Marruecos reescribe la historia de los dinosaurios: científicos descubren el dinosaurio acorazado más extraño del mundo
De la mano de la prestigiosa revista científica Nature en colaboración con el Museo Nacional de Historia de Londres, un equipo de científicos e investigadores del Reino Unido, Sudáfrica y Estados Unidos han descubierto en Marruecos los fósiles del dinosaurio acorazado más extraño y antiguo en su especie del mundo.
La especia fue llamada Spicomellus afer, que en latín es una combinación de las descripción y lugar de origen de este. Spicomellus, que significa espina brazalete, y afer, que hace referencia a África, lugar donde se han encontrado los fósiles. El descubrimiento refuerza la importancia paleontológica de Marruecos y África en la evolución de los anquilosáuridos.
Según los estudios realizados por la revista Nature, la especia habría vivido hace unos 165 millones de años, perteneciente a la era Mesozoica en el Período Jurásico Medio, una era conocida por los dinosaurios herbívoros gigantes y el surgimiento de los primeros mamíferos. Un hecho que sorprendió a los científicos, puesto que ejemplares de la especie de los acorazados habían sido encontrados en América del Norte, Europa y Asia, pero nunca en África.
Las características que hacen especial al Spicomellus afer son la enorme cantidad de cuernos y espinas que rodeaban todo su esqueleto, algunas de ellas con longitudes de más de un metro. Otro de los detalles especiales de este dinosaurio era su larga cola, una característica inusual en los dinosaurios acorazados. Además, a diferencia de los reptiles cuyas espinas están unidas a la piel, en el caso del Spicomellus afer, estas forman parte del esqueleto.
Las investigaciones, que comenzaron en 2019, han revelado que el hallazgo supone un cambio de paradigma en el ámbito del estudio de los dinosaurios acorazados. “La estructura del Spicomellus afer es completamente diferente a la de cualquier animal conocido, vivo o extingo”, indicaron los investigadores Susannah Maidment y Richard Butler quienes identificaron que el esqueleto hallado cerca de Boulemane, en las montañas del Atlas, presenta unas características insólitas.
Son varias las preguntas que se plantean tras el descubrimiento, pero la principal incógnita que surgió a los científicos está relacionada con la movilidad del animal debido a la exagerada cantidad de espinas que poseía. Butler señaló que estos vestigios “modifican lo que se conoce sobre la aparición de armas caudales en los dinosaurios acorazados”. El análisis funcional de la armadura sugiere que el desarrollo de espinas tan notorias habría demandado un gasto energético considerable.
El descubrimiento abre la puerta a nuevas preguntas sobre cómo fue realmente la evolución de los dinosaurios y que los llevaba a desarrollar tales espinas a una edad tan temprana, en comparación con las informaciones ya conocidas y que este descubrimiento ha tirado por la borda. Sin embargo, las primeras hipótesis relacionan este desarrollo con la defensa ante posibles depredadores y como símbolo de sexualidad.
Los fósiles, que siguen siendo aún fruto de estudio por su singularidad, se pueden visitar en el Museo Natural de Historia de Londres.