Un gran cocido en el techo del paraíso

Hace ya cuatro décadas que Asturias se definió a sí misma como Paraíso Natural, un lema que hizo fortuna como lo prueba la multiplicación desde entonces de visitas turísticas y celebración de grandes eventos, encabezados éstos por la solemne celebración anual de la entrega de los Premios Princesa de Asturias
Pedro cocido
Pedro Gonzalez, preparado para examinar y dar comienzo a las V Jornadas del Cocido Madrileño en Leitariegos.

Ahora, Antonio Cosmen y su sobrino Héctor, han puesto una guinda a aquel lema, al celebrar -ya por quinta vez- las Jornadas del Cocido Madrileño en el Techo del Paraíso.

La génesis de tal reclamo es sencilla: Antonio Cosmen ha servido durante 53 años “el mejor cocido de España” en su local de La Cruz Blanca en el barrio obrero de Vallecas. 

cocido
Cocido Madrileño en Leitariegos.

A sus mesas se han sentado no sólo las familias trabajadoras de este popular barrio madrileño, sino también reyes, ministros, ejecutivos altos y medios, escritores, artistas, periodistas y todo tipo de gentes quizá de mal vivir, pero sobre todo de bien apreciar la calidad y sutileza del guiso más castizo de la capital de España. 

pedro y cosmen
Antonio Cosmen y Pedro Gonzalez

Como los grandes artesanos, aunque cumplan con la edad oficial de la jubilación, Antonio sigue impartiendo sabiduría culinaria allá donde le reclaman. 

Y eso empieza por su propia tierra asturiana, y más en concreto Leitariegos. Esta parroquia menor, que reclama ser el punto más alto de Asturias, pertenece a Cangas de Narcea. Sin embargo, la estación de esquí aledaña, la última de las inauguradas en España, corresponde a León. Allí mismo, pues, está la raya fronteriza entre dos regiones cuyos habitantes se consideran “primos hermanos”. 

Hector Cosmen
Héctor Cosmen, cocinero de Leitariegos delante de su restaurante

Antonio tiene en sus sobrinos, especialmente Héctor Cosmen, a un más que digno sucesor, dirigiendo los fogones de este restaurante de Leitariegos, galardonado y reconocido por su “mejor pote de Asturias”, que, a diferencia del gallego, no lleva carne, y no se condimenta con grelos sino con berza. Una tan modesta como espléndida maravilla culinaria, a la que los visitantes hacen honor sin esperar a que llegue la tan ansiada nieve, que llene de aficionados a los deportes invernales de montaña este espléndido paraje. 

No les faltan ideas a esta familia para promocionar su templo y refugio gastronómico, y por ende este punto de encuentro de los mejores paisajes asturleoneses. Su último lema es “Metro Cero”.

El mismo Héctor nos aclara su significado: “Es el resumen de que tenemos todos los productos a la mano”. Y lo recalca señalando a un ternero que pasta tranquilamente en un “prao” (los asturianos no dicen prado) en la falda de la montaña. Su carne, como la de otros animales, sus legumbres y verduras conforman la materia prima de los guisos y recetas de toda la vida transmitidos de generación en generación. 

grupo
La junta directiva de la Cofradía del Cocido Madrileño, junto con Hector Cosmen 

La Cofradía del Cocido de Madrid, fundada y presidida por Nacho Sandoval, no solo respalda esta iniciativa de las Jornadas en Leitariegos, sino que la considera un hito especial más en la expansión y conocimiento de uno de los signos gastronómicos distintivos de Madrid, sino que también sirve para acercar aún más a los españoles entre sí a través del incontestable atractivo de la buena mesa. 

Por supuesto, no faltan los buenos vinos para regar estas viandas. En Leitariegos apuestan para estas jornadas por sus propias denominaciones “heroicas”. Se llaman así por la enorme dificultad del su cultivo y recolección, tanto que existen solo cuatro en toda España: Cangas de Narcea, Ribeira Sacra, Perelada y Canarias.  

asistentes cocido
Periodistas madrileños expedicionarios al Techo del Paraíso

En la charla distendida que Atalayar sostiene con los artífices de este proyecto gastronómico y turístico, surge un deseo: que sean los propios españoles los primeros que descubran las excelencias del mismo antes de que vengan a certificarlo los extranjeros, fenómeno que tantas veces se ha producido con nuestras mejores virtudes y productos: el de que tengan que venir de fuera a ensalzar el paraíso que tenemos tan cerca, para que apreciemos entonces nuestro propio valor y riqueza. 

Este acontecimiento preludia la celebración, el próximo 3 de noviembre, en la sede madrileña de la Comisión y el Parlamento Europeos del I Congreso de la Calidad Europea de la Nueva Gastronomía  (ECNG por sus siglas en inglés), con un lema también que apunta al futuro: Gastronomía, el nuevo motor del turismo. Cocido Madrileño en Leitariegos para abrir boca.