Grecia lanza un 'No' rotundo a la 'troika' y dimite Varufakis

Luz Sela/lainformación.com
 
Pie de foto: Celebración de la victoria del 'no' en Grecia -  Foto: Fotos: AFP
 
El rechazo a la propuesta de los acreedores vence de forma clara en el referéndum de este domingo. El ministro de Economía, Yanis Varufakis dimite para ayydar a Tsipras en la negociación que se reabre.. El gobierno griego quiere un acuerdo "rápido" y Europa le reclama propuestas creíbles.
El gobierno del primer ministro griego, Alexis Tsipras, ha recibido este domingo un fuerte espaldarazo en sus negociaciones en Bruselas.
La victoria del 'No' a la propuesta de los acreedores ha sido rotunda. Con el 90% escrutado, la diferencia rozaba los 25 puntos (61,40 % frente 38,60 %), suficiente para que las negociaciones asuman, de entrada, un nuevo cariz.
 
No obstante, Tsipras no lo tendrá fácil, y lo sabe. En su triunfal comparecencia para valorar los resultados, el líder de Syriza reconoció ya “no hay soluciones sencillas, pero sí justas”. Sus alusiones a la “democracia” representada en esta consulta vertebraron su discurso. “Tengo la seguridad de que ese voto vuestro es un arma de negociación para la consecución de un acuerdo que libere a Grecia del círculo vicioso de la austeridad", dijo, tras felicitar a todos los que, en el resto de Europa, habían apoyado la opción del Gobierno.
 
El referéndum, aclaró no obstante, no se planteó para decidir la continuidad en Europa. Tampoco una posible salida del euro, rechazada de plano por los dirigentes de su partido. Era, ha dicho, una forma de dejar claro un modelo de Europa. “Hemos dicho con mucha fuerza que queremos una Europa de democracia y justicia", advirtió Tsipras, que, tras conocer los resultados, se puso en contacto telefónico con la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande.
 
Dimite Varufakis
El ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, ha anunciado este lunes que dejará su puesto en el ministerio. Su anuncio llega después de que el 'no' a las reformas propuestas desde Europa se impusiera en el referéndum de este pasado domingo . El anuncio del hasta ahora ministro ha llegado este mismo lunes, a través de una entrada en su blog personal y un mensaje en Twitter.
 
Según ha argumentado, deja su puesto por las preferencias de 'ciertos participantes del Eurogrupo' por su "ausencia en las reuniones", una idea que el primer ministro ha juzgado útil a la hora de llegar a un acuerdo con Europa.
 
"Por esa razón dejo el Ministerio de Finanzas hoy", ha continuado. "Lo considero mi deber ayudar a Alexis Tsipras explotar, como vea adecuado, el capital que nos dio el pueblo griego en el referéndum de ayer". "Y llevaré el odio de los acreedores con orgullo" ha subrayado.
 
En la corta entrada de blog publicda, asegura que "es, por lo tanto, esencial que el capital dado a nuestro gobierno por el maravilloso voto del NO sea invertido inmediatamente en un SÍ a una resolución adecuada - en un acuerdo que incluya la reestructuración de la deuda, menos austeridad, la redistribución en favor de los más necesitados y reformas de verdad". 
 
El ahora exministro, no obstante, no deja de apoyar al gobierno de Tsipras. "Nosotros  en la Izquierda sabemos como actuar colectivamente sin que nos importen los privilegios de puestos públicos. Apoyaré plenamente al primer ministro Alexis Tsipras, al nuevo Ministro de Finanzas y a nuestro gobierno". 
 
"El esfuerzo sobrehumano para honrar al valiente pueblo de Greciam, y el famoso OXI (NO) que dieron a los demócratas de todo el mundo, acaba de empezar".
 
La negociación de la deuda, la clave
El primer ministro griego quiere un acuerdo rápido. También lo han venido subrayando así a lo largo de las últimas horas distintos miembros de su gabinete, como su ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, quien exigió una “negociación auténtica” a partir de ahora.
 
"Durante cinco meses, los acreedores planificaron nuestra humillación", recordó Varoufakis, el primer dirigente de Syriza en comparecer ante la prensa. Si bien, lanzó mano tendida a Bruselas: “sí a las auténticas reformas, mano para la cooperación”, repitió en su intervención.
 
Sobre la mesa de Bruselas estará la cuestión de la deuda. Más aún, advirtió Tsipras, ahora que el propio FMI ha advertido de que resulta “insostenible” y se hace preciso una quita, que el organismo calcula en el 30%.
 
Ahora, la maquinaria de las negociaciones se aprieta. Los líderes europeos han convocado respectivos encuentros de urgencia. Mañana, el BCE habrá de decidir si amplía los límites de liquidez a Grecia, como así le han solicitado. Los 1.000 millones de que disponen las entidades sólo garantizar llegar a mañana lunes y la intención de las autoridades helenas es abrir sucursales el martes o miércoles. Aún así, las limitaciones de disposición de efectivo en los cajeros, seguirán.
 
La canciller alemana Angela Merkel se reunirá este lunes en París con el presidente francés, François Hollande. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha convocado también para este lunes a la Comisión encargada de Asuntos Económicos. Y los jefes de Estado y de Gobierno de la Eurozona se reunirán de manera extraordinaria el martes para examinar las consecuencias del mensaje del pueblo griego, como ha confirmado el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, a través de Twitter.
 
El presidente del Parlamento europeo, Martin Schulz, ha sido el primero en valorar los resultados y en advertir también de que el avance de las negociaciones dependerá, ahora, “de las propuestas que vengan de Grecia”.
 
“Espero que el Gobierno griego presente en las próximas horas propuestas que hagan posible volver a negociar, porque si no, entraremos en una época difícil, incluso dramática”, aseguró en un mensaje de tintes dramáticos.
 
Tras conocerse los primeros resultados, miles de personas se dirigieron a la plaza Syntagma, convertida ya en emblemático epicentro del sentir griego, para celebrar el mensaje. Los griegos han decidido el punto de las negociaciones. Ahora, el gobierno habrá de decidir el futuro en Europa.
 
¿Qué puede pasar ahora?
Grecia ha votado este domingo el futuro de sus negociaciones con la 'troika' y, sostienen algunos, su propio futuro en Europa. El referéndum celebrado hoy era más que una consulta sobre la decisión de aceptar o no las condiciones de los acreedores. Era también una reválida para el gobierno de Alexis Tsipras, un primer ministro en horas bajas y cuestionado por su propio partido por la aparente cesión ante los socios. 
 
La rotunda victoria del 'No' le otorga un aire indiscutible para sentarse ahora a negociar con unas instituciones que, no obstante, no se lo pondrán fácil, como así han venido advirtiendo los distintos responsables comunitarios. A partir de ahora, la maquinaria negociadora vuelve a ponerse en marcha. Estas son las consecuencias del 'No' griego: 
 
Atenas quiere un acuerdo "cuanto antes"
El resultado otorga a Syriza una capacidad reforzada para negociar un nuevo acuerdo para Atenas. O, al menos, esa es la lectura. El primer ministro había anunciado su voluntad de marcharse si las urnas no validaban su negativa a la propuesta de las instituciones europeas, así que ahora, éstas le han dado vía libre para hacer valer su postura en Bruselas. El acuerdo comunitario pasa por reformas en el sistema de pensiones y subida de impuestos, pero Grecia quiere además que la deuda forme parte de las negociaciones.
 
Así lo avala también el FMI, que ha solicitado como exigencia para avalar un tercer rescate-por valor de 54.000 euros-que se produzca una quita del 30%. Eso supondría pasar de una deuda del 180% del PIB a una más asequible del 120%. En este sentido el principal escollo son los socios europeos que no parecen dispuestos a una quita de la deuda, ni tan siquiera a una reestructuración.
 
El Gobierno de Tsipras ha dicho que retomaría inmediatamente las conversaciones con los acreedores. Pero los responsables europeos creen que sería muy difícil acordar un nuevo rescate porque el 'no' sería interpretado como un rechazo al compromiso europeo. 
 
Uno de los principales negociadores griegos en las conversaciones con la troika, Euclid Tsakalotos, anticipó ya que las líneas maestras de la estrategia griega tras el referéndum se apoyarán en dos pilares: el informe del Fondo Monetario Internacional que reconoce que la deuda griega es insostenible y un nuevo mandato para Atenas, amparado en la voluntad del pueblo griego. "Nuestros acreedores deben enterarse de que la realidad ha cambiado", declaró Tsakalotos en comentarios recogidos por la cadena británica Sky News.
 
El Gobierno griego ha asegurado que hará "todo lo posible" para lograr un acuerdo con los acreedores internacionales. Y cuanto antes, incluso en 48 horas, según explicó también el portavoz del Ejecutivo, Gabriel Sakellaridis. "Las negociaciones deberán concluir muy pronto", afirmó Sakellaridis en declaraciones a la televisión griega.
En rueda de prensa para valorar los resultados, el ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, ha pedido una "auténtica negociación" a partir de ahora, si bien ha recordado que "durante cinco meses, los acreedores han rechazado una negociación sustancial, han impuesto el cierre de los bancos y planificado nuestra humillación"
A partir de ahora con la "herramienta del 'no' vamos a tender la mano para la cooperación, vamos a llamarles uno a uno para buscar un acuerdo", ha dicho Varoufakis.
 
El BCE decide si 'corta el grifo'
Los responsables de la zona euro no lo pondrán fácil a tenor de lo que en los últimos días han venido advirtiendo: un triunfo del 'no' apuntaría a un rechazo al euro y cerraría la puerta a una mayor ayuda de los acreedores, dejando al país aislado dentro del bloque.
 
A partir de ahora, los pasos que se definen son los siguientes: el Banco de Grecia solicitará liquidez adicional al Banco Central Europeo (BCE) a través del mecanismo de prestamos de emergencia (ELA), según informó el portavoz de Gobierno, Gavriil Sakelaridis. El BCE mantenía hasta ahora la línea de liquidez de 89.000 millones de euros, una cantidad insuficiente para mantener la actividad bancaria con normalidad, algo que provocó la imposición del 'corralito'.
 
Si el BCE no eleva los fondos de emergencia, el sistema financiero puede declararse en bancarrota y llevar la crisis a un escenario catastrófico. El país necesita en total 6.800 millones para hacer frente a los distintos vencimientos durante el mes de julio. Si no se produce acuerdo, el país entraría en 'default' con la institución y la situación se complicaría aún más en agosto, cuando vence otro pago de otros 3.200 millones de euros al BCE.
 
Este lunes será determinante, ya que es cuando el BCE se reúne para decidir si concede o no nuevos créditos de emergencia a las entidades financieras helenas y de ello dependerá también la magnitud del 'corralito' que cerca Grecia desde el pasado lunes. El consejo de gobierno del banco central puede decidir cerrar el grifo a Atenas o mantener incluso congeladas las líneas de liquidez,  lo que supondría el colapso total del sistema bancario griego. Actualmente, las entidades disponen tan solo de un colchón de liquidez de 1.000 millones de euros. Esto es, el líquido sólo está garantizado hasta este lunes. 
 
El 'No' complica sin duda la posibilidad de lograr que el líquido fluya con facilidad. Lo dificulta también el reciente impago de 1.500 millones al FMI, y que las perspectivas económicas de Grecia sean muy pobres.
 
Aún así, la presidenta de la Unión Griega de Bancos, Luka Katseli, ha asegurado que las entidades abrirán este mismo martes o miércoles, si bien con restricciones de liquidez todavía no  aclaradas. Actualmente, los griegos sólo pueden retirar 60 euros de efectivo. La decisión del BCE será en este punto también determinante. 
 
De no producirse un acuerdo entre Atenas y Bruselas, el BCE deberá también actuar como 'colchón' para evitar que la caída de Grecia se contagie a los países con los que mantiene más lazos económicos.
 
¿Salida del euro? El Gobierno heleno lo descarta
El presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, había advertido este fin de semana que "si sale el ‘no’, la pregunta no será si hay base para otro acuerdo, sino si hay base para que Grecia siga en el euro". Juncker también dijo que sería considerado como un mensaje de que quieren "alejarse de Europa". 
También ha sido duro el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz: "¿Seguirá Grecia en el euro después de este referéndum? Ése es el caso, ciertamente, pero si dicen 'no' tendrán que introducir otra moneda después del referéndum porque el euro no está disponible como modo de pago", aseguró a una radio alemana.
No obstante, cabe recordar que, de acuerdo a los propios Tratados de la UE, no se puede echar a nadie de la zona euro. Sería una decisión que correspondería a los griegos. Caso contrario sería la salida de la UE, que sí puede ser tomada en Bruselas.
Grecia podría adoptar también por emitir su propia moneda, por volver al dracma. Un extremo descartado en las últimas horas por el Gobierno griego. "No creo (...) que vayan a echarnos. Estamos dispuestos a reunirnos con ellos esta misma noche", avanzó el negociador con las instituciones, a medida que se conocía que el 'No' iba ganando terreno en el recuento.
 
El propio ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, aseguraba tras votar que la consulta ha dado “esperanza” a los europeos “de que una moneda común y la democracia pueden existir”.
 
El Ejecutivo heleno es consciente de que las consecuencias de una vuelta al dracma serían dramáticas para un país ya asfixiado: fuerte devaluación de la moneda con la correspondiente inflación, un aumento del paro y un agravamiento de la crisis bancaria. El ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, ya advirtió esta semana con acudir al Tribunal Europeo de Justicia si se tratara de sacar a su país de la moneda única.
No obstante, es un escenario que no descartan los socios comunitarios. El presidente del banco central alemán (Bundesbank), Jens Weidmann, advirtió este domingo que un 'Grexit' dejaría un multimillonario agujero presupuestario en Alemania. El banco central alemán ha reservado unas provisiones de 14.400 millones de euros para lidiar con las consecuencias de una salida, que podrían no ser suficientes.
 
Reacciones en Europa
Conocido el resultado del referéndum en Grecia, los líderes europeos afrontarán este lunes una intensa jornada para analizar sus consecuencias. Los primeros en tomar la avanzadilla de la agenda han sido la canciller alemana, Angela Merkel y el presidente francés François Hollande, que, aún sin conocer los resultados, han convocado un encuentro en París para la tarde de este lunes.
 
También el Grupo de Trabajo del Euro se reunirá mañana para analizar la situación tras los resultados del referéndum y, posteriormente, enviarán sus conclusiones al Eurogrupo, el foro de los Ministros de Economía y Finanzas de la zona euro.
 
Los partidos griegos, muy divididos
El referéndum en Grecia ha provocado una enorme división en las distintas formaciones en el país. La conservadora Nueva Democracia, el socialista Pasok y el liberal To Potami— y el Movimiento de Socialistas Democráticos —del ex primer ministro socialista Yorgos Papandreu— han hecho una campaña abierta por el 'Sí', advirtiendo también de las consecuencias de no aceptar el acuerdo de los acreedores.
 
El conservador Nueva Democracia era el primero en pedir al Gobierno esfuerzos para que Grecia “vuelva a la normalidad”. En caso contrario, advertía su diputado Vangelis Meinmarakis, “el país se dirige hacia una tragedia que será responsabilidad de este Gobierno".
De la polarización en el país ha alertado también el diputado conservador Miltiadis Varvitsiotis. “La división no hace más fácil el día siguiente", afirmó hoy.
 
La consulta era una prueba de fuego para Tsipras y su equipo, muy fragmentado también por las aparentes 'cesiones' ante los acreedores. El 'No' era apoyado también por la extrema izquierda extraparlamentaria y la derecha nacionalista de Griegos Independientes (ANEL), socio de gobierno de Syriza.
"El pueblo griego ha demostrado que no puede ser chantajeado, aterrorizado ni amenazado. La democracia ha ganado", afirmó su líder en su cuenta de Twitter.

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