La nueva ruta de las Indias

PHOTO/PIXABAY - Bandera de la India
PHOTO/PIXABAY - Bandera de la India

La nueva ruta comercial que auspician un grupo de países liderados por EEUU conectará la India con Oriente Medio y Europa.

El autor explica el proyecto IMEC para crear un cinturón comercial entre la India y Europa que compita con la nueva Ruta de la Seda que China lleva desarrollando desde hace una década. 

El 9 de septiembre pasado, durante la Cumbre del G-20, se lanzó una nueva iniciativa para desarrollar un corredor ferroviario y marítimo que conecte la India con Europa a través de Oriente. Este proyecto multinacional está apoyado por Alemania, Arabia Saudita, EEUU, Emiratos Árabes Unidos, Francia, India, Italia y la Unión Europea. La Casa Blanca es el principal impulsor de la iniciativa y seguramente es un desafío a las ambiciones económicas de China y permitirá contrarrestar su creciente influencia en Oriente Medio y Europa.  

El Corredor Económico India-Medio Oriente-Europa (IMEC, por sus siglas en inglés) no es una idea novedosa. Hace 2000 años, a través de esta ruta, los comerciantes indios suministraban a Roma mercancías por valor de más de mil millones de sestercios anuales, más de lo que se necesitaba para sostener el Imperio. 

El plan parece rivalizar con la enorme iniciativa china de infraestructura de la Franja y la nueva Ruta de la Seda para conectar Asia, África y Europa, anunciada en 2013. La administración Biden intenta completar su impulso diplomático en la zona de Oriente Medio con un gran acuerdo con Arabia Saudita que incluya la normalización de relaciones entre el reino e Israel para contribuir a hacer de Oriente Medio una región más próspera, estable e integrada. 

Pero IMEC es significativo desde una perspectiva de infraestructura y conectividad, además del ángulo geopolítico. El proyecto estará compuesto por dos corredores separados: el corredor este, que conectará a la India con el Golfo Arábigo, y el corredor norte, que conectará el Golfo con Europa.  

A lo largo del recorrido ferroviario se tenderán cables para electricidad, para datos de alta velocidad, y tuberías de energía, especialmente de hidrógeno limpio. Se complementarán y reforzarán las rutas marítimas y viales existentes y las cadenas de suministro regionales, buscando aumentar la eficiencia, generar empleos, reducir emisiones y mejorar el comercio. 

Bien ejecutado, puede ayudar a unir a los países de la zona y establecer la región como un centro de actividad económica y no de conflicto y crisis permanente, como es actualmente. 

En términos geopolíticos, el IMEC se promociona como un contrapeso a la Ruta de la Seda de China, aunque la escala y alcance de ésta ha sido mucho mayor desde su lanzamiento. Sin embargo, es una alternativa viable y sus impulsores pueden causar cierta preocupación en Beijín. 

Mejorar la conectividad entre todas las regiones debe ser una prioridad porque no es solo un medio para aumentar el comercio global, sino también para la confianza mutua. En todo el mundo, es necesario hacer más para liberar el potencial de las economías emergentes y garantizar oportunidades económicas equitativas. La exploración y expansión de rutas y redes comerciales pueden contribuir al crecimiento económico, al desarrollo de soluciones más sostenibles y eficientes. 

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