Turno de Guardia, homenaje a los héroes de la sanidad

Película dirigida por Petra Volpe
Turno de Guardia
Turno de Guardia

Todo el género humano, si acaso con alguna contadísima excepción, ha transitado alguna vez por un hospital, y no pocos se han pasado en tal establecimiento una buena temporada. La película “Turno de Guardia”, dirigida y también guionizada por Petra Volpe, deja de lado la tentación de las Urgencias, mil veces tratadas en el cine y en no pocas series de televisión. Prefiere abordar la normalidad, si es que se la puede denominar así, de la más habitual hospitalización y tratamiento en planta. 

Cuenta con una actriz verdaderamente excepcional, Leonie Benesch, que se mete hasta el tuétano en el papel de Floria, una enfermera que ejerce su profesión con pasión y rigor. Incluso en medio del caos escucha siempre a sus pacientes y acude de inmediato a las llamadas urgentes… o casi siempre, porque la realidad cotidiana resulta a menudo imprevisible. 

Toda la trama se desarrolla a lo largo de un turno, que en el día en que transcurre coincide con la falta de una compañera en una planta completa y con demasiados pacientes, por lo que a medida que avanza el turno, Floria se enfrenta cada vez más a una lucha desesperada contra el tiempo. 

Sin concesiones al sentimentalismo, Volpe compone una narración que también huye de lo emocional, salvo para describir algunas de las reacciones de los pacientes, de los que presenta un mosaico tan variado como el que a diario acude a cualquier hospital digno de tal nombre. El establecimiento no tiene una localización ni ubicación urbana concretas, salvo que por el idioma original cabe situarlo en la Suiza alemana. Pero, la peripecia diaria es común a cualquier hospital público europeo, incluyendo los pacientes que acuden por privado. 

Es, ciertamente, una película que rinde homenaje al personal de enfermería, dejando claro su papel imprescindible en la conformación de cualquier sanidad avanzada. La película no deja apenas espacio para los problemas personales de estas enfermeras y se centra casi totalmente en los que afectan a los pacientes, trazados de manera escueta, pero con gran maestría de trazo. 

Turno de Guardia
Turno de Guardia

Estamos, pues, ante una película realista y profundamente humana, que se acerca de manera cercana y respetuosa al mundo de la enfermería. A Floria la sigue la cámara con un marcaje implacable, a veces con intensos planos secuencia. Un acompañamiento a la protagonista a lo largo de un turno tan exigente como intenso, y en el que esta heroína afronta desafíos y situaciones críticas que ponen a prueba su sentido del compromiso, su humanidad y su vocación. O sea, que cada uno de nosotros, tentados por la evocación personal, podría ponerle nombre y apellidos a la que nos acompañó y atendió en algún momento de nuestra vida.   

En cuanto a Leonie Benesch, con su extraordinaria interpretación, ha sido nominada por segunda vez como mejor actriz a los premios EFA de la Academia de Cine Europeo. Por su parte, la película también ha estado nominada para los Oscar y es candidata a los Goya como mejor film europeo.