Malta mirando al Este

Anwar Zibaoui

Por primera vez desde su adhesión en 2004, Malta preside la Unión Europea e intenta aprovechar su liderazgo para promocionar su posición. Estratégicamente situada en el Mediterráneo, a 80 km de Sicilia y 284 km de Túnez, esta pequeña nación con una estructura económica sólida, se abre a inversores de fuera de la UE, como los países del Golfo, China y África.

La adhesión no fue una tarea fácil. Malta tuvo que adaptarse a un sistema de gobierno más estricto. Pero su economía diversificada le permitió resistir durante la crisis de la eurozona mucho mejor que otros miembros de la UE. Su actual crecimiento económico está impulsado principalmente por la demanda interna. El sector servicios es el principal contribuyente al crecimiento del consumo privado en el país.

Es también un importante centro de servicios financieros y de comercio marítimo, debe elegir bien su orientación para tener un sano y sólido crecimiento económico, lo que impulsa su interés por las inversiones más allá de su mercado tradicional europeo. Su situación, entre Europa y el norte de África, ofrece numerosas oportunidades para el comercio y la inversión y como plataforma para entrar en la UE y en las regiones vecinas.

Desde 2012, mientras sus exportaciones hacia Europa bajan, Se han duplicado sus ventas hacia mercados fuera de la UE. Y lo mismo sucede con uno de sus sectores estratégicos. El turismo procedente de la UE bajó, pero aumentaron los gastos y la duración de estancia de los turistas provenientes de fuera de la UE.

Malta también apuesta por el sector de servicios financieros, que representa el 12% del PIB, ampliando su oferta como centro financiero regional. Ha identificado cinco sectores para promover este objetivo: fondos y gestión de activos, seguros y pensiones, bancos e instituciones financieras, fideicomisos y fundaciones, y gestión de la riqueza, además de las finanzas islámicas.

Para facilitar los negocios, a diferencia de los países más grandes, en Malta cuentan con el incentivo de una gran agilidad legislativa y poca burocracia.

Malta disfruta de una tasa baja de paro, un superávit presupuestario y una de las economías de más rápido crecimiento en la UE, pero la inestabilidad por las elecciones anticipadas del 3 de junio tras las acusaciones de corrupción contra la familia del primer ministro podría tener un impacto negativo.

Como parte de Europa, Malta debe respetar las directrices y la legislación comunitarias. Pero, para seguir creciendo, la Unión tiene que abrirse al Este, y Malta puede ser un trampolín perfecto.

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