Comienzan las operaciones militares contra las mafias de inmigrantes en el Mediterráneo

Natalia González Velázquez

Pie de foto: Un barco de rescate asiste una embarcación con inmigrantes

La primera fase de la operación militar naval de la Unión Europea contra las mafias que trafican con inmigrantes en el Mediterráneo dará comienzo “inmediatamente”, según ha anunciado el ministro de Exteriores británico, Phillip Hammond. “Será una operación por fases”, ha señalado Hammond, en declaraciones a la prensa a su llegada a la reunión con sus homólogos de la UE.

El jefe de la diplomacia británica ha asegurado que la operación permitirá “interrumpir a los traficantes” y “el modelo de negocio de los traficantes de personas” para intentar “parar las presiones” migratorias hacia Europa en el Mediterráneo, en cooperación con los países de la región.

Además, ha reconocido que para avanzar en las siguientes fases de la operación, se necesitará contar con una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, pero ha resaltado que “las fases tempranas comenzarán inmediatamente”.

La fase inicial de la actuación, que consiste en la recogida de información para entender la organización y la forma de operar de las redes de tráfico, no necesita contar con una resolución de la ONU para llevarse a cabo.

Tampoco sería necesaria para la segunda fase, la cual consiste en “el abordaje, inspección, incautación y desvío en alta mar de embarcaciones sospechosas de ser utilizadas para el tráfico de personas y el contrabando”, aunque si se requeriría en el caso de que se hiciera en “aguas territoriales o aguas internas del estado afectado”, de acuerdo con el documento para establecer la misión.

Aunque la Unión Europea evita expresamente hablar de la posible destrucción de las embarcaciones utilizadas por las mafias, en una tercera fase contemplan “todas las medidas necesarias contra una embarcación o sus activos relacionados”, incluyendo la posibilidad de deshacerse de ellos o hacerles inoperativos “en el territorio de ese país”, de acuerdo con las condiciones que se fijen en una resolución del Consejo de la ONU o con el consentimiento del país.

La misión trataría, por tanto, de “neutralizar” las embarcaciones “más grandes” utilizadas por las mafias pero, según fuentes europeas, en ningún caso se atacarían embarcaciones con “inmigrantes a bordo”.

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