El Reino ha demostrado resiliencia y capacidad para superar numerosos desafíos

Marruecos impulsa su economía a pesar de los obstáculos

Dirhams - PHOTO/FILE
photo_camera Dirhams - PHOTO/FILE

En un artículo reciente, El Economista resalta la estrategia de Marruecos para convertirse en un modelo de resiliencia, logrando frenar una inflación récord y al mismo tiempo manteniendo un fuerte crecimiento económico, a pesar de enfrentar numerosos desafíos como la sequía, el terremoto de septiembre, así como problemas globales como la crisis económica mundial.

  1. Los desafíos de la economía marroquí

“Los impresionantes resultados de la nación norteafricana han llamado la atención de organizaciones y analistas internacionales, que ahora ven a Marruecos como un ejemplo de gestión económica eficaz frente a la adversidad”, señala el medio español.

Este artículo llega después de que el Banco Mundial elogiase la economía de del Reino, afirmando que se ha vuelto "mucho más resistente”.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el PIB de Marruecos creció un 3,5% en 2023, una mejora significativa con respecto al crecimiento del 1,1% registrado el año anterior. Asimismo, esta tasa de crecimiento superó el promedio de la OCDE del 1,6%.

El artículo atribuyó el éxito de Marruecos a dos factores clave: una demanda interna sólida y un sector exportador resistente. A pesar de obstáculos como la inflación, las sequías y las secuelas del terremoto, el consumo privado en Marruecos creció del 2,2% al 3,1%. De acuerdo con la OCDE este crecimiento se produjo a pesar de “la inflación ejerciendo presión sobre los hogares y las graves sequías que afectaron negativamente sus perspectivas”.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) también se ha hecho eco de esta situación. “Marruecos ha experimentado un crecimiento económico genuino en 2023, impulsado por la recuperación de la demanda interna y las prósperas exportaciones”, declaró Roberto Cardarelli, miembro del equipo del FMI, citado por El Economista. "Esperamos que su PIB siga creciendo, alcanzando el 3,5%, respaldado por una mayor inversión y una menor inflación”, añadió.

Aunque si hay algo que destaca el articulo es que, a pesar de que la tasa de inflación se disparó al 11% en febrero de 2023, Rabat supo controlarla mediante una combinación de subsidios específicos y medidas de política monetaria. Gracias a estas medidas, la inflación ha caído al 2,3% en febrero de 2024 -con una inflación subyacente del 2,9%- en línea con el objetivo del banco central marroquí.

Sede del Attijariwafa Bank en Casablanca (Marruecos) - PHOTO/ATTIJARIWAFA BANK
Sede del Attijariwafa Bank en Casablanca (Marruecos) - PHOTO/ATTIJARIWAFA BANK

"Con el dirham estabilizado por los aumentos de las tasas de interés (y el colchón de liquidez), los subsidios han limitado el traspaso de los precios globales a su economía", subrayó recientemente la OCDE según el medio. Por otro lado, Fitch ha estimado que estos subsidios y programas de apoyo fiscal cuestan alrededor del 2,2% del PIB del país cada año.

También el Bank Al-Maghrib, el banco central de Marruecos, desempeñó un papel crucial al mantener los tipos de interés en el 3% desde abril de 2023. “Marruecos necesitaba ver cómo se disipaba el shock de las materias primas y la energía”, indica El Economista basándose en analistas de Caixabank.

El éxito de Marruecos para controlar la inflación también se ha visto favorecido por un programa de restricciones a las exportaciones de productos clave, en particular energía y alimentos. Por ejemplo, en octubre de 2023, el país prohibió la exportación de aceite de oliva. A pesar de estas limitaciones temporales el comercio exterior de Marruecos se ha convertido en uno de los pilares que sostienen su crecimiento, indica El Economista.

Mercado en Casablanca, Marruecos - PHOTO/ATALAYAR
Mercado en Casablanca, Marruecos - PHOTO/ATALAYAR

Las exportaciones no sólo evitaron una caída sino que incluso marcaron un ligero aumento del 0,2%. Esto se debió principalmente al sector automotriz, industria que ha experimentado un aumento del 27% en las exportaciones, con las plantas de Stellantis y Renault operando a plena capacidad. Otros sectores, como el químico y el agrícola, también crecieron a un ritmo similar.

“La variedad y diversificación de las exportaciones de Marruecos han sido clave”, explicaron analistas de Allianz. “A pesar de las sequías que limitaron la fortaleza de su industria agrícola, la exportación de este sector, de fosfatos y de manufacturas (componentes de automoción, conductores y alambres) ha logrado reducir el déficit externo”, agregan.

La resiliencia de Marruecos también fue evidente en el sector turístico, industria que logró un récord histórico en ingresos a pesar del terremoto del pasado septiembre. Los ingresos por turismo se dispararon un 11,7% hasta alcanzar los 9.500 millones de euros, con la llegada de 14,5 millones de visitantes, según datos de El Economista.

Los desafíos de la economía marroquí

Sin embargo, a pesar de los éxitos, la economía de Marruecos enfrenta numerosos desafíos. En este sentido, las malas cosechas debido a las sequías y los problemas climáticos han sido uno de los principales problemas, ya que la agricultura es un sector clave en el Reino. 

Otro desafío es la tasa de desempleo que, a pesar de alcanzar un mínimo del 11,2% en el verano de 2023, ha vuelto a subir al 13% en enero de 2024.

Un empleado trabaja en una cadena de montaje de automóviles en la planta de montaje de automóviles de PSA en Kenitra - AFP/FAEL SENNA
Un empleado trabaja en una cadena de montaje de automóviles en la planta de montaje de automóviles de PSA en Kenitra - AFP/FAEL SENNA

Además, a nivel regional, cabe destacar las difíciles relaciones con Argelia, algo que puede alterar el suministro de energía. “Marruecos se enfrenta al riesgo de un resurgimiento de los precios de las materias primas, especialmente de importaciones como el gas natural licuado (GNL)”, señaló un analista a El Economista. “Las disputas diplomáticas con la vecina Argelia han interrumpido el suministro de gas, afectando a las centrales eléctricas y planteando desafíos a la seguridad”, añadió.

Otra amenaza a la economía de Marruecos está relacionada con la cuestión de las demandas salariales, ya que el sindicato más grande del país, la Union Marocaine du Travail, pide un aumento del 60% en el salario mínimo y un aumento general del 29% en el sector público. Según El Economista, esta situación podría elevar el gasto en un momento crítico, ya que el déficit sigue siendo un problema para la nación norteafricana.

PHOTO/ARCHIVO - La industria textil marroquí se encuentra ligeramente por debajo de las demás
La industria textil marroquí - PHOTO/FILE 

A pesar de estos desafíos, Marruecos ha demostrado resiliencia y capacidad para superar numerosos obstáculos. La eficaz gestión de la inflación por parte de las autoridades, junto con una fuerte demanda interna y un próspero sector exportador, han posicionado al Reino como una nación destacada en el panorama económico mundial.