El turismo se resiente en Egipto tras el siniestro del avión ruso en el Sinaí

lainformacion.com

Egipto vuelve a desestabilizase. Cuando parecía que el país se recuperaba del golpe a la actividad turística que supuso la llamada primavera árabe, primero, y el derrocamiento de Mohammed al Mursi, después, ahora el accidente del avión ruso que se estrelló en la península del Sinaí este fin de semana vuelve a poner en jaque a la industria turística egipcia, que supone alrededor del 11 por ciento PIB de Egipto.

“Después de tres años de cierta estabilidad parecía que la actividad se recuperaba, principalmente en la zona Mar Rojo, volvemos a sufrir un fuerte golpe”, cuenta a la www.informacion.com Maricel Bea Grau, catalana que lleva más de 30 años en Egipto a cargo de la empresa turística Galaxia Tour. Es una idea que comparte con el gobierno egipcio, que considera que los últimos rumores atentan directamente contra un pilar económico esencial para el país.

“La zona de Sharm el-Sheij empezaba a recuperarse. Contaba con un ocupación cercana al 60 o 70 por ciento principalmente ingleses y rusos”, señala. En una conversación por teléfono, Maricel no esconde su enfado por los comentarios y declaraciones que apuntan a un atentado terrorista como la causa del accidente. “Da la impresión de que hay cierta mano negra no quiere que Egipto se recupere”, asevera.

Reino Unido e Irlanda han suspendido sus vuelos a Egipto. Las aerolíneas easyJet, Thompson Airways, Thomas Cook y British Airways cancelaron en la noche del miércoles sus vuelos hacia y desde la ciudad egipcia, muy popular entre los turistas británicos. Según el Consejo Mundial de Turismo y el Viaje, uno de cada nueve egipcios está empleado en la actividad turística en Egipto, unos datos que revelan la importancia del sector para la economía del país.

En la lenta recuperación del turismo en Egipto, los rusos emergieron como el grupo dominante en las playas egipcias sobre el Mar Rojo. Unos tres millones de rusos visitaron Egipto en 2014, casi un tercio del total de visitantes, y la mayoría de ellos permanecieron directamente en los resorts de la Península del Sinaí o a la costa de enfrente, lejos de la insurgencia que combate con el ejército egipcio.

En este sentido, Maricel Bea Grau ha asegurado a este medio que el aeropuerto egipcio Sharm el-Sheij se realizan fuertes controles de seguridad. “Los equipajes pasan hasta tres controles de seguridad”.

En Egipto no solo hay turismo de pirámides y desierto. En los últimos años, los hoteles, restaurantes, campo de golf o escuelas de buceo atraen cada vez a más turistas a la zona del Mar Rojo. Tras los atentados perpetrados en agosto de 2012 en la península del Sinaí, la situación ha estado tranquila en el valle del Nilo.

En este sentido, policías vigilan los accesos a los lugares de interés turístico, los hoteles y los cruceros e incluso algunos de los autobuses turísticos son escoltados por fuerzas de seguridad durante las excursiones. En este sentido, según la Cámara de Hoteles de Egipto, el Sinái cuenta con 62.000 habitaciones, es decir el 33 por ciento capacidad hotelera del país.

El Gobierno egipcio siempre negó que la implicación terrorista estuviera detrás de la catástrofe. "La propaganda según la cual el avión se estrelló por culpa del Daesh sólo es una manera de hacer daño a la estabilidad y a la seguridad de Egipto", aseguró este martes a la BBC el presidente egipcio Abdel Fatah al Sisi, que descarta que el grupo pudiera haber derribado el aparato.

Así es la Península del Sinaí, zona de combates entre milicias

En desierto del Sinaí, lugar en el que se estrelló el avión ruso, es una vasta y desierta península en el este de Egipto, escenario de acciones armadas ejecutadas por yihadistas afines o no a Daesh y por milicias armadas.

El Sinaí es una península semidesértica de unos 60.000 km2 en el este de Egipto, situada entre el Canal de Suez, al oeste, e Israel y la Franja de Gaza, en el este. En sus costas bañadas por el mar Rojo hay varias ciudades turísticas como Sharm el-Sheij, la más conocida, pero todas ellas están lejos del norte del Sinaí, un feudo del Daesh.

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