El cierre del Gobierno de Estados Unidos alcanza el segundo periodo más largo jamás registrado
- Situación del cierre federal en Estados Unidos
- Impacto en los empleados y servicios esenciales
- Reacciones políticas y estado de las negociaciones
- Consecuencias económicas y sociales
Situación del cierre federal en Estados Unidos
El cierre parcial del Gobierno Federal en Estados Unidos continúa vigente sin que se vislumbre una solución pronta. La paralización afecta de manera creciente a los funcionarios públicos, los servicios esenciales y la economía nacional. Este martes, legisladores republicanos y demócratas coincidieron en que la crisis no se resolverá a corto plazo, y advirtieron que para el viernes los empleados fundamentales no percibirán su salario, lo que eleva la presión sobre áreas críticas como el control del tráfico aéreo, según reportes de EFE.
El cierre está cumpliendo 22 días este miércoles y está próximo a convertirse en el segundo más extenso de la historia estadounidense, al superar la interrupción ocurrida entre 1995 y 1996 durante la administración de Bill Clinton. John Thune, líder de la mayoría republicana en el Senado, anunció una nueva votación para intentar destrabar la situación, aunque reconoció que alcanzar los 60 votos necesarios será complicado debido a la falta de consenso entre ambos partidos.
Impacto en los empleados y servicios esenciales
La paralización ha dejado aproximadamente a 2,3 millones de empleados federales trabajando sin recibir pago y ha comenzado a detener el funcionamiento de instituciones clave como la Administración Nacional de Seguridad Nuclear, que ya suspendió a sus trabajadores, informó AP. Programas como el de alimentación para mujeres, niños y bebés (WIC) y el de educación preescolar Head Start alertan sobre la proximidad del agotamiento de sus fondos federales.
Además, la Administración Federal de Aviación (FAA) reportó una escasez en el número de controladores aéreos, lo que ha provocado retrasos en vuelos en diversas ciudades. Esta situación complica el normal desarrollo de actividades en sectores que requieren coordinación continua y seguridad elevada.
Reacciones políticas y estado de las negociaciones
Los demócratas exigen la prórroga de los subsidios contemplados en la Ley de Atención Asequible (Obamacare), mientras que los republicanos se oponen a esta medida y condicionan la reanudación de las negociaciones al fin del cierre. Los republicanos sostienen, sin presentar pruebas, que esos subsidios beneficiarían a personas indocumentadas. Hakeem Jeffries, líder demócrata en la Cámara de Representantes, criticó duramente al Partido Republicano, acusándolo de preferir mantener el cierre antes que avanzar en la ampliación de la cobertura sanitaria y en los créditos fiscales.
En un evento celebrado en la Casa Blanca, Donald Trump reiteró que no negociará sobre los fondos para salud hasta que el Gobierno vuelva a estar operativo, calificando a los demócratas de tener “a todo el Gobierno federal como rehén”. En un ambiente distendido junto a senadores republicanos en los jardines renovados de la residencia presidencial, Trump señaló que estaría dispuesto a discutir el asunto sanitario después de superar la crisis actual.
Consecuencias económicas y sociales
El cierre está afectando también al sector empresarial. La Cámara de Comercio de Estados Unidos indicó que la Administración de Pequeñas Empresas (SBA) ha dejado de conceder nuevos préstamos, estimados en 860 millones de dólares por semana, lo que afecta a aproximadamente 1,600 pequeños negocios. Asimismo, la emisión de pólizas de seguro contra inundaciones se detuvo y las operaciones inmobiliarias experimentan retrasos, de acuerdo con reportes de AP.
Por otro lado, la paralización amenaza con un aumento en el costo de los seguros médicos, dado que los subsidios federales para ayudar a millones de estadounidenses a adquirir pólizas privadas a través del programa Affordable Care Act (ACA) vencerán el 31 de diciembre. Analistas como Goldman Sachs, la Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO) y Oxford Economics han advertido que la inactividad del Gobierno podría restar entre 0.1 y 0.2 puntos porcentuales al crecimiento económico semanalmente.
Con la apertura de inscripciones para el ACA programada para el 1 de noviembre, los demócratas insisten en la necesidad urgente de renovar los subsidios antes de que millones queden sin asistencia para contratar seguros, un problema compartido por ambos partidos. Sin embargo, las conversaciones entre legisladores y la Casa Blanca continúan sin alcanzar avances concretos.
Mientras tanto, la Cámara de Representantes sigue cerrada y los demócratas han decidido mantener el Senado en sesión hasta la noche del miércoles como forma de protesta, según lo reportado por AP. Schumer y Jeffries solicitaron reunirse con Trump antes de que este viaje a Asia, aunque la administración insistió en que cualquier diálogo sobre salud solo se desarrollará tras la reapertura del Gobierno.