El partido ANO recibe el apoyo mayoritario de los votantes checos y Andrej Babis resulta elegido

<p>El líder del partido ANO, Andrej Babis, celebra tras los resultados preliminares de las elecciones parlamentarias, en Praga, República Checa, el 4 de octubre de 2025 - REUTERS/ DAVID W CERNY&nbsp;</p>
El líder del partido ANO, Andrej Babis, celebra tras los resultados preliminares de las elecciones parlamentarias, en Praga, República Checa, el 4 de octubre de 2025 - REUTERS/ DAVID W CERNY 
Andrej Babis, multimillonario y prorruso, fue primer ministro de la República Checa entre 2017 y 2021 y es conocido como el Berlusconi checo
  1. Medios de comunicación propiedad de Babis
  2. Resultado electoral en la República Checa
  3. Preocupación en la Unión Europea
  4. Posible giro político y alianzas parlamentarias
  5. Impacto en Centroeuropa y tensión regional

Medios de comunicación propiedad de Babis

No en vano, es propietario de los dos principales periódicos del país y también posee varias emisoras de radio y televisión, medios todos ellos que se encargan de pregonar las bondades de su credo populista. 

Resultado electoral en la República Checa

Líder del ANO, que en checo significa Sí, Babis ha ganado las elecciones legislativas de la República Checa, al alcanzar más del 36 % de los votos emitidos por el cuerpo electoral de este país de apenas diez millones de habitantes, pero con un peso e influencia muy notables en el seno de la Unión Europea

El ANO se ha impuesto al SPOLU (Juntos) del actual primer ministro Petr Fiala, que apenas ha cosechado el 21,5 % de los sufragios, seguido de los centristas de STAN (Alcaldes e Independientes), que apenas cosechan el 11 %, casi tres puntos más que el Svoboda a prima democracia, literalmente Libertad y Democracia Directa (SPD), que lidera Tomio Okamura

Preocupación en la Unión Europea

Tales resultados han provocado amplia preocupación en Bruselas, toda vez que preconizan un giro radical de la política de Praga respecto de la principal preocupación que ahora tiene en duermevela a todos los europeos: la guerra de Ucrania, su desarrollo y consecuencias. En los tres años largos que ya dura la guerra de agresión a Ucrania, decretada por el presidente ruso Vladimir Putin, la República Checa ha sido uno de los más firmes valedores de respaldar a Ucrania con ayuda económica y militar y acogiendo en su territorio a un inmenso contingente de refugiados ucranianos. 

Este panorama puede cambiar radicalmente. Babis es muy receptivo a los argumentos invasivos y anexionistas de Putin, y se le considera un aliado del primer ministro húngaro, Viktor Orban, considerado este ya sin ambages como un caballo de Troya del líder ruso en el seno de la Unión Europea. 

Posible giro político y alianzas parlamentarias

Cierto es que Babis no tiene la suficiente mayoría parlamentaria como para poder formar gobierno en solitario, pero, a la vista del escrutinio, no parece que tenga muy difícil obtener alianzas y apoyos de alguno de los partidos prorrusos, en especial el SPD (nada que ver con los socialdemócratas alemanes cuyas siglas SPD coinciden), o incluso los ultraderechistas de AUTO. Con cualquiera de ellos o con ambos es suficiente para que forme gobierno, con gran alborozo del grupo Patriotas por Europa en el Parlamento Europeo, grupo que lideran los españoles de Vox y que comparten una postura crítica hacia las políticas de la UE en materia de cambio climático, la retórica antiinmigración y la protección de la soberanía nacional. De hecho, además de Vox, su líder, Santiago Abascal, se apresuró a felicitar a Babis por su triunfo y al pueblo checo “por escoger el camino de la libertad, la seguridad y la prosperidad”, antes de añadir en su cuenta de la red social X que “hay una buena noticia en Europa: el globalismo retrocede y los patriotas avanzan”. 

Impacto en Centroeuropa y tensión regional

Centroeuropa, pues, aumenta varios grados la temperatura de su tensión en un momento crucial para la Unión Europea, cuando, a las puertas mismas del siempre crudo invierno en esas latitudes, Putin no para de testar a diario la capacidad de los europeos de responder y hacer frente a sus continuas provocaciones.