Marruecos y Naciones Unidas: el enfoque de una política exterior basada en el respeto internacional

Mohamed VI expresó en la 82º sesión del Instituto de Derecho Internacional que las acciones del país en el exterior siempre se han basado en un enfoque legalista y estructurado
Mohamed VI
Mohamed VI

Con motivo de la celebración de la 82º sesión del Instituto de Derecho Internacional, el monarca marroquí, Mohamed VI, subrayó que el enfoque de la política exterior marroquí está basado en el respeto internacional, en el respeto y cumplimiento de los Derechos Humanos y en total consonancia con Naciones Unidas. 

En un mensaje leído por el presidente del Instituto de Derecho Internacional, Mohamed Bennouna, el Rey señaló que “no hay orden viable sin reglas y que para el desarrollo a nivel global hay que alejarse del aislamiento”. Mohamed VI expresó que las leyes internacionales por las que se rige el Derecho en la gran mayoría de países “no son un mero juego de poder” sino que “se basan en la búsqueda de valores, principios consensuados e instituciones con la capacidad de estructurar la cooperación internacional”. 

En este contexto, el Rey se presentó como un firme defensor a través de las resoluciones pacíficas de los conflictos con respecto a diferendos. Aludiendo especialmente a su Plan de Autonomía sobre el Sáhara Occidental que propuso en 2007 y que ha sido ampliamente apoyado por más de 120 países de todo el mundo, incluyendo potencias occidentales como Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Alemania, o Japón. 

Durante el mensaje, el monarca aprovechó para felicitar al Instituto de Derecho Internacional por lograr el Premio Nobel de la Paz en 1904, al que se refirió como “el reconocimiento a una obra magistral al servicio del Derecho Internacional”. 

Asimismo, Mohamed VI aludió a los buenos haceres del Instituto desde su creación en 1873 con respecto a las crisis humanitarias, crisis económicas globales, pandemias y como parte importante en la resolución de conflictos. El monarca concluyó enviando un mensaje a Europa en el que señaló que espera que “Rabat sea un crisol de intercambio y que la representación de Marruecos en un Congreso de tal importancia devuelva al derecho internacional al lugar que se le corresponde”.