Una mayor depreciación de la lira aumentaría la presión sobre el sector empresarial turco, altamente endeudado. Crédito y Caución prevé que los retrasos en los pagos empresariales y las insolvencias aumenten considerablemente en Turquía

La volatilidad del tipo de cambio amenaza el riesgo de impago de las empresas turcas

AFP/YASIN AKGUL - Oficina de cambio de divisas cuenta los billetes de liras turcas delante del panel electrónico que muestra los tipos de cambio en una oficina de cambio de Estambul, el 6 de agosto de 2020

El repunte económico de Turquía se ha detenido de forma brusca en 2020. Las medidas de confinamiento han tenido un grave impacto, tanto en la demanda interna como externa, lo que provocará, previsiblemente, una contracción del PIB del 5,1% en el conjunto del año. El deterioro del riesgo crediticio y el rendimiento empresarial de algunos sectores clave se acelerará en los próximos meses debido a la profunda recesión. Crédito y Caución prevé que tanto los retrasos en los pagos como las insolvencias en Turquía aumenten considerablemente este año.

El Banco Central ha reducido el tipo de interés de referencia al 8,25%, todavía por debajo de la tasa de inflación para estimular la economía con créditos baratos. Sin embargo, dado que los tipos reales siguen siendo negativos, se mantiene la preocupación de que nuevos recortes importantes de los tipos de interés puedan desencadenar otro bucle de inflación y depreciación monetaria. La volatilidad de los tipos de cambio constituye uno de los riesgos más importantes para la economía turca. La salida de capitales de los mercados emergentes en el primer trimestre provocó una fuerte depreciación de la lira. Se espera que en 2020 el déficit presupuestario aumente hasta el 5,5% del PIB debido a los estímulos económicos de la Administración y que el nivel de deuda pública aumente hasta el 40,5% del PIB. Aunque el nivel de la deuda sigue siendo bajo en comparación con los estándares internacionales, es vulnerable al riesgo de tipo de cambio, ya que casi la mitad está denominada en moneda extranjera. 

Una mayor depreciación de la lira aumentaría la presión sobre un sector empresarial altamente endeudado. El nivel de la deuda externa, que en su mayor parte está en manos de bancos y empresas privadas, aumentará por encima del 200% de las exportaciones de bienes y servicios en 2020. Las empresas turcas, en particular las de sectores como energía, materiales de construcción, acero, aerolíneas o productos químicos, han obtenido numerosos préstamos en moneda extranjera. Algunas empresas han reestructurado su deuda, pero los pasivos siguen siendo elevados y sensibles a los riesgos de los tipos de interés, la refinanciación y los tipos de cambio. Muchas empresas pagan altas tasas de interés por los préstamos y afrontan el impacto de la depreciación de la moneda local.

Crédito y Caución prevé que los fracasos empresariales aumenten especialmente en la construcción y los materiales de construcción, que ya sufrieron en 2019 por el exceso de capacidad, el elevado endeudamiento y la escasa liquidez. El sector automotriz, muy orientado a la exportación, registra una sensible disminución de la producción. Como consecuencia del deterioro de esos sectores, sus industrias proveedoras, como maquinaria, metalurgia y acero, registrarán también un alto nivel de insolvencias en 2020. El sector de bienes de consumo duradero está afectado por los cierres patronales, la disminución del sentimiento de los consumidores, la depreciación de la moneda y el aumento del desempleo. El exceso de capacidad está estrangulando la liquidez de los productores y minoristas de textiles. También el sector de las TIC está expuesto a un crecimiento del riesgo crediticio debido al aumento de los precios de las importaciones y al deterioro de la demanda de los consumidores.
 

Envíanos tus noticias
Si conoces o tienes alguna pista en relación con una noticia, no dudes en hacérnosla llegar a través de cualquiera de las siguientes vías. Si así lo desea, tu identidad permanecerá en el anonimato