Putin exige la retirada ucraniana y ofrece garantías de que Rusia “no atacará a Europa”
- La estrategia política detrás de las amenazas de Putin
- Investigación anticorrupción sacude la oficina de Yermak y el sector energético
- Reacciones internacionales
Vladimir Putin aumenta la escalada verbal. Desde su visita a Kirguistán, el presidente ruso señaló que Ucrania debía retirarse de todos los territorios que [según Putin] pertenecen a Rusia y que están ocupadas por tropas ucranianas.
De no cumplirse las premisas de Putin, el presidente afirmó que Rusia seguirá avanzando con firmeza. “Si no se retiran, lo lograremos por la fuerza militar”, señaló. Esta vez la amenaza es clara, puesto que el líder ruso insistió y repitió en varias ocasiones cuáles son sus pretensiones.
La estrategia política detrás de las amenazas de Putin
Al mismo tiempo, aseguró que si Ucrania cede a estas nuevas condiciones dejará por escrito que Rusia no atacará a Europa. “Podemos ponerlo por escrito, como quieran”, dijo. Sin embargo, esta no es la primera vez que Putin promete no atacar. Antes de la invasión rusa de Ucrania, el presidente ruso negó en numerosas ocasiones que iba a hacerlo.
Putin además subrayó que solo hablará en serio con Estados Unidos. No con Kiev. No quiere negociar directamente con Zelensky. Mientras tanto, Putin sigue moviendo piezas, enviando mensajes, manteniendo la presión militar y no deja mucho espacio a la negociación.
Estas declaraciones de Putin solo dejan una certeza sobre la mesa, y es que la bataña diplomática será tan relevante como la militar. Y en este escenario, Putin –y Trump, quieren a Europa y Ucrania fuera de esta. Aquí es donde entra el papel de Steve Witkoff, enviado especial de Donald Trump, quien redactó unas condiciones favorables para Washington y Moscú.
Las reiteradas ocasiones en las que Zelensky ha propuesto una reunión tripartita, todas respondidas con un no por parte de Moscú, son una clara señal de que la guerra se terminará cuando Putin y Trump lleguen a un pacto de mutuo acuerdo.
Prometer no atacar a Europa tiene una doble lectura: aislar a Kiev en lo político y hacer dudar a la Unión Europea a la hora de mantener la ayuda y apoyo militar al Gobierno de Zelensky, el cual pasa su peor momento debido a las investigaciones a Andrí Yermak, que encabeza las negociaciones en el proceso de paz, por el caso de corrupción en torno al sistema de energía.
Investigación anticorrupción sacude la oficina de Yermak y el sector energético
Tal y como señaló María Senovilla en los micrófonos de “De cara al mundo”, la Oficina Nacional Anticorrupción (NABU) y la Fiscalia Anticorrupción de Ucrania (SAP) comunicaron una serie de registros realizados en la oficina y el departamento de Andrí Yermak, quien es el adjunto del presidente Volodimir Zelensky.
Estas investigaciones se llevan a cabo en relación con el escándalo de sobornos que afectan al sector energético, el cual ya ha costado el cargo a dos ministros y ha generado una crisis política en la nación.
Yermak está bajo investigación por la NABU en un asunto de corrupción que involucra al monopolio estatal de la empresa de energía nuclear Energoatom. Es la investigación más significativa de este tipo que se ha iniciado durante el tiempo que Zelensky ha estado en el poder.
Hasta ahora, han sido arrestadas cinco personas, aunque no así al líder de la trama, el empresario Timur Mindich, un exsocio del presidente en el sector del entretenimiento, quien se ha fugado del país.
Reacciones internacionales
Las últimas declaraciones de Vladimir Putin han generado un amplio rechazo y escepticismo a nivel internacional. La Unión Europea, cada vez más apartada en las decisiones sobre el conflicto, reafirmó su compromiso con la soberanía y la integridad territorial de Ucrania.
Úrsula von der Leyen señaló que la Unión instará a Rusia a un alto el fuego inmediato e incondicional y a la retirada de sus tropas, además de reiterar que “la UE mantendrá su total apoyo a Ucrania tanto militar como económicamente, como en materia de reconstrucción
Por su parte, representantes de la OTAN y países aliados subrayaron que la postura de la Alianza sobre cualquier ataque ruso en territorio OTAN será respondido con firmeza.
En la misma línea, líderes de países aliados a Ucrania han aclarado que aceptar concesiones territoriales a cambio de promesas escritas sería “dar por vencedor del conflicto al agresor”.
En todos los pronunciamientos, se insiste en que la defensa colectiva europea y la unidad frente a la amenaza rusa sigue siendo la prioridad del bloque occidental.


