Argelia acepta el plan de autonomía marroquí para el Sahara como única base para la negociación final de la solución del conflicto
Estados Unidos consigue que Argelia, sentada en la mesa como un actor más y no como observador como pretendía en el pasado, acepte y reconozca el Documento Técnico planteado en la reunión que considera el plan de autonomía marroquí para el Sáhara bajo su soberanía como el único documento de negociación sobre la mesa para los debates técnicos, cerrando así cualquier opción de propuestas alternativas, que hasta ese momento habían sido apoyadas por Argel y el Polisario. No pasaron desapercibidas algunas posiciones divergentes en temas relevantes entre argelinos y polisarios.
Las cuatro partes también acordaron la creación de un “Comité Técnico Permanente”. Este comité estará compuesto por expertos jurídicos de Marruecos, Argelia y Mauritania, bajo la supervisión conjunta de Estados Unidos y la ONU. Su misión será examinar las modalidades concretas de aplicación de la Autonomía en el Sahara, en particular en materia de fiscalidad, sistema judicial y seguridad local.
Entre los resultados de la reunión, se recoge la creación de la Hoja de Ruta de Madrid 2026 como acuerdo de procedimiento que permitió fijar para el próximo mes de mayo la próxima ronda de conversaciones en Washington con el objetivo de firmar un acuerdo marco político.
La Embajada de Estados Unidos en Madrid organizó este domingo 8 de febrero una reunión de negociaciones sobre la cuestión del Sahara. Estuvieron presentes representantes de Marruecos, Argelia, Mauritania y Polisario, así como Staffan de Mistura, el enviado personal del secretario general de las Naciones Unidas para el Sáhara Occidental.
Según una fuente cercana a la reunión, esta primera reunión subrayó la preeminencia de la iniciativa marroquí de autonomía.
La delegación estadounidense, Massad Boulos, enviado especial para el norte de África del presidente Trump, y Mike Waltz, jefe de la misión de Estados Unidos en la ONU, dirigieron la reunión con una premisa clara, que los asistentes ya conocían de antemano cuando aceptaron participar en Madrid en la reunión, que es la resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas del pasado 31 de octubre de 2025 que recoge como base más realista y fiable para la negociación del conflicto el plan de autonomía para el Sáhara bajo soberanía marroquí presentado en 2007.
Ese argumento y la intención norteamericana de poner fin al conflicto manifestada en repetidas ocasiones durante las cuatro horas de reunión calificada de difícil y complicada, sirvieron para doblegar algunas posiciones argelinas y del Polisario, entre otras cuestiones, en cuanto a la terminología.
Sigue habiendo desacuerdo sobre el término "autodeterminación". Marruecos insiste en que se logra mediante la "Autonomía", mientras que Argelia intentó adherirse a la formulación clásica, pero la presión norteamericana inclinó la balanza a favor de la postura marroquí.
Lo que se ha establecido en Madrid es un cambio de método. Se da el paso de un conflicto congelado en las posturas ideológicas a un proceso concreto, técnico y bajo fuerte tutela estadounidense.
Plan de Autonomía ampliado
Uno de los pasos más relevantes de la reunión fue la presentación por parte del ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita, del plan de autonomía para el Sáhara ampliado a 40 páginas, perfectamente diseñado y estructurado en los diferentes sectores que afectan a los ciudadanos.
El ministro marroquí presentó el plan de autonomía a través de diapositivas detalladas sobre la arquitectura institucional, la fiscalidad, la justicia o la seguridad local, transformando de facto la discusión en un examen técnico en lugar de un debate político abierto. Se transformó en una reunión de trabajo técnico y de contenido trascendente para el interés y el futuro de los ciudadanos del Sáhara marroquí.
Al final de esta reunión, Marruecos aparece como el “ganador diplomático”, habiendo logrado imponer el discurso del “realismo político” y hacer de su plan de Autonomía la única referencia para los próximos debates. Estados Unidos, por su parte, se ha afirmado como el único mediador capaz de reunir a las cuatro partes en torno a la misma mesa en este delicado asunto, sorteando la parálisis de años de la ONU.
Reunión sin foto
Según algunas impresiones de participantes en la reunión, la delegación argelina aceptó en principio la hoja de ruta, pero quiere salir de esta situación con la cabeza en alto, ante la opinión pública. El ministro Ahmed Attaf también solicitó tiempo para preparar el terreno, debido a la preocupación por los problemas internos.
Argelia guarda silencio sobre el verdadero motivo de la visita de su ministro de Asuntos Exteriores, Ahmed Attaf, a Madrid. Por otro lado, en los campamentos de Tindouf, Bachir Mustapha Sayed criticó, en un artículo publicado este domingo, la celebración de conversaciones que no garantizan “la autodeterminación del pueblo saharaui”.
La parte española recomendó al Frente Polisario que aprovechara esta oportunidad histórica y regresara a su patria. Mientras que la delegación de Mauritania afirmó que anima a todas las partes a aceptar la autonomía, ya que beneficiará a la región del Magreb.
Washington intentó impulsar una foto de grupo que incluyera a los ministros de Asuntos Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita, y de Argelia Ahmed Attaf más los representantes norteamericanos Massad Boulos y Michael Walsz, así como Steffan se Mistura, enviado personal del secretario general de la ONU, también presente en la reunión, para enviar un contundente mensaje de éxito al mundo
La delegación argelina se negó rotundamente a aparecer en una foto con la delegación marroquí, lo que sugeriría una normalización política antes de una solución definitiva. Argelia se enfrenta a la mayor presión diplomática en su historia en la gestión de este conflicto.
Se espera una declaración oficial de Washington en las próximas horas, probablemente con un lenguaje contundente como "apoyo inquebrantable a la soberanía marroquí del Sáhara" y "un llamado a las partes para que avancen hacia la implementación práctica de la Hola de Ruta de Madrid 2026".