Davos 2016: la Cuarta Revolución Industrial

Alexandra Dumitrascu

Pie de foto: El Foro Económico Mundial de Davos 2016 ha tenido este año como principal temática la Cuarta Revolución Industrial

Como cada año, los líderes gubernamentales y empresariales de todo el mundo se han reunido en el Foro Económico Anual de Davos, en Suiza. Este año el encuentro ha contado con la participación de más de 2.500 personas que, a lo largo de cuatro días, han debatido en más de 300 sesiones los retos y desafíos que la Cuarta Revolución Industrial plantea a los gobiernos y a la sociedad civil, en general. ¿Cómo dominar la Cuarta Revolución Industrial? ¿Va a ser esta positiva o negativa? ¿Va a beneficiar a todos o, por el contrario, va a seguir aumentando la brecha entre los ricos y los pobres?

Si en algo han convenido la mayor parte de los participantes ha sido en el hecho en que nos encontramos en la cúspide de esta revolución, caracterizada por la existencia de tecnologías interactivas, inteligencia artificial y automatización, y en que, como en todas las revoluciones pasadas, habrá ganadores y perdedores. Acerca de cuál será el desenlace de la misma únicamente depende de nosotros. Una manera de afrontar el imparable cambio que las nuevas tecnologías conllevan es, de acuerdo con los científicos, tomar conciencia de este desafío, entenderlo y preservar nuestra esencia humana en una sociedad en donde las nuevas tecnologías y el Internet, más que acercar a las personas, las aísla y las confina detrás de pantallas.

No obstante, una encuesta hecha por el Foro a 5.000 usuarios de medios digitales de Brasil, China, Sudáfrica, Alemania y Estados Unidos, asegura que estos medios han incrementado su calidad de vida. Por lo menos así lo considera el 50% de los entrevistados, que además opinan que los medios digitales tienen efectos positivos sobre su participación ciudadana. Además, uno de cada seis usuarios cree que les ayuda a mantener la relación con los amigos y a construir y mantener buenas relaciones en el ámbito laboral.

En línea con este pensamiento, el consejero delegado de OpenGov de Estados Unidos, Zachary Bookman, ha resaltado los beneficios de la tecnología en cuanto a su potencial para conectar a los gobiernos con sus ciudadanos  mejorando  la gobernanza a base de mayor colaboración en orden a alcanzar más transparencia y productividad.

Sin embargo, a pesar de estos beneficios interpersonales, más del 30% de los encuestados de China y Brasil considera que hay que reducir el uso de los medios digitales,  ya que admiten estar más horas online que durmiendo. 

Estamos en el umbral de una nueva era y las nuevas tecnologías cambian nuestra manera de vivir. Más allá de los medios digitales, en lo que tiene el ámbito industrial, los beneficios son incuestionables en donde la digitalización puede generar alrededor de 100 billones de dólares en los próximos diez años. La rentabilidad que conlleva la innovación queda reflejada en el hecho en que el tiempo estimado para alcanzar una determinada valoración de las empresas se ha acortado. Así, de acuerdo con una investigación del Foro Económico Anual, si antes a las empresas del Fortune 500 les llevaba un promedio de 20 años para llegar a una valoración de mil millones de dólares, en la actualidad, las nuevas empresas digitales tardan tan sólo cuatro años.

Algunos de los mayores retos de esta Revolución van a ser el desarrollo de modelos de negocio responsables con el medio ambiente y reducir el riesgo de ahondar en la brecha ricos-pobres, pero también fortalecer a la clase media que puede estar vulnerable ante los cambios que conllevan las nuevas tecnologías.

Especialmente optimista se ha mostrado el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, que en su intervención ha asegurado que la “Cuarta Revolución Industrial tiene enormes beneficios para la humanidad” y que lo importante es la manera de elegir cómo invertir y cómo adaptarnos a la misma para aprovechar las oportunidades que esta brinda. “La tecnología debe ponerse a disposición del proceso humano”, ha asegurado Trudea que considera que el liderazgo es la clave para ampliar la escala de oportunidades y la expansión de la clase media.

“Reconstruir las vías a la clase media es un imperativo económico”, ha resaltado en su discurso el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden. Con la vista puesta en los peligros que esta Revolución pueda suponer para la clase media, ha llamado a la proactividad de los Gobiernos para anticiparse a los problemas que puedan surgir. “Si la clase media pierde su creencia en la posibilidad de una vida mejor, entonces hemos perdido algo realmente especial: el alma de nuestra humanidad que ninguna máquina puede sustituir”, ha alertado Biden.

DavosDesventajas y desigualdades

Indiscutiblemente, hay ciertos riesgos que vienen aparejados a esta nueva era. En el ámbito laboral, de acuerdo con un informe hecho público por el Foro acerca del futuro de los empleos, cerca de cinco millones de puestos de trabajo se van a perder hasta 2020 como consecuencia de la aplicación de las nuevas tecnologías. Con la vista puesta en los pobres, Papa Francisco, en su mensaje enviado a través del cardenal Peter Turkson, ha llamado a los líderes empresariales para la creación de puestos de trabajo como parte esencial de su servicio con una buena causa, junto a la producción de la riqueza y a la mejora del mundo.

La masificación de los medios de comunicación y la eliminación de las barreras gracias al Internet y las redes sociales, han hecho posible además, que organizaciones terroristas expandan su mensaje del odio a todos los rincones del mundo. En referencia sobre todo al Daesh, que tuvo su mención especial, el Secretario de Estado norteamericano, John Kerry, ha alabado los progresos hechos en orden a combatir a la organización terrorista, y ha asegurado que ésta al final va a ser derrotada, a la vez que ha llamado a Turquía a multiplicar los esfuerzos contra el terrorismo.

Pero si hay algo que aterroriza a la mayoría es la posibilidad de que algún día la tecnología reemplace a los humanos, que más que ciencia ficción, expertos de inteligencia artificial han advertido de que esto puede ser un hecho perfectamente alcanzable a no muy largo plazo. Sin embargo, los defensores de la robótica han asegurado que no hay nada que temer y más que un peligro, las nuevas tecnologías son una herramienta útil al servicio de los humanos y no sustituyentes de los mismos.

No obstante, la realidad refleja una disparidad en cuanto al acceso a las nuevas tecnologías y que mientras algunos hablan de robotización, en otras regiones del mundo apenas llega la luz. Como es el caso de África, en donde, más de la mitad del continente se encuentra todavía sumergido en la oscuridad, tal como ha asegurado el presidente del Banco Africano de Desarrollo, Akinwumi Ayodeji Adesina. A pesar de que inevitablemente, los cambios en el mundo también han llegado al continente, éste todavía tampoco dispone de la infraestructura suficiente. La banda ancha apenas penetró y avanza a pasos lentos. Los líderes africanos reconocen las grandes ventajas de las tecnologías y se muestran impacientes en equiparar los países africanos al resto del mundo. Como el presidente de la República de Ruanda, Paul Kagame, que ha asegurado de que África apenas comienza a beneficiarse de la revolución de los ordenadores, y urge a  que el continente ponga “un paso adelante en esta nueva era tecnológica”.

La crisis de Europa y de los refugiados

Aunque las nuevas tecnologías fueron la base del Foro de Davos de este año, la crisis de los refugiados se ha hecho eco también en este encuentro.

Alemania, el país de la Unión Europea que más número de refugiados cobija, ha aprovechado su participación en el Foro para anunciar la intención de limitar la entrada de éstos dentro de sus fronteras. Una medida que, en palabras de su presidente, Joachim Gauk, es “moral y políticamente necesaria para preservar la capacidad de funcionamiento del Estado”; palabras sumamente influenciadas por la gran presión social que se vive en el país.

A pesar de la división creada en torno a los refugiados, los líderes europeos permanecen optimistas en torno a la masiva llegada de refugiados, que como Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, considera que estos suponen una oportunidad que puede estimular el crecimiento de un continente sumamente envejecido. No obstante admiten que se deben tomar nuevas y más eficaces medidas para integrar debidamente a estos y ofrecerles las oportunidades necesarias en orden a evitar el extremismo de la que Europa es testigo. Además, la cooperación con Turquía, el mayor receptor de refugiados fuera de la UE, se hace imprescindible para organizar la caótica llegada de los mismos, además de la necesidad de actuar en los países en conflicto, exportadoras de estos refugiados, como es el caso de Siria.

La crisis de los refugiados ha puesto de manifiesto una Europa que se encuentra desde hace tiempo en un punto crítico de inflexión en la que las divisiones entre sus Estados son cada vez más patentes. La división y la desintegración resuenan con mayor fuerza en el seno de la Unión Europea en donde afloran o se intensifican los movimientos xenófobos y/o populistas.  En este sentido, la Alta Representante para los Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherino, ha hecho un llamamiento a la unidad sin la cual la Unión Europea sería incapaz de hacer frente a los problemas que el terrorismo, la migración y los refugiados plantean. Especialmente complicado, se muestra Reino Unido cuyo primer ministro, David Cameron, ha marcado su discurso en una dirección egocentrista, en la que únicamente los intercambios económicos con los miembros de la UE valen la pena. No obstante, Francia, Alemania, Grecia y Países Bajos han reflejado el compromiso de sus países con la UE y han prometido hacer lo posible para alcanzar un acuerdo con Reino Unido para evitar el Brexit. Economía con China como protagonista

La economía ha tenido su propio espacio, con China como gran protagonista. “El mercado está muy preocupado por China”, ha asegurado el director ejecutivo de Credit Suisse, Tidjane Thiam que prevé un “aterrizaje suave” del gigante asiático. No obstante, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, cree que los mercados han reaccionado de manera excesiva a lo que llama “transición” de China.

El vicepresidente chino, Li Yuanchao ha asegurado en su intervención al Foro de que su país va a seguir siendo una fuerza motriz para el crecimiento global, y que China ha entrado en una “nueva normalidad” que deja atrás el crecimiento rápido, pero que aún tiene un crecimiento del PIB cercano al 7% que deberá ser mantenido con una diversificación de su producción. “Cada día, más de 12.000 nuevas empresas han emergido el año pasado a través de China”, ha destacado Li para enfatizar la vigorosidad empresarial de la que es la segunda economía del mundo, y en línea con la temática del Foro ha prometido que su Gobierno va a aprovechar al máximo las oportunidades que la Cuarta Revolución Industrial ofrece.

Encuentros históricos

Una de las grandes novedades de Davos 2016 ha sido la presencia de la delegación Argentina, tras 12 años de ausencia. Tras mantener una intensa agenda de encuentros con los líderes mundiales, el nuevo presidente argentino, Mauricio Macri, se ha mostrado eufórico y satisfecho con la participación de su país en la primera reunión internacional tras la salida del gobierno kirchnerista, en diciembre de 2015. "Volvimos a Davos, volvimos al Foro Económico Mundial. Allí mantuvimos reuniones con mandatarios del mundo y ejecutivos de las más grandes compañías del planeta. De estos días vertiginosos hacemos un balance muy positivo en todo sentido", ha expresado el mandatario argentino en su cuenta oficial de Facebook, en la que ha asegurado además que las reuniones mantenidas “significaron el comienzo de las conversaciones bilaterales” de Argentina con terceros países.

Otro encuentro, esta vez sin precedentes, fue el que se ha dado entre los líderes griego-chipriota y turco-chipriota,  Nikos Anastasiadis y Mustafa Akinci. Los dos se comprometieron con seguir las negociaciones en torno a la división de la isla de Chipre, en marcha desde 2015, para alcanzar un acuerdo “que satisfaga a las aspiraciones y las necesidades de los ciudadanos de ambas partes”.

La caída en el precio del petróleo, el acuerdo nuclear con Irán y el compromiso de la República Islámica con reinsertarse en la Sociedad Internacional, así como la necesidad de avanzar en la igualdad de género, han sido otros de los múltiples temas del Foro Económico Anual que ha finalizado con un compromiso general de hacer lo posible para contribuir al desarrollo mundial en orden a conseguir un mundo más justo, sostenible y pacífico.

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