Leonardo, la máxima voz tecnológica de Italia en la esfera aeroespacial y de defensa
La corporación Leonardo SpA es la máxima voz tecnológica de Italia, uno de los tres mayores protagonistas de la industria de defensa de la Unión Europea en los dominios de tierra, mar, aire, espacio y ciber, y ocupa una de las primeras 15 plazas a escala mundial.
Principal proveedor nacional de sistemas de armas y equipamientos para las Fuerzas Armadas italianas, la sociedad acaba de presentar un nuevo proyecto que ha bautizado Cúpula Michelangelo, una arquitectura de defensa integrada multi dominio diseñada para proteger las infraestructuras críticas de interés nacional y europeo.
Leonardo es la evolución de la empresa estatal Società Finanziaria Meccanica, creada en 1948 y más conocida como Finmeccanica que, en enero de 2017, con Paolo Gentiloni como primer ministro de Italia, fue rebautizada con el nombre de Leonardo, en honor del gran pintor, científico, escultor, arquitecto e inventor del Renacimiento Leonardo da Vinci (1452-1519).
Con presencia comercial en 150 países, un volumen de negocio en 2024 de 17.800 millones de euros ‒el 72% en productos y sistemas de defensa‒, y con una inversión anual en I+D+i del orden de los 2.500 millones de euros, la demanda doméstica tan sólo representa el 18% del total de su facturación, por lo que la actividad industrial de la megaempresa está enfocada a la exportación, hacia donde se dirigen más del 80% de sus ventas.
La fuerza laboral supera las 60.000 personas, cuya mayor parte ‒casi 37.000, el 61 por ciento‒ trabajan en las cerca de 30 factorías distribuidas por toda Italia. Su principal mercado es Estados Unidos, con el 26 % de la facturación y donde cuenta con sus filiales Leonardo DRS y Leonardo US Aircraft, que proporcionan empleo a cerca de 8.000 técnicos, el 13 por ciento del total laboral del grupo.
Le sigue en importancia de ventas el Reino Unido, con el 12% de la facturación, donde está establecida la filial Leonardo UK, que ocupa al 15 por ciento de la plantilla global. El resto de naciones de Europa absorben el 26% de las ventas y el 18% se exporta a otros países. El Estado italiano es el principal accionista del grupo a través del ministerio de Economía y Finanzas, que acapara el 30,20% del paquete accionarial, mientras que el 50,8% está en manos de otros inversores institucionales.
Al mando de un tecnólogo y ex ministro de Mario Draghi
Leonardo también cuenta con factorías en Polonia, donde emplea al 5 por ciento de sus técnicos tras adquirir en 2019 la totalidad del accionariado del fabricante polaco de helicópteros PZL-Swidnik. El resto de la plantilla, más de 3.700 personas (6%), está desperdigada por el resto del mundo.
La macro compañía reestructuró su cúpula directiva varios meses después de que Giorgia Meloni asumiera el cargo de primera ministra en octubre de 2022. Leonardo está presidida desde el 9 de mayo de 2023 por el diplomático de carrera Stefano Pontecorvo, de 68 años, ex embajador en Pakistán y consejero de tres ministros de Defensa, Giampaolo Di Paola, Mario Mauro y Roberta Pinotti.
Pero el hombre fuerte de la empresa y quien gobierna los timones de Leonardo y su abanico de compañías desde la misma fecha que Pontecorvo es el consejero delegado y director ejecutivo, el milanés Roberto Cingolani, de 63 años, ex ministro de Transición Ecológica en el Ejecutivo del primer ministro Mario Draghi. Físico de formación y especializado en nanotecnología, optrónica, fotónica y robótica, fue director de tecnología de la entonces Finmeccanica.
En el plano organizativo, Leonardo está estructurada en seis unidades de negocio: electrónica de defensa, aeroestructuras, ciberseguridad, espacio, aviones y helicópteros. Precisamente una de las grandes fortalezas del grupo en su vertiente de aeronaves en la compañía Agusta, que en 1952 comenzó a producir bajo licencia helicópteros norteamericanos de la compañía Bell con notable éxito.
En julio de 2000 se fusionó con la sociedad británica Westland para formar AgustaWestland, para en 2020 volver a ser bautizada Agusta y convertirse en la marca de helicópteros civiles y militares de Leonardo, con una gama propia de aeronaves. Participa en el programa militar NH-90 y uno de sus más relevantes contratos ha sido suscribir un acuerdo marco plurianual con el grupo saudí The Helicopter Company por 130 helicópteros de cuatro diferentes modelos
Entre las más relevantes empresas del grupo, en el plano espacial hay que citar a Thales Alenia Space, una sociedad constituida en 2007 con las capacidades de la francesa Thales (67%) y la italiana Alenia (33%), absorbida por lo que hoy es Leonardo. Con factorías en Bélgica, España Estados Unidos y por supuesto en Francia e Italia, desde octubre y junto a Airbus Space Systems está en proceso de dar vida para 2027 a la mayor empresa europea de fabricación de satélites.
Con alianzas en el marco europeo y asiático
Una destacada novedad es que es que la corporación, con una participación del 10 %, ha hecho incursión en el sector nuclear de la mano de Empresa Nacional de Energía Eléctrica de Italia (ENEL), accionista mayoritario (51 %) y Ansaldo Energía (39 %), ambas también bajo control del ministerio de Economía y Finanzas.
La esfera aeronáutica es de suma importancia para Leonardo. Su sociedad Aermacchi, fabrica los aviones militares de entrenamiento M-345 y M-346, que están en servicio en las Fuerzas Aéreas de Grecia, Israel, Italia, Polonia, Qatar y Singapur. En el ámbito de los aviones de combate, Leonardo es socio del programa F-35 y en sus factorías ensambla y sostiene los cazas para la Fuerza Aérea de Italia y mantiene los de Países Bajos. Y está asociada con la británica BAE Systems y la japonesa Mitsubishi Heavy Industries en el programa del futuro caza GCAP, la competencia del FCAS.
También produce los aviones de transporte C-27J Spartan de nueva generación y participa en el programa Eurodron junto a Airbus GmbH, Airbus España y la francesa Dassault. En el marco de la aviación civil, Leonardo está asociada con Airbus France en la fabricación de los aviones regionales comerciales turbohélice ATR, con un factoría en Pomigliano d'Arco, cerca de Nápoles.
Y tiene en producción los 24 nuevos cazas Eurofighter Typhoon que por unos 7.400 millones de euros se están fabricando en la cadena de montaje de Leonardo en la localidad de Caselle Torinese. El grupo aporta el 36% del valor del avión con la fabricación del fuselaje trasero, del ala izquierda y del sistema IRST Pirate de búsqueda y seguimiento por infrarrojos. Las ramas británica e italiana de la división electrónica de Leonardo son responsables de diferentes equipos del avanzado radar Captor-E del Eurofighter.
En cooperación con el astillero nacional Intermarine, Leonardo participa en la construcción de cinco caza minas de nueva generación para la Armada italiana por valor 1.595 millones de euros. La aportación tecnológica de Leonardo es desarrollar el sistema de combate embarcado, lo que representa el 27% del volumen económico del contrato.
Por si todavía no ha quedado patente que Leonardo es un protagonista de excepción para el gobierno de Roma y para la defensa europea, resulta conveniente citar que con el apoyo del ejecutivo de Giorgia Meloni, una de las recientes inversiones del grupo ha sido mantener en manos italianas a Iveco Defence Vehicles (IDV), el negocio de defensa del grupo industrial Iveco. Ha sido una adquisición llevada a cabo a mediados de 2025, que ha supuesto un desembolso en torno a los 1.700 millones de euros.
Leonardo y Rheinmetall han formalizado a principios de 2025 la alianza a partes iguales Leonardo Rheinmetall Military Vehicles (LRMV). Con sede social en Roma, su finalidad es desarrollar, producir y comercializar el relevo del carro de combate Ariete del Ejército italiano. También asumirá la fabricación de un nuevo vehículo de combate de Infantería AICS), del que Italia precisa alrededor de un millar en 16 versiones diferentes, cuyas primeras 21 unidades se han contratado en noviembre pasado.


