Donald Trump recibe a Mohamed bin Salman con acuerdos comerciales, nucleares y de defensa
- ¿Renegociación de los Acuerdos de Abraham?
- Cambio de equilibrio militar en Oriente Medio
- Papel de Irán en la región
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, y Mohamed bin Salman, príncipe heredero de Arabia Saudi, se reúnen en Washington 7 años después de su última visita en 2018 para negociar acuerdos comerciales, de defensa y de energía nuclear, en el contexto en el cual la Casa Blanca anunció que se aprobó la venta de 48 cazas F-35 a Riad y el anuncio del Consejo de Seguridad del establecimiento de una “fuerza de paz para Gaza” con 13 votos a favor y las abstenciones de China y Rusia.
Esta visita constata que las relaciones entre ambos países han recuperado toda la tensión generada con la muerte del periodista Jamal Khashoggi. Asimismo, este viaje servirá para valorar las inversiones prometidas por Riad de más de 600.000 millones de dólares el pasado mes de mayo. Dichos contratos atañen a tecnología, mediante la inversión de centro de datos para empresas de inteligencia artificial, y de fabricación y defensa.
¿Renegociación de los Acuerdos de Abraham?
Las relaciones de Donald Trump con las grandes monarquías de los países del Golfo, además de servir como puente de inversión, buscan mantener la estabilidad en la región. En este contexto, se prevé que en la visita de Mohamed bin Salman, el presidente norteamericano insista en la normalización de las relaciones con Israel bajo los Acuerdos de Abraham.
Desde su firma hace cinco años, los Acuerdos de Abraham han supuesto un polo de estabilidad clave en la región que han sobrevivido a la tensión en la que se ha visto envuelta la región desde que los terroristas de Hamás atentaran el 7 de octubre de 2023 en Israel.
Por aquel entonces, Arabia Saudí estaba en predisposición de unirse a Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Marruecos y Sudán, pero la evolución del conflicto paralizó unas conversaciones que Donald Trump espera continuar. Sin embargo, primero necesitará que Arabia Saudí confirme de facto al Estado de Israel.
Cambio de equilibrio militar en Oriente Medio
Desde la llegada de Trump al poder norteamericano, las acciones diplomáticas para fortalecer los lazos con Arabia Saudí han sido habituales; y se cercioraron el pasado lunes cuando Estados Unidos anunció la venta de cazas F-35 a Arabia Saudí, uniéndose a Israel como únicos países de la región que poseen estos aviones y posicionando a Riad como el único país de la Liga Árabe con la más alta tecnología norteamericana.
En la decisión, que no contaba con el beneplácito del Pentágono, radica directamente de la Casa Blanca, a pesar de que los servicios de inteligencia norteamericanos indicaron a Trump de las posibilidades de que China pueda adquirir información de la más alta y secreta tecnología militar estadounidense.
Esta acción supone un cambio en la región que aportará seguridad y paz a Oriente Medio, aunque este acuerdo podría suponer el fin de la “ventaja militar de Israel”. Ante esta premisa, diplomáticos saudíes han señalado que los intereses saudíes son meramente por temas de seguridad nacional y que no persiguen objetivos internacionales, especialmente, tras el ataque israelí en Doha en el mes de septiembre.
Papel de Irán en la región
Además de negociar en materias de energía y defensa, Mohamed bin Salman tratará de que la desestabilización de Irán tras los ataques israelíes y norteamericanos y su debilitamiento no afecte a la región.
Una visión que difiere de la de Estados Unidos quien ve a Irán como un “enemigo de occidente”. Las actuales relaciones entre Siria, Arabia Saudí e Israel, todos ellos socios tras el levantamiento de sanciones sirias y la visita del nuevo primer ministro Ahmed Al-Sharaa al Despacho Oval, suponen un rompecabezas en el que entra en juego las inversiones saudís de reconstruir Siria tras la marcha de Bashar Al-Assad, los ataques israelíes a Siria y el no reconocimiento de Arabia Saudí del Estado de Israel.

