Ucrania clama a Rusia que respete el Derecho Internacional y cese sus ataques a centrales nucleares

María Senovilla relató en Onda Madrid el último canje de prisioneros y las consecuencias de no alcanzar un pacto europeo anti-drones rusos
<p>Prisioneros de guerra ucranianos envueltos en banderas nacionales posan para una foto a su regreso después de un intercambio, en medio del ataque ruso a Ucrania, en un lugar no revelado en Ucrania, el 19 de marzo de 2025 - REUTERS/ ALINA SMUTKO</p>
Prisioneros de guerra ucranianos envueltos en banderas nacionales posan para una foto a su regreso después de un intercambio, en medio del ataque ruso a Ucrania, en un lugar no revelado en Ucrania, el 19 de marzo de 2025 - REUTERS/ ALINA SMUTKO
  1. Intercambio de prisioneros en contexto
  2. Ataques rusos a instalaciones nucleares
  3. La estrategia europea frente a drones rusos

Intercambio de prisioneros entre Rusia y Ucrania

Ucrania ha solicitado a Rusia que cumpla con el Derecho Internacional y detenga sus ofensivas contra centrales nucleares, en un contexto marcado por un reciente canje de prisioneros entre ambas naciones. María Senovilla, corresponsal y periodista colaboradora de Atalayar, ofreció un análisis detallado en el programa “De cara al mundo” de Onda Madrid sobre dicho intercambio, que involucró a más de 185 prisioneros de ambos bandos. Además, destacó la urgencia de que Europa desarrolle una política común para contener los ataques con drones rusos, especialmente en zonas fronterizas con la Unión Europea.

Este último intercambio fue significativo, ya que retornaron a Ucrania 185 ciudadanos ucranianos a cambio de 185 prisioneros rusos. De los ucranianos repatriados, 165 eran soldados capturados en Azokstal o en la central nuclear de Chernóbil, muchos de ellos pertenecientes al batallón que protegía esta última. Importa destacar que durante la invasión rusa, estos soldados no emplearon la fuerza para proteger la instalación, evitando así riesgos mayores, y permanecieron prisioneros desde los primeros días. Después de más de tres años y medio en cautiverio, la liberación supuso un alivio muy emotivo para las familias y los propios combatientes.

Recinto de Chernóbil, Ucrania - PHOTO/ARCHIVO

Entre los liberados también se encontraban presos capturados tras la caída de Azokstal, que debido a la férrea resistencia que opusieron, han sido tratados con mayor crueldad por las fuerzas rusas. Este grupo afrontó condiciones especialmente duras y, tras años en cautiverio, finalmente regresaron a suelo ucraniano en un acto cargado de emoción, en el que se vivieron escenas conmovedoras durante el encuentro con sus familiares.

Durante el intercambio en la frontera con Bielorrusia, las familias esperaban ansiosas. Algunas madres recibieron llamadas de sus hijos nada más cruzar la frontera, en medio de un ambiente intenso y emotivo. Sin embargo, también permanecen numerosas familias que aún desconocen la suerte de sus seres queridos, ya que Rusia no proporciona listados claros de prisioneros ni información sobre desaparecidos, contraviniendo así las normas internacionales. A diferencia de Ucrania, que mantiene actualizados dichos registros, esta falta de transparencia genera una incertidumbre profundamente dolorosa para miles de familias ucranianas, que visitan constantemente estos eventos portando fotografías con la esperanza de reconocimiento o noticias sobre sus parientes.

PHOTO/ARCHIVO - Aleksandr Lukashenko, presidente de Bielorrusia
Aleksandr Lukashenko, presidente de Bielorrusia - PHOTO/ARCHIVO

Impacto de los ataques rusos en centrales nucleares ucranianas

En las últimas semanas, la situación se ha agravado debido a ataques rusos dirigidos a infraestructuras nucleares clave en Ucrania. La noche del miércoles, las fuerzas rusas lanzaron una ofensiva con una veintena de drones Shahed contra la subestación eléctrica de Chernóbil, poniendo en riesgo la estabilidad del sarcófago que contiene las emisiones radiactivas del accidente ocurrido en esa planta. Aunque la central lleva años fuera de servicio, la estructura que impide la filtración de radiación depende de energía eléctrica para funcionar. El apagón provocado por el bombardeo duró tres horas, generando alarma y preocupación a nivel internacional.

El presidente Volodímir Zelensky denunció la intención deliberada rusa de causar un incidente radiológico en Chernóbil y señaló la insuficiente respuesta del Organismo Internacional de Energía Atómica para evitar este tipo de amenazas. De forma paralela, la central nuclear de Zaporilia, actualmente bajo control ruso, ha estado nueve días sin producir energía debido a impactos sufridos en la red eléctrica que suministra energía a la instalación. Aunque los generadores de la planta permiten un funcionamiento autónomo limitado a 16 días, cualquier fallo prolongado podría desencadenar un accidente grave por fusión de núcleos.

Estos acontecimientos generan una inquietud creciente, debido a la posibilidad de un nuevo desastre nuclear en medio del conflicto, situación que complica aún más el escenario bélico y afecta la seguridad civil.

Un militar ruso hace guardia en un puesto de control cerca de la central nuclear de Zaporizhzhia - REUTERS/ALEXANDER ERMOCHENKO
Un militar ruso hace guardia en un puesto de control cerca de la central nuclear de Zaporizhzhia - REUTERS/ALEXANDER ERMOCHENKO

Desafíos de Europa ante los ataques con drones rusos

En respuesta a la amenaza que representan los drones rusos, líderes europeos se reunieron en Copenhague para abordar la necesidad urgente de fortalecer la capacidad de defensa aérea común, especialmente en los países fronterizos con Rusia. Zelensky ha expresado su disposición a contribuir con la experiencia adquirida por Ucrania en estos años de conflicto, subrayando la prioridad de contar con un sistema eficaz que responda a esta nueva modalidad de ataque.

El origen de esta preocupación se remonta a septiembre, cuando múltiples drones kamikazes rusos sobrevolaron territorio polaco, penetrando varios cientos de kilómetros y posteriormente causando daños en Rumanía. Ambos países, miembro de la Unión Europea, evidenciaron la falta de preparación conjunta europea ante amenazas de esta naturaleza. Este episodio ha evidenciado la necesidad de un sistema común de detección y respuesta ante ataques de vehículos no tripulados.

Drones en exhibición antes de un ejercicio militar con drones en un lugar no revelado en el centro de Irán - PHOTO/EJÉRCITO IRANÍ via AP
Drones en exhibición antes de un ejercicio militar con drones en un lugar no revelado en el centro de Irán - PHOTO/EJÉRCITO IRANÍ via AP

El plan europeo, denominado como “muro de drones”, propone una red integrada de radares, sensores y drones avanzados que funcionaría como un escudo defensivo compartido. La idea es que la detección de una amenaza en cualquier país miembro active automáticamente las defensas del resto. Sin embargo, este proyecto enfrenta resistencias internas. Estados menos expuestos a ataques directos, como España e Italia, expresan dudas sobre la inversión requerida y la equidad en los beneficios. Francia, representada por el presidente Macron, prefiere enfocar recursos en sistemas de alerta temprana y capacidades disuasorias de largo alcance.

Esta división de posturas política y estratégica retrasa la implementación de medidas conjuntas y alimenta incertidumbre sobre la capacidad europea para hacer frente coordinadamente a los riesgos actuales. La discusión continuará el 15 de octubre en Bruselas, durante la reunión de ministros de defensa de la OTAN. Por ahora, el futuro del escudo anti-drones parece incierto, con tensiones sobre la asignación de fondos y el soporte a Ucrania, evidenciando un panorama fragmentado para la defensa europea.