Las alianzas emergentes de Somalilandia: profundización de los lazos con Israel y los Emiratos Árabes Unidos

Se cree que los Emiratos Árabes Unidos han desempeñado un papel facilitador en la normalización de las relaciones entre Somalilandia e Israel
Se cree que los Emiratos Árabes Unidos han desempeñado un papel facilitador en la normalización de las relaciones entre Somalilandia e Israel
Estas alianzas ponen de relieve la importancia estratégica de Somalilandia en la seguridad regional, el comercio y la lucha contra el terrorismo, especialmente a lo largo de las vitales rutas marítimas del mar Rojo
  1. Fortalecimiento de los lazos con los EAU: inversiones económicas y estratégicas
  2. El reconocimiento histórico de Israel: un avance diplomático
  3. La furia de Somalia y las repercusiones regionales
  4. Perspectivas de futuro: oportunidades y riesgos

Somalilandia, una república que se autoproclamó independiente en 1991, ha forjado vínculos diplomáticos y económicos más fuertes con Israel y los Emiratos Árabes Unidos (EAU), lo que ha provocado una fuerte condena por parte de Somalia, que considera a Somalilandia como parte integrante de su territorio, en un audaz cambio geopolítico en el Cuerno de África.

Este acontecimiento pone de relieve la importancia estratégica de Somalilandia en la seguridad regional, el comercio y la lucha contra el terrorismo, especialmente a lo largo de las vitales rutas marítimas del mar Rojo.

Somalilandia, situada en el noroeste de lo que en su día fue la Somalia unificada, declaró su independencia tras la caída del régimen de Siad Barre. A pesar de funcionar como un Estado de facto con su propio Gobierno, moneda y ejército, lleva mucho tiempo buscando el reconocimiento internacional para reforzar su economía y su seguridad.

La estabilidad de la región contrasta fuertemente con la inestabilidad que sigue reinando en el sur de Somalia, azotado por los insurgentes de Al-Shabab, vinculados a Al Qaeda, y la fragmentación política.

Fortalecimiento de los lazos con los EAU: inversiones económicas y estratégicas

El compromiso de los EAU con Somalilandia se remonta a mediados de la década de 2010, impulsado por el interés de Abu Dabi en asegurar su influencia en el Cuerno de África. Un hito fundamental fue el acuerdo de 2016 con DP World, un operador portuario con sede en los EAU, para desarrollar y gestionar el puerto de Berbera por 442 millones de dólares.

Esta inversión transformó Berbera en un moderno centro capaz de manejar contenedores, ganado y carga general, lo que proporcionó a Somalilandia unos ingresos cruciales y la posicionó como una puerta de entrada comercial alternativa en medio de las perturbaciones en el Mar Rojo causadas por los ataques hutíes.

Más allá de la economía, la participación de los EAU se ha extendido a la cooperación militar. En 2017, el Parlamento de Somalilandia aprobó el establecimiento de una base militar de los EAU cerca de Berbera, aunque posteriormente se reclasificó como civil ante la presión internacional.

Los informes indican que los EAU mantienen una presencia estratégica, entrenando a las fuerzas locales y apoyando operaciones antiterroristas contra grupos como Al-Shabab y afiliados al ISIS.

Esta alianza se ajusta a la estrategia más amplia de «esfera de influencia» de los EAU en la región, que incluye asociaciones con Etiopía y Eritrea.

Somalia ha protestado repetidamente por estos vínculos con los EAU, alegando que socavan su soberanía al tratar directamente con Somalilandia.

Las tensiones alcanzaron su punto álgido en 2018, cuando Somalia prohibió a DP World operar en sus puertos y expulsó a los instructores militares de los EAU, lo que provocó un mínimo histórico en las relaciones bilaterales.

El reconocimiento histórico de Israel: un avance diplomático

En una medida sin precedentes, el 26 de diciembre de 2025, Israel se convirtió en la primera nación en reconocer oficialmente a Somalilandia como Estado independiente, alegando valores compartidos de democracia, estabilidad e intereses estratégicos mutuos.

Esta decisión fue precedida por años de contactos informales y se vio reforzada por los Acuerdos de Abraham, que normalizaron las relaciones de Israel con los EAU y otros Estados árabes.

El reconocimiento fue seguido rápidamente por una visita de alto nivel del ministro de Asuntos Exteriores de Israel a Hargeisa, la capital de Somalilandia, a principios de enero de 2026, el primer viaje de este tipo realizado por un funcionario israelí.

Según se informa, las conversaciones se centraron en la cooperación en materia de seguridad, incluido el posible intercambio de información y el entrenamiento militar para contrarrestar las amenazas de los hutíes respaldados por Irán en Yemen.

El enviado de Somalilandia en Washington destacó el apoyo que Israel ha prestado desde hace mucho tiempo, afirmando que «Israel siempre ha estado de nuestro lado».

Se cree que los Emiratos Árabes Unidos han desempeñado un papel facilitador en esta normalización, aprovechando sus vínculos con ambas partes.

Los analistas sugieren que Berbera podría servir como centro logístico para las operaciones israelíes en el mar Rojo, mejorando la seguridad marítima en medio de las crecientes tensiones regionales.

La furia de Somalia y las repercusiones regionales

El Gobierno de Somalia en Mogadiscio reaccionó con una vehemente oposición, calificando el reconocimiento de Israel como un «ataque flagrante» a su integridad territorial y un «acto de agresión».

La Unión Africana (UA) se hizo eco de estos sentimientos, condenando la medida por socavar la unidad africana y provocar temores de una mayor fragmentación en el continente.

Estas alianzas también han influido en la política exterior de Somalia, acercándola a Egipto y Turquía, ambos rivales de Etiopía y los Emiratos Árabes Unidos en la dinámica de poder regional.

El propio memorando de entendimiento de Etiopía con Somalilandia para el acceso al mar, firmado en enero de 2024, exacerbó aún más las tensiones, ya que Somalia lo considera una amenaza para su unidad.

Perspectivas de futuro: oportunidades y riesgos

Los crecientes vínculos de Somalilandia con Israel y los EAU ofrecen perspectivas de crecimiento económico, mayor seguridad y posible reconocimiento por parte de otras naciones.

Sin embargo, corren el riesgo de agravar los conflictos en una región ya de por sí inestable, con Somalia prometiendo defender su soberanía por medios diplomáticos y posiblemente militares.

Mientras las potencias mundiales compiten por la influencia en el Cuerno de África, el giro estratégico de Somalilandia pone de relieve la compleja interacción entre el reconocimiento, los recursos y la rivalidad, lo que podría remodelar las alianzas en Oriente Medio y África en los próximos años.

Saad Guerraoui es subdirector jefe de Middle East Online, con sede en Londres, y colaborador habitual de The Arab Weekly en temas relacionados con el Magreb.