Opinión

Irán: “Jamenei intenta sofocar la resistencia”

En los últimos meses, el régimen iraní ha atacado con armas químicas las escuelas femeninas de varias ciudades del país. Para Hamid Enayat, politólogo especializado en Irán, el objetivo del ayatolá Alí Jamenei, Líder Supremo de la República Islámica, es intimidar a las mujeres y las niñas para disuadirlas de participar en el levantamiento en curso.

Las revueltas de los últimos años en Irán se han convertido en un gran y poderoso levantamiento en septiembre de 2022, que puede decidir el destino de este régimen. Además, ha mostrado la debilidad y fragilidad de este régimen a los ojos del mundo, dándole la esperanza de que no tiene futuro.

Los mulás no pueden bloquear el levantamiento porque la sociedad está a punto de estallar, y sólo hemos visto una parte de la erupción de esta ira en los últimos seis meses. El régimen nacido de dogmas medievales basados en la opresión de la mujer ya no es capaz, tras cuarenta años de saqueo, pillaje y represión, de resolver ninguno de los problemas del pueblo, ni económicos ni culturales. El pueblo no está dispuesto a tolerar el “statu quo”. Y el Gobierno es incapaz de gobernar. La revolución es, pues, inevitable. La Red Nacional de Resistencia y las unidades de resistencia desempeñan un papel importante en la continuación del levantamiento, ya que son la columna vertebral de este movimiento.

Nuevas represiones

Desde el comienzo del Año Nuevo iraní (21 de marzo de 2023), Jamenei ha puesto en la agenda de sus fuerzas represivas dos acciones paralelas: por un lado, ha iniciado una nueva ronda de represión, con el fin de reimponer el uso obligatorio del hiyab, y por otro, ha lanzado una serie de ataques químicos contra escuelas de niñas en varias ciudades del país.

Las acciones del régimen iraní en defensa del hiyab acaban por ponerlo en peligro. Un experto cercano al régimen señaló el peligro actual: “El año pasado dije que debíamos esperar una protesta social en forma de levantamiento público, ya vieron qué ocurrió en septiembre del mismo año, y ahora, una vez más, se han sentado las bases para el próximo levantamiento público y ahora se está intensificando" (Khabar Online, 10 de abril).

En cuanto a los ataques químicos, tanto en Saqqez como en Shahinshahr, eslóganes populares como “Muerte al Gobierno de los asesinos de niñas” sirvieron para alertar a la población de lo que estaba ocurriendo. Sin embargo, Jamenei está llevando a cabo ambas acciones simultáneamente. ¿Por qué? Sin duda, el Líder Supremo es muy consciente de que estos ataques químicos y el uso obligatorio del hiyab dan una mala imagen, peligrosa para el régimen, pero acepta el riesgo en las condiciones actuales, con el fin de alcanzar determinados objetivos.

Jamenei intenta tranquilizar a sus fuerzas represivas

¿Quién no sabe que el levantamiento ha entrado en una nueva fase? Tras difundir consignas pidiendo la muerte de la dictadura, el levantamiento es ahora capaz de derrocar al régimen iraní creando poder en la calle. Sin embargo, Jamenei intenta sofocar la resistencia, recurriendo al uso forzoso del hiyab y a los ataques químicos, mientras que la pobreza, los altos precios y la inflación campan a sus anchas y, por tanto, sigue existiendo el caldo de cultivo para el levantamiento y la rebelión. Jamenei es incapaz de destruirlo. Porque cualquier reforma requiere libertad, que un dictador no puede permitirse. Con los ataques químicos a las escuelas de niñas quiere, por un lado, implicar a la sociedad en sus preocupaciones y, por otro, dar a sus fuerzas represivas moral y seguridad de que su régimen sigue teniendo el control.

El martes 11 de abril de 2023, cuando se intensificaron los ataques químicos -que afectaron al menos a ocho escuelas en Shahin-Shahr e Isfahan-, Maryam Rajavi, líder de la oposición iraní, declaró: “Jamenei, en este mes de Ramadán, con la extensión de este crimen a diferentes ciudades, ha abierto una nueva página de vergüenza e hipocresía para impedir un levantamiento. Qué esfuerzo más inútil, porque las mujeres, las niñas y los jóvenes rebeldes han jurado derrocar este régimen inhumano, y así sucederá”.

¿No es hora de que los gobiernos occidentales se pongan del lado del pueblo iraní replanteándose en profundidad sus políticas hacia Irán? La determinación de la sociedad iraní por alcanzar la libertad y la democracia no se perderá. El régimen no es capaz de mantener su soberanía frente a la oleada de levantamientos.

La comunidad internacional, incluida Francia, no puede tratar al régimen iraní con la actitud anterior, es decir, con una especie de apaciguamiento. Y conformarse con condenas verbales. La comunidad internacional debe apoyar a la resistencia iraní por un gobierno laico y democrático. Porque mantener una relación apaciguadora con el régimen ha ido en contra de los intereses del pueblo iraní en los últimos años, pero también en contra de la paz y la seguridad mundiales que se ven amenazadas por este régimen. Deben tomarse medidas prácticas para resolver este problema, como señalar a la Guardia Revolucionaria como principal responsable de todas estas atrocidades, algo que también ha respaldado el Parlamento Europeo, o poner fin a los acuerdos con este régimen y reconocer la lucha de la juventud rebelde contra él.

Por Hamid Enayat

Artículo publicado previamente en el medio Marianne