La desigualdad en las inversiones eléctricas en los países árabes
La Corporación Árabe de Garantía de Crédito a la Inversión y a la Exportación (Dhaman) ha publicado un informe sobre la capacidad de la región árabe de atraer la inversión en cuanto al sector eléctrico.
El sector de las energías renovables árabe ha atraído 360 proyectos extranjeros con una inversión de más de 351.000 millones de dólares y la generación de más de 83.000 puestos de trabajo desde 2003. Egipto, Marruecos, los Emiratos Árabes Unidos, Mauritania y Jordania atrajeron 248 de ese total.
Según su investigación, los Emiratos Árabes Unidos llevan siendo el principal inversor en energías renovables durante 22 años. Lo que se traduce a que tienen el 16 % de proyectos de energías renovables de todo el mercado árabe.
De todas las empresas, las que más financian en este tipo de sector son ACWA Power de Arabia Saudí (con 20 proyectos), Infinity Power Company de los Emiratos Árabes Unidos (mayor inversor de costos estimados) y Acme de India (la que más puestos de trabajo generó: un 5,2 % del mercado árabe).
Y desde 2003, además de los Emiratos Árabes Unidos, solo Arabia Saudí, Bahréin, Jordania y Egipto invirtieron en el 25 % del total de proyectos extranjeros en el sector de las energías renovables con gastos que ascendieron a aproximadamente 113.000 millones de dólares y la generación de más o menos 22.000 puestos de empleo.
Por otra parte, según Fitch Ratings, países de la región del Magreb, Marruecos, Egipto y Argelia, fueron los que más inversión recibieron en el sector de electricidad y energía.
Dhaman estimó en su informe que, para finales de 2025, la generación de electricidad de 15 países ascenderá a un 4,2 % y que alcanzará más de 1.700 teravatios-hora para 2030.
Pero dentro de su predicción, detallaron que ese aumento se concentrará sobre todo en cinco países: Arabia Saudí, Egipto, los Emiratos Árabes Unidos, Irak y Argelia.
Representando así el 74 % de la electricidad generada total para finales de 2025 dentro de la región.
En cuanto a países que exportan electricidad al mercado árabe, Turquía fue expuesto como el primero, con 446 millones de dólares en importaciones. Y Estados Unidos fue el que más envió equipos de generación de energía, con 6.600 millones de dólares en importaciones. Libia importó 59 millones de dólares de electricidad, convirtiéndola en el país que más importó.
Dhaman, en su informe sobre el clima de inversión en 21 países de 2024, alertó que el promedio de las naciones árabes en el Índice de Garantía del Clima de Inversiones estuvo por debajo de la media mundial. Solo Arabia Saudí, Emiratos Árabes y Egipto son los más atractivos para la inversión extranjera directa.
¿Por qué hay tanta disparidad en cuanto a inversión dentro del mercado árabe?
Si bien es verdad que se ha intentado atraer financiación mediante la implementación de leyes que faciliten el proceso o la asignación de territorios a bajos precios, los países árabes aún sufren dificultades para atraer financiación.
Según el medio Majalla, “las causas subyacentes parecen estar más estrechamente relacionadas con las condiciones políticas y de seguridad, la estructura económica, la cultura social y su aceptación de la inversión extranjera”. Por ejemplo, Siria no ha obtenido ningún tipo de inversión extranjera debido a su difícil situación política, económica y de seguridad.
Entonces, hace falta que más gobiernos árabes mejoren la situación dentro de sus naciones y sean más abiertos a recibir inversiones extranjeras facilitando los procesos burocráticos.
Como, por ejemplo, los Emiratos Árabes Unidos, que, según el gerente regional de InSinkErator, Mohamed Karam, es un destino de inversión muy atractivo gracias al dinamismo empresarial, la flexibilidad y la alta competitividad. Según él, el país cuenta con una infraestructura avanzada y una legislación que apoya la inversión.
Por eso, además del ambiente económico y otros factores más como su localización geográfica, muchas empresas globales han decidido establecer sedes regionales e incluso globales en los Emiratos.
