Crece la alarma en Gaza por la rápida propagación de virus que desbordan hospitales
El intenso conflicto entre Israel y Gaza, que ha dejado más de 60.000 muertos, alcanza una nueva etapa. En las últimas semanas, el Ministerio de Salud de Gaza ha estado observando lo que califica como un brote alarmante de virus respiratorios, que impacta especialmente a mujeres y niños.
En palabras del director del Centro Médico Al-Shifa, Mohamed Abu Salmiya, la expansión de virus y la falta de material médico puede afectar a más de 21.000 niños. El que más preocupa es uno que tiene síntomas parecidos a los del COVID y que se está propagando rápidamente en Gaza, que a su vez resulta más letal debido a la hambruna, la desnutrición y el colapso del sistema de salud del enclave.
“Son múltiples virus los que están detrás de este brote, y son extremadamente peligrosos. La desnutrición, la escasez de agua potable, la mala higiene y el hacinamiento en refugios están acelerando su diseminación”, subrayó Salmiya.
Los más de 700 días de conflicto han dejado el sistema sanitario en ruinas y sin capacidad de respuesta. Médicos de los hospitales gazatíes han señalado que los hospitales no pueden atender ni realizar pruebas médicas.
En paralelo, Munir Al-Bursh, director general del Ministerio de la Salud ha elevado la situación a crisis humanitaria puesto que gran parte del personal médico está en peligro de contraer las mismas enfermedades. Las cifras indican que la tragedia está ya instalada en los hospitales. Según los médicos, las llegadas de pacientes con síntomas gripales han pasado de 10 al día a más de 140; y de 2 fallecidos semanales a más de 10.
“La ausencia de laboratorios y herramientas de diagnóstico ha empeorado aún más la crisis, convirtiendo enfermedades que de otro modo serían estacionales en amenazas mortales, en particular en los refugios para desplazados superpoblados de toda la Franja”, señaló.
Mientras los casos aumentan de forma exponencial, el Ministerio de la Salud insiste en que, de no garantizarse una intervención humanitaria, el brote podría escalar hasta convertirse en una epidemia que pueda terminar por colapsar el enclave palestino.
La hambruna aumenta la mortalidad
A principios de verano, Ismail Al-Thawabta, jefe de la Oficina de Medios del Gobierno afirmó que hay más de 40.000 bebés en Gaza sufren desnutrición, mientras que más de 250.000 niños menores de cinco años enfrentan graves síntomas de malnutrición y 1.2 millones de niños con problemas severos. “Los pocos hospitales que siguen en pie tras los repetidos bombardeos israelíes operan en condiciones catastróficas”, añadió.
Unido a las condiciones de estrés, hacinamiento extremo y la carencia de higiene ha elevado los efectos de los síntomas de las nuevas enfermedades que están azotando a los palestinos. Principalmente debido a la afectación de este cúmulo de factores externos que está mermando el sistema inmunológico de los gazatíes.
Según el último informe emitido por la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases respaldada por la ONU, los niveles de hambruna y crisis alimentaria en Gaza están en su fase máxima 5 de 5.