvieran.

