Alemania en Israel

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El canciller democristiano alemán, Friedrich Merz, saluda en Israel al primer ministro, Benjamín Netanyahu.

El canciller democristiano alemán, Friedrich Merz, acaba de realizar su primera visita oficial a Israel para mantener vivo el compromiso de Alemania con el pueblo judío

Ángela Merkel viajó oficialmente a Israel por última vez en 2021, poco antes de abandonar la cancillería de la República Federal Alemana y visitó el museo Yad Vashem donde descansa y se mantiene viva la memoria del Holocausto. Al finalizar la jornada, permaneció sola y en silencio paseando bajo la cúpula que expone las fotografías y recuerda los nombres de miles de víctimas de la barbarie nazi. 

El canciller democristiano alemán, Friedrich Merz, acaba de realizar su primera visita oficial a Israel para mantener vivo el compromiso de Alemania con el pueblo judío y para transformar el horror del pasado en un presente de entendimiento y cooperación política entre dos estados democráticos, con un alto nivel de desarrollo social y tecnológico, y de enorme impacto global.   

Después de la espeluznante masacre perpetrada por Hamás el 7 de octubre de 2023 contra civiles indefensos y de la guerra sostenida por Israel en diversos frentes, coordinados por Irán y los líderes del yihadismo, con los terribles efectos de la respuesta israelí sobre miles de civiles en Gaza, la visita de Merz representa un paso político de enorme importancia.Para consolidar el alto el fuego y abrir las puertas a la negociación diplomática y a nuevas ideas sobre los futuros acuerdos políticos y las ventanas al entendimiento de la verdad. La primera de ellas es que para superar el dolor del presente y avanzar en la construcción de un proceso de paz más ambicioso y duradero, la barbarie criminal del yihadismo no puede tener cabida ni espacio geopolítico alguno.  

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 Friedrich Merz en el museo Yad Vashem, memoria del Holocausto.

Pero la presencia del canciller alemán tiene también un valor estratégico y político adicional. En términos de seguridad, la visita coincide con la puesta en servicio del sistema israelí de defensa anti - misiles Arrow 3 en Alemania. Uno de los sistemas de alta tecnología de seguridad más sofisticados del mundo, concebido para crear un escudo frente a misiles balísticos, complementario con otros sistemas de protección ante misiles de corto alcance y de alcance medio como los Patriot. Ha sido utilizado por Israel en su defensa frente a los 850 misiles lanzados por Irán de los cuáles 36 impactaron en territorio isarelí. Uno de ellos, en la zona del Ministerio de Defensa, situado junto al antiguo barrio alemán de Tel Aviv. 

El sistema Arrow 3 y los acuerdos de colaboración en materia de seguridad entre Israel y Alemania fortalecen la defensa alemana ante el riesgo de ataques de grandes potencias como Rusia u otras que puedan representar una amenaza para la seguridad de Alemania y de otros países europeos. Por tanto, fortalecen la defensa europea, y el pilar europeo de la OTAN y abren la puerta también a una Europa con mayor autonomía y capacidad tecnológica. Pero las conversaciones políticas entre los dirigentes de ambos países no solo afectan a la seguridad aliada, sino que pueden contribuir a reducir la polarización y fortalecer también los sistemas democráticos. 

Mertz y la Democracia Cristiana alemana son un ejemplo de coherencia política a la hora de establecer coaliciones de gobierno construidas desde la moderación política y orientadas al entendimiento entre grupos políticos distantes pero convergentes en sus principios democráticos y liberales. Los democristianos no representan a una ideología ultra - ortodoxa sino a una parte de la sociedad alemana que ha querido integrar unos valores cristianos en una democracia abierta y liberal. 

Y a otros sectores ideológicos que conciben el progreso como una consecuencia de las libertades individuales y económicas recogidas en la Constitución y el estado de derecho, pero en ningún caso fuera de ellos. Las mismas libertades sobre las que se ha construido el libre mercado europeo y la solidaridad entre sus países y ciudadanos. 

El espacio socio político israelí, diferente del europeo y sistemáticamente condicionado por los conflictos armados, es sin embargo equiparable al alemán y al europeo y lo ha sido durante décadas. La histórica convergencia en Israel de los grandes partidos (Likud, Laboristas) en torno a un proyecto moderno y democrático se ha visto parcialmente desintegrado en los últimos años por la tendencia, también compartida en Europa, a la polarización.

Pero los grupos ultra – ortodoxos, aun siendo determinantes en esta última legislatura, siguen siendo minoritarios. Mientras que una buena parte de la sociedad judía en Israel concilia sus convicciones religiosas, más o menos activas, con los principios y beneficios, y también con los problemas, de una democracia liberal. 

Mertz ha pedido al primer ministro Netanyahu que Israel rinda cuentas ante el derecho internacional por sus acciones en Gaza. Con su visita, el canciller alemán ha abierto una ventana nueva para superar el dolor y construir el entendimiento en el presente. 

Ambos países han hablado de la paz y del fortalecimiento de la seguridad en las democracias aliadas frente a las amenazas, de la legítima defensa frente a la barbarie, de la necesaria responsabilidad del estado de derecho.