Los colores de la paz de Francisca Blázquez

La pintora madrileña expone su obra en la Sala de Exposiciones de la Junta Municipal de Usera en Madrid
Los colores de la paz de Francisca Blázquez
Los colores de la paz de Francisca Blázquez

Desde que mostrara sus obras en Pekín con ocasión de los Juegos Olímpicos de 2008, la pintora madrileña exhibe prácticamente todos los años en China sus creaciones. 

No es extraño por ello que para volver a mostrar sus obras en la capital de España haya elegido la Sala de Exposiciones de la Junta Municipal de Usera; al fin y al cabo, es el barrio en el que se encuentra la mayor concentración de población china en Madrid. 

Francisca Blázquez supera con esta muestra las 400 exposiciones individuales y colectivas en 17 países y tres continentes, dejando buena parte de sus obras colgadas en museos e instituciones como la Fundación Newman de Chicago, el Marugame Hirai de Japón, el Círculo Artístico de Venecia, el Instituto Egipcio de Estudios Islámicos, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires o las sedes de 200 empresas y bancos suizos. 

Los colores de la paz de Francisca Blázquez
Los colores de la paz de Francisca Blázquez

China y su ancestral sentido de la armonía como pilar fundamental de la vida tiene una conexión especial con esta artista que, además de sus cuadros, se adentra en otros campos como la escultura, el diseño de joyería, la animación digital, la vídeo creación o la danza experimental. 

Los colores de la paz de Francisca Blázquez
Los colores de la paz de Francisca Blázquez

Desde que inventara su arte y lo bautizara en 1998 como Dimensionalismo, Francisca Blázquez refleja en sus obras sus indagaciones en la investigación cósmica, etérica, átmica, espiritual y cristalógrafica, sin olvidar la “dimensión principal del amor”. En consecuencia, el resultado, según ella misma explica a Atalayar, es “una obra que viaja a través de diferentes dimensiones, que fluye de adentro hacia afuera, de arriba hacia abajo, que busca la intensidad vibracional”. 

Los colores de la paz de Francisca Blázquez
Los colores de la paz de Francisca Blázquez

Sus cuadros son, efectivamente, composiciones energéticas, que al fin y al cabo son canalizaciones espirituales a través de la meditación. Plasma vibraciones y energías que interactúan con la persona que las contempla. Y ello, a su propio juicio, la beneficia en todos los aspectos: sanación, espiritualidad, dones, logros, riqueza, abundancia, amor, trascendencia… Es evidente su recreación en los siete rayos cósmicos, exhibiendo toda la fuerza de la luz platino que está llegando a la tierra procedente del centro de la galaxia. Es patente, pues, la innegable asimilación de la sabiduría oriental en su manera de expresar la iluminación y sus circunstancias esenciales: “Considero -afirma- que todo lo que existe es parte de un todo inteligente, que posee funciones compatibles e interconectadas”. Y subraya que “aunque no conocemos el universo en detalle, en realidad todo está ahí, fuera y dentro, en nosotros y en el todo”. 

Los colores de la paz de Francisca Blázquez
Los colores de la paz de Francisca Blázquez

Con esa perspectiva, la pintura de Blázquez puede considerarse parte de ese todo, fragmento del cosmos, pero que representa el cosmos universal en su totalidad, fuerzas y energías macro y micro en acción. Su llamativa estética contribuye también a que su arte sea interactivo, de forma que ayuda, tanto a las personas como a los ambientes en que se instala, a transformarlos y mejorarlos. 

Los colores de la paz de Francisca Blázquez
Los colores de la paz de Francisca Blázquez

Es así como de esta forma conecta con la existencia desde el punto de vista de lo multidimensional en todos los órdenes. 

Los colores de la paz de Francisca Blázquez
Los colores de la paz de Francisca Blázquez

Activa colaboradora de la Fundación Paz y Cooperación, estima que su presencia y la de sus obras en todos los ámbitos en donde se busquen tales aspiraciones, es su manera de contribuir con su arte a un mundo mejor, tanto más cuanto que los nubarrones de la geopolítica actual precisan de renovados colores que alejen los caballos desbocados del Apocalipsis.