Gustavo de Arístegui: Análisis geopolítico 21 de enero
A continuación, se presenta el análisis de la actualidad global, estructurado en temas clave para una comprensión clara y directa, seguido de un resumen de la cobertura en los principales medios de comunicación
- Introducción
- Trump eleva el pulso por Groenlandia y amenaza con tarifas a Europa
- La UE apunta a un cierre político sobre el préstamo de 90.000 millones a Ucrania (ECOFIN)
- Nace el "Board of Peace": Kazajistán y Uzbekistán se suman al diseño para Gaza
- OTAN: reunión de jefes de Defensa en Bruselas como bisagra estratégica
- Davos 2026: Macron, Carney y la UE plantan cara a Trump
- Rusia mantiene la estrategia de terror contra la infraestructura ucraniana
- Siria: frágil alto el fuego con las fuerzas kurdas y avance del régimen
- Reino Unido da luz verde a una mega embajada china en Londres
- Diplomacia parlamentaria estadounidense en Dinamarca en plena crisis por Groenlandia
- China y la pugna por el Indo‑Pacífico: señales desde Davos y más allá
- Rack de Medios
- Comentario editorial
Introducción
La jornada de las últimas 24 horas condensa, casi hasta la caricatura, las tensiones de este comienzo de 2026: un presidente Trump que convierte Groenlandia en piedra de toque de poder y tarifas, una Europa que intenta reaccionar sin romper el vínculo atlántico, una arquitectura de paz para Gaza que se globaliza y una UE que busca blindar, a golpe de préstamo conjunto, la resistencia ucraniana hasta 2027.
Todo ello ocurre mientras la OTAN calibra su postura militar en Bruselas, los mercados descuentan el riesgo de una nueva guerra comercial transatlántica, Irán sufre la represión más sangrienta desde 1979 y China exhibe un crecimiento del 5 % en 2025 que mantiene viva la pugna sistémica entre democracias y autocracias.
En Davos, el primer ministro canadiense Mark Carney resume el clima con un mensaje inequívoco: el orden internacional basado en reglas está en plena ruptura, y la cuestión central es si las democracias serán capaces de responder con firmeza adulta o quedarán atrapadas entre el unilateralismo de sus aliados y la agresividad de sus adversarios.
Trump eleva el pulso por Groenlandia y amenaza con tarifas a Europa
Hechos
- Donald Trump ha reiterado que el control estadounidense sobre Groenlandia es un objetivo estratégico irrenunciable, ligándolo a defensa antimisiles (“Golden Dome”), vigilancia espacial y contención de Rusia y China en el Ártico.
- El presidente ha anunciado aranceles del 10 % sobre todas las importaciones desde ocho aliados europeos —Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia— a partir del 1 de febrero, con escalada al 25 % el 1 de junio si no hay acuerdo para la “compra completa y total de Groenlandia”.
- En Davos, Emmanuel Macron y Úrsula von der Leyen han cuestionado abiertamente la fiabilidad de Trump y han advertido que la UE está dispuesta a activar por primera vez su mecanismo anti-coerción comercial frente a unas tarifas explícitamente ligadas a presiones geopolíticas.
Implicaciones
- Trump rompe de facto con la cultura de gestión cooperativa de alianzas al subordinar la política comercial a una lógica de premio o castigo geopolítico contra socios de pleno derecho, y no sólo contra “aliados díscolos”, reeditando el espíritu de la crisis de Irak en un terreno económico mucho más sensible para las sociedades europeas.
- La reacción de Macron y von der Leyen configura a Europa como defensora del orden basado en normas frente a una Casa Blanca que abraza sin complejos la política de fuerza; la defensa de la OTAN y del vínculo atlántico no puede ser excusa para aceptar chantajes económicos contra democracias aliadas.
- El riesgo sistémico no es sólo comercial: si los europeos perciben que Washington está dispuesto a castigar a socios por no ceder territorios, la confianza estratégica en el paraguas estadounidense se erosiona, alimentando discursos anti atlánticos y tentaciones de autonomía estratégica mal entendida que sólo benefician al Kremlin y al expansionismo chino.
Perspectivas y escenarios
- Escenario positivo: la presión concertada de la UE, el secretario general de la OTAN y varios líderes del G7 reconduce el conflicto hacia fórmulas de presencia reforzada de Estados Unidos en el Ártico sin alterar la soberanía danesa ni activar la escalada arancelaria; Trump salva la narrativa de mano dura sin cruzar el Rubicón.
- Escenario de riesgo: el presidente cumple su amenaza de imponer tarifas el 1 de febrero, la UE responde con contramedidas calibradas y se abre una guerra comercial intra occidental que debilita el frente común frente a Rusia, China e Irán, mientras Moscú intensifica su campaña de desinformación sobre la “decadencia” de un Occidente dividido.
- Escenario extremo: el choque por Groenlandia desencadena un debate tóxico en algunas capitales europeas sobre la presencia militar estadounidense en el continente; incluso si este escenario sigue siendo minoritario, el mero hecho de que se plantee es un triunfo estratégico para Putin y Xi.
La UE apunta a un cierre político sobre el préstamo de 90.000 millones a Ucrania (ECOFIN)
Hechos
- Los líderes de la UE acordaron en diciembre de 2025 un paquete de 90.000 millones de euros en préstamos para Ucrania en 2026-27, financiado mediante deuda conjunta y con devolución condicionada a futuras reparaciones rusas, respaldado por el presupuesto comunitario.
- La propuesta legislativa de la Comisión traduce ese acuerdo en un mecanismo de apoyo financiero continuo para cubrir necesidades presupuestarias y de defensa ucranianas a partir del segundo trimestre de 2026.
- El ECOFIN del 20 de enero en Bruselas debe convertir ese acuerdo político en mandato operativo; fórmulas como “conclusiones adoptadas” o “mandato a la Comisión para implementar el mecanismo de endeudamiento conjunto” indicarían cierre positivo, mientras “reservas registradas” o “deferido a examen ulterior” señalarían bloqueo o retraso.
Implicaciones
- Para Kiev, el paso del acuerdo de diciembre a una decisión formal del ECOFIN es decisivo: la incertidumbre sobre calendario y condicionalidad alimenta la volatilidad financiera y las dudas del Kremlin sobre la resistencia europea a medio plazo.
- La estructura del préstamo —sin intereses y con devolución ligada a reparaciones rusas— responsabiliza al agresor de la factura, blinda la estabilidad interna de la UE y evita que el contribuyente europeo sea la víctima permanente de la agresión de Putin.
- Un retraso injustificado por vetos o maniobras de gobiernos próximos al eje iliberal centroeuropeo enviaría una señal peligrosísima: que la unidad europea frente a la invasión rusa es negociable, debilitando la disuasión y alimentando la narrativa del Kremlin de una Europa cansada y dividida.
Perspectivas y escenarios
- Escenario positivo: el ECOFIN adopta conclusiones claras, confiere mandato a la Comisión y pasa el paquete a la fase de implementación; los mercados leen una reducción del riesgo de liquidez en Kiev y un refuerzo de la credibilidad del compromiso europeo hasta 2027.
- Escenario de riesgo: el lenguaje se limita a “progreso sustancial” sin adopción formal, con referencias a “consultas nacionales adicionales”; esto supone semanas de retraso y munición retórica tanto para Moscú como para los escépticos de la ayuda militar en Estados Unidos.
- Escenario sombrío: un Estado miembro formaliza reservas y reabre el paquete; se dispara la prima política de riesgo sobre Ucrania, se deteriora la reputación de la UE como socio fiable en guerra y se fortalecen corrientes pacifistas ingenuas que, en la práctica, blanquean la agresión rusa.
Nace el "Board of Peace": Kazajistán y Uzbekistán se suman al diseño para Gaza
Hechos
- Tras el anuncio del plan de paz para Gaza y de la creación de un "Board of Peace" liderado por Estados Unidos, Kazajistán y Uzbekistán han respondido aceptando la invitación como miembros fundadores, junto a otros socios eurasiáticos y latinoamericanos.
- Tokayev ha agradecido en carta la invitación de la Casa Blanca, comprometiéndose a apoyar la reconstrucción, la estabilidad y la prevención de nuevos estallidos de violencia en Gaza.
- Mirziyóev ha subrayado que la participación uzbeka expresa una apuesta por soluciones duraderas en Oriente Medio y por un marco internacional con vocación global, mientras se discute la posible integración de Canadá y de otros actores del G7 en la gobernanza de la iniciativa.
Implicaciones
- La incorporación de capitales centroasiáticas y otros socios no occidentales convierte al "Board of Peace" en algo más que un artefacto ad hoc para Gaza: se perla como plataforma de legitimación multilateral de la estrategia de Washington, con proyección a otros conflictos donde Irán y sus proxies juegan un papel desestabilizador.
- Para Moscú y Pekín, ver a exrepúblicas soviéticas alinearse con un órgano liderado por Trump es un revés simbólico que erosiona la narrativa de que Asia Central es un "protectorado" ruso‑chino.
- Desde nuestra perspectiva, que el diseño de posguerra en Gaza se articule en torno a un órgano internacional con presencia musulmana no radical y controlado por democracias o regímenes moderados es positivo: debilita a Hamás, recorta margen a Irán y ofrece alternativa al eje Turquía‑Qatar‑Hermanos Musulmanes.
Perspectivas y escenarios
- Escenario positivo: el "Board of Peace" se consolida con la adhesión de más países árabes moderados, acompañado de un mecanismo robusto de reconstrucción y control de seguridad que excluye de facto a Hamás y limita el poder de milicias proiraníes.
- Escenario de riesgo: Rusia y China intentan crear órganos paralelos para sabotear el diseño de Washington, mientras Irán activa a Hezbolá, milicias iraquíes y hutíes para encarecer cualquier arquitectura que reduzca su influencia.
- Escenario de bloqueo: divisiones internas en la UE o entre socios árabes sobre reparto de responsabilidades dejan al "Board of Peace" en un limbo burocrático, repitiendo el guion de procesos de paz anteriores.
OTAN: reunión de jefes de Defensa en Bruselas como bisagra estratégica
Hechos
- El Comité Militar de la OTAN se reúne los días 21‑22 de enero de 2026 en Bruselas al nivel de jefes de Estado Mayor de los 32 aliados, presididos por el almirante Giuseppe Cavo Dragone, con la participación de SACEUR y SACT.
- La agenda incluye sesiones sobre preparación militar aliada, aceleración de capacidades, coordinación con socios indo‑pacíficos y un formato Consejo OTAN‑Ucrania para revisar la situación sobre el terreno y el apoyo a través del mecanismo NSATU y el centro JATEC.
- El 22 de enero está prevista una rueda de prensa donde el lenguaje sobre "directivas de planificación operativa" o "tareas a SACEUR para desarrollar opciones" será clave para distinguir decisiones de fondo de meras remisiones al Consejo del Atlántico Norte.
Implicaciones
- Esta cita llega en pleno choque por Groenlandia; si el mensaje que sale de Bruselas es de unanimidad operativa, se habrá construido un cortafuegos entre la disputa arancelaria y la arquitectura de disuasión frente a Rusia.
- Para Ucrania, la concreción de mandatos a SACEUR y el refuerzo del NSATU son tan importantes como los paquetes financieros: sin superioridad en defensa aérea y munición, los millones europeos se traducen en resistencia precaria, no en victoria justa.
- Cualquier referencia a "falta de consenso" o "necesidad de más consultas" será leída en Moscú, Pekín y Teherán como luz verde para seguir tensando, y en Kiev como síntoma de fatiga política.
Perspectivas y escenarios
- Escenario positivo: comunicado adoptado, respaldo explícito al refuerzo del flanco oriental y mandato a SACEUR para actualizar planes, enviando a Putin el mensaje de que, pese al ruido, la OTAN está más cohesionada que nunca.
- Escenario de riesgo: ambigüedades calculadas encubren divergencias sobre ritmo y alcance de la ayuda a Ucrania o sobre proyección indo‑pacífica; es el tipo de lenguaje tibio que históricamente precede a errores de cálculo de los agresores.
- Escenario de bloqueo: disputas políticas se filtran al nivel militar, forzando a "elevar" decisiones al Consejo del Atlántico Norte; sería un precedente inquietante en pleno pulso con Rusia.
Davos 2026: Macron, Carney y la UE plantan cara a Trump
Hechos
- En el Foro Económico Mundial, Emmanuel Macron ha denunciado la "ley del más fuerte" y ha avisado de que Europa no aceptará el uso de tarifas como arma para forzar concesiones territoriales sobre Groenlandia.
- Úrsula von der Leyen ha recordado el compromiso previo de no imponer nuevas tarifas y ha calificado de "error" condicionar el comercio a la aceptación del proyecto estadounidense sobre Groenlandia, mencionando explícitamente el mecanismo anti‑coerción comercial.
- El primer ministro canadiense Mark Carney ha advertido de que el orden basado en reglas "se desvanece" o está "en ruptura", y ha llamado a las democracias a reforzar su resiliencia frente a choques económicos y geopolíticos.
Implicaciones
- Davos se convierte este año en escenario de un choque frontal de modelos: el unilateralismo transaccional de Trump frente a una Europa que quiere defender la economía abierta pero que aún oscila entre el apaciguamiento y la firmeza.
- Nuestra línea editorial exige distinguir: se puede apoyar la mano dura de Trump frente al narco, el terrorismo y la agresión rusa sin aplaudir el uso de aranceles como garrote contra aliados democráticos; la referencia es un atlantismo a lo Reagan, no el mercantilismo agresivo.
- Si la UE se limita a lamentar sin actuar, confirmará la percepción de debilidad que el trumpismo explota; si reacciona con firmeza inteligente —proporcional, jurídica y políticamente sólida— puede reforzar su papel como polo de sensatez.
Perspectivas y escenarios
- Escenario positivo: la tormenta verbal se reconduce en los pasillos de Davos hacia fórmulas de compromiso, quizá ligando presencia militar estadounidense reforzada en el Ártico a inversiones europeas adicionales, sin tocar la soberanía danesa ni desencadenar tarifas.
- Escenario de riesgo: la escalada retórica se traslada a la realidad arancelaria y las mismas élites que hoy claman por estabilidad acaban atrapadas en una guerra comercial autoinducida.
- Escenario tóxico: la izquierda radical europea instrumentaliza el conflicto para pedir ruptura estratégica con Estados Unidos, mientras sectores ultras lo usan para justificar acercamientos oportunistas a Moscú o Pekín.
Rusia mantiene la estrategia de terror contra la infraestructura ucraniana
Hechos
- Rusia ha reanudado ataques masivos con misiles y drones contra la infraestructura energética ucraniana, siguiendo la pauta de oleadas anteriores: decenas de objetivos centrados en generación, transmisión y distribución eléctrica.
- Los ataques han provocado cortes escalonados de energía, han obligado a operar centrales nucleares por debajo de su capacidad y han impuesto horarios de apagones a nivel nacional.
- Autoridades ucranianas y organismos internacionales han alertado del riesgo para la seguridad nuclear y de la intención rusa de quebrar la moral civil en pleno invierno, sin beneficios militares directos inmediatos.
Implicaciones
- El patrón confirma la naturaleza terrorista de la campaña rusa: se trata de castigar a la población, no de conquistar terreno militarmente relevante, en línea con un régimen que desprecia el derecho internacional e intenta ganar en sufrimiento civil lo que no logra en el frente.
- Refuerza la urgencia de dotar a Ucrania de más y mejores sistemas de defensa antiaérea y de capacidades de reparación rápida; todo lo que no sea eso será, en la práctica, complicidad por omisión con la estrategia de Putin.
- Para Europa, cada ataque a la red ucraniana es un recordatorio de su propia vulnerabilidad: oleoductos, cables submarinos y satélites forman parte de un teatro de guerra híbrida sin fronteras.
Perspectivas y escenarios
- Escenario positivo: ECOFIN y OTAN sincronizan decisiones financieras y militares, acelerando la entrega de defensas aéreas de última generación; el coste de cada nuevo ataque ruso aumenta hasta niveles políticamente insostenibles para el Kremlin.
- Escenario de riesgo: la ayuda militar continúa sin salto cualitativo y la campaña de terror energético se "normaliza", elevando el riesgo de fatiga social en Ucrania y nerviosismo en algunas capitales europeas.
- Escenario negro: un ataque provoca un incidente grave en una instalación nuclear o un apagón prolongado con víctimas masivas; el mundo descubriría demasiado tarde que las líneas rojas deben trazarse antes del desastre.
Siria: frágil alto el fuego con las fuerzas kurdas y avance del régimen
Hechos
- El régimen sirio ha alcanzado un alto el fuego con las fuerzas kurdas tras una ofensiva relámpago en el noreste y bajo presión de Estados Unidos para evitar un colapso total de las FDS, su aliado local histórico.
- El pacto prevé retirada kurda hacia áreas de mayoría kurda y reintegración gradual de zonas mixtas bajo control de Damasco, en un intento de recentralización del poder a cambio de garantías mínimas para minorías.
- Washington ha presentado el acuerdo como un paso hacia mayor integración territorial, sin cambios políticos sustantivos en el régimen de Bashar al‑Asad.
Implicaciones
- Este movimiento consolida la supervivencia de Asad, sostenido por Rusia e Irán, y deja a las milicias kurdas en posición de dependencia frágil; otro ejemplo de cómo los aliados locales de Occidente pagan el precio de repliegues graduales.
- Desde nuestra perspectiva, un régimen responsable de barbaridades masivas no puede ser blanqueado a cambio de una falsa estabilidad; sin transición política real, Siria seguirá siendo santuario de redes terroristas y de tráfico útiles para Teherán y Moscú.
- Turquía observará con lupa cualquier avance de Damasco y aliados chiíes hacia la frontera; el riesgo de nuevos choques o de instrumentalización de refugiados como arma de presión sobre Europa permanece.
Perspectivas y escenarios
- Escenario positivo: el alto el fuego se consolida, se preserva un mínimo de autonomía kurda y se abre espacio para un proceso político tutelado internacionalmente, hipótesis hoy lejana.
- Escenario de riesgo: el régimen usa el armisticio para dividir facciones kurdas, reforzar su aparato de seguridad y abrir la puerta a una represión selectiva de bajo perfil mediático.
- Escenario peor: un nuevo estallido de violencia provoca movimientos masivos de población hacia Turquía y, de rebote, hacia Europa, reactivando la instrumentalización migratoria.
Reino Unido da luz verde a una mega embajada china en Londres
Hechos
- El Gobierno británico ha aprobado la construcción de un gran complejo de embajada china en Londres, tras años de retrasos y recelos por motivos de seguridad.
- Críticos denuncian el tamaño del complejo y su proximidad a la City como invitación al espionaje y a la influencia política encubierta.
- La decisión llega en un contexto de tensiones crecientes entre Occidente y China por tecnologías críticas, materias primas estratégicas y posiciones en el Indo‑Pacífico.
Implicaciones
- La decisión revela la ambivalencia británica: retórica dura sobre Pekín, pero apertura de espacios de influencia física y simbólica al régimen chino en el corazón de Europa.
- Nuestra línea editorial no aboga por cerrar embajadas, sino por evitar que se conviertan en nodos de inteligencia, compra de voluntades y presión sobre diásporas.
- Cada avance de presencia china en capitales occidentales se suma a una ofensiva global que va del Mar de China Meridional a África y América Latina, pasando por los barrios más sensibles de Londres.
Perspectivas y escenarios
- Escenario positivo: Londres acompaña la aprobación con refuerzo serio de la contrainteligencia y límites estrictos al uso del complejo, enviando el mensaje de que apertura diplomática no equivale a ingenuidad estratégica.
- Escenario de riesgo: el nuevo enclave se convierte en plataforma logístico‑política de una red de influencia que penetra en instituciones, universidades y empresas.
- Escenario severo: en un futuro choque abierto con China, el complejo se vuelve un activo de presión y de guerra híbrida en territorio británico.
Diplomacia parlamentaria estadounidense en Dinamarca en plena crisis por Groenlandia
Hechos
- Una delegación bipartidista del Congreso estadounidense ha viajado a Dinamarca para rebajar tensiones por la crisis de Groenlandia y ofrecer garantías de compromiso con la seguridad del Ártico.
- La visita ha coincidido con el anuncio de Trump de tarifas ligadas a la cuestión groenlandesa, dejando a los parlamentarios en posición incómoda ante sus interlocutores daneses.
- Los legisladores han subrayado la importancia de la cooperación en defensa y la necesidad de evitar ruptura con un aliado clave en el flanco norte de la OTAN.
Implicaciones
- Esta "doble voz" de Washington —Casa Blanca maximalista y Congreso tranquilizador— refleja la batalla interna entre una visión transaccional y otra más clásica del liderazgo occidental.
- Para Europa, el mensaje es claro: no toda América es Trump, pero Trump es hoy el presidente; la respuesta debe ser firme sin romper puentes con las fuerzas atlánticas que siguen creyendo en la alianza.
- La gestión de la crisis será una prueba de estrés: si los aliados no logran gestionar diferencias sobre Groenlandia, difícilmente sostendrán una estrategia coherente frente a Rusia, China o Irán.
Perspectivas y escenarios
- Escenario positivo: el trabajo parlamentario y de las burocracias de seguridad compensa excesos verbales presidenciales y desemboca en entendimiento táctico con Copenhague.
- Escenario de riesgo: la brecha entre Casa Blanca y Congreso se profundiza, enviando señales contradictorias a aliados y adversarios.
- Escenario estructural: esta dinámica se normaliza y los aliados se ven obligados a "leer Washington" como antes se leían facciones en países políticamente inestables.
China y la pugna por el Indo‑Pacífico: señales desde Davos y más allá
Hechos
- En paralelo a la crisis por Groenlandia, la UE y la India muestran avances hacia un acuerdo de libre comercio, con von der Leyen subrayando en Davos que el bloque está "a punto" de cerrar un pacto, antes de viajar a India tras el foro.
- El acercamiento UE‑India forma parte de una estrategia más amplia de diversificación de cadenas de suministro y reducción de dependencias críticas de China, que mantiene un crecimiento en torno al 5% y acelera su expansión en Asia, África y América Latina.
- Estos movimientos diplomáticos se cruzan con la consolidación de alianzas de seguridad y acuerdos de defensa entre democracias regionales y socios como Japón, Filipinas y Australia
Implicaciones
- Para Europa, India no es sólo un mercado, sino socio estratégico clave para equilibrar el peso de China en Asia; cada paso hacia un pacto comercial sólido reduce el margen de maniobra coercitivo de Pekín.
- Este enfoque encaja con una visión atlántica ampliada: la defensa de la libertad no se juega sólo en el Báltico o Gibraltar, sino también en el Índico, el Pacífico y el Mar de China Meridional.
- La gran incógnita es si la UE será capaz de mantener coherencia entre su discurso de "reducción de dependencias" y decisiones concretas en energía, tecnología y materias primas críticas.
Perspectivas y escenarios
- Escenario positivo: el acuerdo UE‑India se cierra, se complementa con compromisos discretos de seguridad y se convierte en una de las columnas vertebrales del equilibrio frente al expansionismo chino.
- Escenario de riesgo: el pacto se diluye en tecnicismos y reservas sectoriales, dejando casi intacta la dependencia europea de cadenas de valor controladas por Pekín.
- Escenario adverso: India juega a la equidistancia, utilizando a Bruselas y Pekín como palancas negociadoras sin alineamiento claro en valores y seguridad.
Rack de Medios
Mainstream liberal‑progresista (NYT, Washington Post, Guardian, CNN, BBC, Le Monde, El País, etc.)
Foco en la peligrosidad de Trump y el riesgo para el orden basado en normas, con énfasis en Groenlandia, Davos y la erosión del vínculo transatlántico.[61][62][63][64] En Ucrania, apoyo al préstamo de 90.000 millones, pero con subtexto de "fatiga" y coste político interno a medio plazo.
Medios rusos / prorrusos (RT, TASS)
Explotan la crisis transatlántica como prueba de "descomposición occidental" y presentan la disputa sobre Groenlandia como codicia imperial estadounidense y sumisión europea.
Minimización tecnocrática de los ataques a la infraestructura ucraniana y de la represión iraní, envuelta en la narrativa de "estabilidad frente al caos".
Prensa económica y financiera (FT, WSJ, CNBC, Reuters, Bloomberg, Economic Times, etc.)
Focaliza en el impacto de las tarifas sobre mercados, exportadores expuestos y riesgo de guerra comercial intra‑occidental; Davos se lee como termómetro de geoeconomía y aversión al riesgo.
Enfatiza el carácter innovador del préstamo de 90.000 millones a Ucrania, pero advierte sobre vetos, fragmentación política interna de la UE y posibles retrasos en la ejecución.
Medios europeos continentales (Le Monde, FAZ, Corriere, La Vanguardia, Brussels Times, etc.)
Tono de alarma ante la confrontación con Estados Unidos, mezclando victimismo europeo con autocrítica limitada sobre carencias propias en defensa, energía y autonomía estratégica.
Apoyo amplio al paquete para Ucrania y a la arquitectura del "Board of Peace", pero con cobertura insistente de las reticencias de algunos Estados miembros y del cansancio social por la guerra.
Medios del Golfo y Oriente Medio (Al‑Jazeera, Al‑Arabiya, Asharq, prensa israelí y palestina)
Mirada muy atenta al "Board of Peace": mezcla de escepticismo y esperanza en Gaza ante un esquema percibido como impuesto desde fuera, con temor a que no aborde justicia y libertades.
Prensa israelí dividida entre quienes ven una oportunidad para encuadrar Gaza bajo supervisión internacional y quienes temen una internacionalización que limite la libertad de acción de Israel.
Medios conservadores / centroderechas occidentales (The Times, Telegraph, Le Figaro, Die Welt, FAZ opinión, WSJ opinión, Fox, The National Interest, etc.)
Divididos entre el aplauso a la firmeza de Trump frente a Rusia y China y la preocupación porque la coerción arancelaria contra aliados erosiona la alianza atlántica.
Mayor claridad en la denuncia del expansionismo ruso y chino y en el respaldo al préstamo a Ucrania como inversión en seguridad, aunque con debate sobre sostenibilidad fiscal y reparto de cargas.
Medios asiáticos (South China Morning Post, China Daily, The Times of India, Strait Times, Yomiuri, etc.)
Prensa china subraya el conflicto EE. UU.–UE como evidencia de un Occidente dividido y poco fiable, y relativiza la dimensión coercitiva de Pekín.
Medios indios y del Sudeste asiático
Enfatizan la rivalidad China‑Occidente, las oportunidades del eje UE‑India y leen el "Board of Peace" como parte de un reequilibrio más amplio en el Indo‑Pacífico.
Comentario editorial
Hay días en los que el sistema internacional parece un teatro de sombras: discursos nobles en Davos, comunicados medidos en Bruselas, ruedas de prensa impecables en Nueva York. Y, sin embargo, detrás de la retórica, lo que está en juego es dolorosamente concreto: familias ucranianas que se despiertan con el estruendo de misiles sobre sus centrales eléctricas; jóvenes iraníes que arriesgan la vida frente a una teocracia que exporta terror de Beirut a Saná; pueblos enteros —del Sahel a Centroamérica— envenenados por el narcotráfico mientras algunos en Europa siguen jugando a la ingenuidad ideológica.
La crisis de Groenlandia, convertida en obsesión presidencial, es síntoma de algo más profundo: cuando una gran potencia empieza a tratar a sus aliados como vasallos a golpe de tarifa, la arquitectura de seguridad se resquebraja; pero cuando esos mismos aliados se limitan a quejarse sin reforzar su defensa, su unidad política y su capacidad estratégica, se convierten en cómplices de su propia irrelevancia. El problema no es que Estados Unidos defienda intereses estratégicos en el Ártico —eso es comprensible y, bien hecho, deseable—, sino que pretenda comprar o torcer la soberanía de un territorio aliado como si estuviéramos en el siglo XIX.
Al mismo tiempo, la partida por Ucrania entra en fase decisiva: o Europa convierte sus grandes declaraciones en dinero, armas y garantías a largo plazo, o el sacrificio ucraniano habrá sido en vano y el mensaje a los tiranos será devastador: basta resistir un poco y la fatiga democrática hará el resto. El préstamo de 90.000 millones no es un gesto de generosidad, sino una inversión en nuestra propia seguridad; cada misil que no se dispara contra Kiev es un misil que no se normaliza como instrumento de presión sobre Varsovia, Berlín o Madrid.
La creación del “Board of Peace” y la adhesión de Kazajistán y Uzbekistán muestran, por una vez, algo que a menudo se olvida: cuando Estados Unidos ofrece marcos ordenados y realistas, su liderazgo mantiene un magnetismo que ni Moscú ni Pekín pueden igualar. Pero esa ventaja se erosiona con cada exceso retórico, con cada arancel mal dirigido, con cada guiño complaciente a autócratas que sólo entienden el lenguaje de la fuerza.
Este momento exige algo más que titulares: exige un atlantismo adulto, que apoye sin complejos la defensa de Ucrania, la contención del régimen terrorista de Teherán y la resistencia frente al expansionismo chino, pero que también tenga el coraje de decirle a Washington que la amistad entre democracias no se construye a base de chantajes comerciales. Y exige, sobre todo, una Europa que deje de comportarse como espectadora indignada y empiece a actuar como lo que pretende ser: un poder político capaz de defender sus valores —libertad, Estado de derecho, dignidad humana— no sólo en los foros internacionales, sino en la dura prueba de los hechos.
Entre el capricho de los nuevos césares y la resignación de los pueblos hay un espacio estrecho pero indispensable: el de quienes siguen creyendo que la sensatez, la firmeza y la decencia aún pueden cambiar el curso de la historia.