Poder y Orden Mundial

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estrecha la mano del presidente ruso, Vladimir Putin, durante su reunión para negociar el fin de la guerra en Ucrania, en la Base Conjunta Elmendorf-Richardson en Anchorage, Alaska, Estados Unidos, el 15 de agosto de 2025 - REUTERS/ KEVIN LAMARQUE
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estrecha la mano del presidente ruso, Vladimir Putin, durante su reunión para negociar el fin de la guerra en Ucrania, en la Base Conjunta Elmendorf-Richardson en Anchorage, Alaska, Estados Unidos, el 15 de agosto de 2025 - REUTERS/ KEVIN LAMARQUE

Mirando Venezuela, Irán, etc., no es que haya un nuevo Orden Mundial como se viene afirmando

Se producirá por la acción y reacción de los actores internacionales -una pura manifestación dialéctica de sus interacciones (estoy usando una categoría hegeliana, y no marxista, como erradamente lo creen aquellos que no leen nada), ante la superposición de los paradigmas que suelen cambiar el referido Orden Mundial.  

Por ejemplo, el invento de la escritura, que puso punto final a una larga etapa inicial de la evolución humana dominada, primero por el matriarcado, y casi enseguida, por el nomadismo; el invento de la rueda, que dio paso a las construcciones ciclópeas y a las movilizaciones terrestres notables, facilitando las conquistas; la afirmación de que la Tierra era redonda, que sepultó la tesis de Ptolomeo, que la creyó plana, precipitando los viajes de circunnavegación; el iusnaturalismo que se trajo abajo toda la construcción político-social del derecho divino que dominó en gran parte de Europa durante la Edad Media, cambiando al soberano monarca por el soberano pueblo, que ha sido la más grande revolución político-social de la historia universal, o para abreviar, últimamente, el extraordinario desarrollo de las tecnologías y el mundo del ciberespacio, que sigue imparable modificando el decurso de la vida y de la conducta de las sociedades, como pasa con la inteligencia artificial -la IA es el novísimo paradigma, cuya dimensión, para que se entienda, convendrá que la asumamos todavía en su estado inicial -una suerte de Edad de Piedra en pleno siglo XXI-, pues lo que se viene para el mundo en que seguramente ya no estaré para contarlo, hasta producirá miedo en la especie humana-, y todo lo anterior, sin el infaltable e inexorable decurso de la colisión bélica, tal como ha pasado en otros momentos de la historia de la sociedad internacional -mire y confirme usted, apreciado lector, la clasificación por las 4 edades que han realizado los estudiosos de la historia universal y que aprendimos en nuestra etapa escolar-, cuya consecuencia ha sido la tenencia del poder en el mundo por sobre todas las cosas.  

¿Acaso estoy afirmando que el nuevo Orden Mundial será la consecuencia de un proceso dialéctico (guerra) como en el pasado? Respuesta: SÍ y lo digo con mayúsculas para asimilarlo. Cuando ello suceda, entonces, el poder lo administrarán los que resulten victoriosos y nadie que no tenga poder dirá una sola palabra. ¿Pasó o no, con España y Portugal, que al final del siglo XV, terminaron dividiéndose el mundo por el Tratado de Tordesillas

 ¿Pasó o no, con EE. UU., la ex Unión Soviética y el Reino Unido, cuyos líderes, reunidos en Yalta, Crimea (la península ucraniana hoy en manos de Rusia), prácticamente al final de la 2ªGM, en 1945, planearon crear las Naciones Unidas y a su Consejo Seguridad, en el que decidieron integrarlo como miembros permanentes, ¿repartiéndose la torta del poder mundial?  

Los hechos mundiales no se explican o resuelven, únicamente, desde el derecho internacional. No seamos ingenuos. Aunque la tendencia planetaria es el mundo multipolar, es verdad que EE. UU. quiere el poder mundial, sin compartirlo, y eso explica las movidas estratégicas de Trump sobre Venezuela. 

Miguel Ángel Rodríguez Mackay, excanciller del Perú e Internacionalista