Israel enfrenta la condena internacional tras los ataques a Hamás en Doha, incluso de Trump
El 9 de septiembre, Israel llevó a cabo un ataque aéreo en el barrio de Katara en Doha dirigido contra la mansión donde se resguardaban los líderes ideológicos de los atentados del 7 de octubre de 2023, quienes también estaban evaluando una de las propuestas de alto el fuego respaldado por Estados Unidos.
Tras conocerse los detalles de lo acontecido, varios países condenaron la acción de Israel catalogándola de “terrorismo de Estado”.
Un ataque sin precedentes
El bombardeo, que dejó al menos cinco fallecidos, incluyendo al hijo de Khalil Al‑Hayya, generó fuerte repudio internacional y amenaza con descarrilar las negociaciones en curso.
El ataque, realizado con más de 10 aviones de combate, tuvo como objetivo a Khalil al-Hayya, el líder interino de Hamás en Gaza; Zaher Jabarin, el encargado de finanzas de la organización; y Khaled Meshaal, quien fue el famoso líder del Buró Político en el exilio, relacionado con la facción siria y que ha estado asilado en Catar desde hace varios años. Hamas afirmó que no murió, ni él ni la delegación negociadora, pero que su hijo y el director de su oficina se encontraban entre los cinco miembros fallecidos.
El ataque de Israel plantea interrogantes sobre las garantías de seguridad de Estados Unidos en la región. Además, decenas de familiares de los rehenes se manifestaron y expresaron su preocupación por el destino de los cautivos restantes. Concretamente, la madre de uno de los 20 rehenes -que se creen permanecen con vida- expresó su miedo a que el ataque israelí haya podido ser “la sentencia de muerte de su hijo”.
No obstante, Benjamín Netanyahu insiste en que los ataques fueron “una acción de paz”.
Estados Unidos y Catar, desprevenidos
En contra de las informaciones que surgieron ayer tras el ataque, el presidente de Estados Unidos Donald Trump afirmó que no recibió ningún aviso previo sobre el ataque israelí al Doha, mediador imprescindible en las conversaciones entre Israel y Hamás.
“No me agrada toda esta situación”, comentó Trump a los reporteros anoche durante una visita poco común a un restaurante en Washington. “Deseamos que los prisioneros regresen, pero no nos gusta cómo se manejó todo hoy”.
A pesar de la violación del espacio aéreo catarí, el primer ministro de Catar, Sheikh Mohamed bin Abdulrahman Al-Thani, reafirmó la determinación del país para seguir desempeñando su papel como mediador.
Al-Thani calificó el bombardeo como “terrorismo de Estado”, y anunció que se formó una comisión legal para responder formalmente, aunque condenó que Washington comunicase la ofensiva 10 minutos después de iniciada, considerándola de “100 % traición”, insinuando que Donald Trump mintió al decir que no estaba al tanto de la situación, y dejando entrever que Netanyahu falseó sus declaraciones en las que afirmaba que era un ataque israelí independiente.
Rechazo total de la Comunidad Internacional
Rusia condenó con dureza el ataque etiquetándolo como una “violación grave” del derecho internacional y de la Carta de la ONU. Calificó la acción como una intromisión en la soberanía de Catar con alto riesgo de escalar la inestabilidad regional.
Asimismo, China también lamentó el bombardeo, afirmando que representa una escalada peligrosa. El portavoz del Ministerio de Exteriores chino abogó por el acercamiento y la desescalada, pero subrayó que las acciones de Israel no deben quedar impunes.
سمو الأمير المفدى يتقدم مستقبلي أخيه صاحب السمو الشيخ محمد بن زايد آل نهيان رئيس دولة الإمارات العربية المتحدة الشقيقة، لدى وصوله والوفد المرافق مطار الدوحة الدولي. https://t.co/3dk6tIu8lT pic.twitter.com/xx5bfDjz0N
— الديوان الأميري (@AmiriDiwan) September 10, 2025
En Reino Unido, el primer ministro Keir Starmer calificó el ataque como una violación de la soberanía de Catar y una amenaza para la estabilidad de la región. Insistió en la urgencia de un alto el fuego, la liberación de rehenes y un aumento sustancial de la ayuda humanitaria a Gaza. También negó que el Ejecutivo británico estuviera al tanto del ataque.
Por otro lado, Turquía aseguró que el bombardeo era “un mensaje para todo Oriente Medio”, respaldando un tono más agresivo de Israel hacia Hamás.
Unión e indignación del mundo árabe
Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos no han emitido condenas explícitas, pero han mostrado su preocupación por la escalada del conflicto y han enfatizado la importancia del respeto a la soberanía de los países árabes, como Catar.
“Estamos comprometidos con la estabilidad de la región, pero los derechos de los palestinos deben ser respetados. Israel debe actuar con responsabilidad”, expuso en sus redes sociales el embajador de los Emiratos en Estados Unidos, Yousef Al Otaiba.
Irak, por su parte, ha condenado con firmeza el ataque israelí, calificando la acción de “agresión directa” y subrayando que la comunidad internacional debe tomar medidas contundentes contra Israel. “El ataque a Doha no es solo un ataque a Catar, es un ataque a la soberanía de toda la región árabe. Actuaremos con unidad y firmeza”, declaró en la televisión pública iraquí, el ministro de Exteriores de Irak, Fuad Hussein.
El presidente egipcio, Abdel Fattah el-Sisi, ha enfatizado que “Las acciones militares de Israel no favorecen la paz en la región. Instamos a todas las partes a que se comprometan con un alto el fuego inmediato”.
Argelia y Túnez, naciones con fuertes vínculos históricos y políticos con la causa palestina, han sido claras en su rechazo al ataque israelí. Kuwait, por su parte, ha sido rotunda en su condena al bombardeo israelí, subrayando que Catar, como nación soberana, tiene derecho a defender su territorio y su seguridad.
La mayoría de estos países coinciden en la necesidad urgente de un alto el fuego y en apoyar los esfuerzos de Catar para lograr una solución diplomática al conflicto.