La cooperación hispano-marroquí en seguridad: un modelo internacional de éxito
Durante varios años, Marruecos y España han construido una asociación de seguridad ejemplar, basada en la confianza, el intercambio de información, la coordinación operativa y la formación conjunta. Bajo el impulso del Sr. Abdellatif Hammouchi, director general de la DGSN y de la DGST, esta cooperación ha permitido desmantelar numerosas redes terroristas, reforzar la vigilancia fronteriza y consolidar la estabilidad regional.
El 11 de noviembre de 2025, el Sr. Hammouchi fue condecorado en Madrid con la Gran Cruz de la Orden del Mérito de la Guardia Civil Española, durante una ceremonia presidida por el ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Esta alta distinción reconoce "el papel eminente" del responsable marroquí en el fortalecimiento de la cooperación de seguridad entre ambos países. Más que un homenaje personal, este reconocimiento simboliza la solidez del vínculo estratégico que une a Rabat y Madrid en la lucha contra las amenazas transnacionales.
No es la primera vez que se honra la excelencia de esta cooperación. En 2014, el Sr. Hammouchi ya había recibido la Cruz de Honor del Mérito Policial con distinción roja, antes de ser condecorado en 2019 con la Gran Cruz de la Orden del Mérito de la Guardia Civil —la máxima distinción de esta institución. Estas muestras de consideración reflejan el reconocimiento oficial de Madrid hacia la eficacia y fiabilidad de la asociación liderada por Marruecos.
La fuerza de esta colaboración también se refleja en los intercambios bilaterales regulares. En abril de 2025, el Sr. Hammouchi recibió en Rabat al general de brigada Luis Peláez Piñeiro, jefe de inteligencia de la Guardia Civil española, en su primera visita oficial al extranjero, confirmando la prioridad estratégica otorgada a Marruecos. Algunos meses antes, en enero, el comisario general de información español, Javier Antonio Suín Bercero, también fue recibido en Rabat para mantener discusiones profundas sobre la lucha contra el terrorismo y el extremismo violento.
Estas consultas continuas se traducen en operaciones conjuntas de gran envergadura, centradas en el terrorismo, la delincuencia organizada, el tráfico de estupefacientes, la ciberdelincuencia y la inmigración clandestina. Ambos países comparten la convicción de que estas amenazas requieren una coordinación permanente, basada en la complementariedad de los servicios de inteligencia y el uso de tecnologías avanzadas.
Según expertos internacionales, esta cooperación hispaño-marroquí constituye hoy un modelo de asociación integrada y eficaz, capaz de inspirar a otros países enfrentados a desafíos similares. La alianza entre capacidades operativas, estrategia común y respeto mutuo demuestra que la seguridad regional se basa, ante todo, en la confianza y la solidaridad.
En suma, esta dinámica bilateral se enmarca en una visión regional promovida por Su Majestad el Rey Mohamed VI, colocando la cooperación como pilar de la estabilidad mediterránea. En un mundo marcado por amenazas cambiantes, el tándem Rabat-Madrid envía un mensaje claro: frente a los peligros del terrorismo y la delincuencia transnacional, la concertación y la vigilancia común triunfan sobre las divisiones.

