¿Puede la IA organizar viajes sin fallos?
La inteligencia artificial ha llegado para quedarse, así que es una realidad que tenemos que aprender a convivir con ella. Hay quienes la explotan diariamente en su día a día, quienes la utilizan de forma más comedida para ahorrar tiempo en procesos o quienes, directamente, prescinden de usarla (aunque en este bando son cada vez más minoría).
La IA y herramientas como Chat GPT han invadido nuestra vida y se han metido de lleno en ella. Tanto es así, que incluso se utiliza la IA para organizar viajes, preparar los itinerarios, hacer rutas... Así que a raíz de esto, es inevitable que surjan preguntas: ¿se puede utilizar la IA para planificar viajes y sustituir la experiencia humana? ¿Es capaz de organizar un viaje completo y sin errores? ¿Sigue siendo necesario el criterio del viajero que "ha estado allí"?
Para responder a estas preguntas (y más) hablamos con Ángela Olea, periodista y fundadora de Comiviajeros, uno de los blogs de viajes más completos y seguidos de España. Después de haber viajado por medio mundo por libre y haber ayudado a miles de viajeros a planificar sus rutas, Angela analiza cómo está cambiando la forma de viajar y qué papel juega la inteligencia artificial en todo ello.
P: ¿Puede la inteligencia artificial organizar un viaje sin fallos? ¿O todavía está lejos de ser perfecta?
R: Creo que estamos en un punto intermedio. Es cierto que se puede usar la IA para organizar viajes, sobre todo en las primeras fases: inspirarte, resumir información, darte ideas de destino o ayudarte a comparar. Pero decir que la IA puede organizar viajes sin fallos es todavía demasiado optimista.
Viajar implica matices, decisiones personales, imprevistos y pequeñas particularidades del destino que la IA o herramientas como Chat GPT aún no dominan. Puede que generen una buena base, pero el viajero sigue necesitando un toque humano: intuición, experiencia, prioridades reales y sentido común.
P: ¿Qué tareas de planificación crees que la IA hace realmente bien?
R: Si se quiere utilizar la IA para organizar viajes, creo que hay tres áreas donde la IA destaca especialmente.
En primer lugar, procesa información muy rápido, y esto te permite tener una visión general del destino en cuestión de minutos. Te puede dar ideas sobre qué ver o cómo moverte, aunque por supuesto, nunca hay que dar por sentado la información que proporciona, conviene contrastarla después.
En segundo lugar, puede ser útil para crear borradores de itinerarios, sobre todo si no tienes claro cuántos días dedicar a cada sitio. Aunque repito: son borradores, útiles para hacerte una idea, pero en ningún caso para tomarlo al pie de la letra, he visto casos de gente que ha hecho sus itinerarios a base de chat GPT y no tenían ningún sentido, porque igual un día te dice de ir a una ciudad, al día siguiente te manda a otra que está en la otra punta, y al siguiente te hace volver a recular otra vez.
Y, en tercer lugar, creo que ayuda en la organización de la logística, como por ejemplo resumir requisitos de entrada a un país determinado, comparar formas de transporte o elaborar lista de equipaje. Se podría decir que es como tener un asistente que trabaja rápido y sin descanso.
P: ¿En qué puntos crees que sigue fallando Chat GPT para organizar viajes con rutas completas u otras herramientas de IA?
R: El principal problema es que la IA no siempre maneja datos actualizados. Puede recomendarte líneas de bus que ya no existen, horarios antiguos, precios desactualizados o atracciones que están cerradas temporalmente.
Otro fallo es que calcula las distancias y tiempos de transporte de forma demasiado optimista. A veces propone itinerarios que sobre el papel suenan perfectos, pero que en la práctica son imposibles: trayectos que llevan más tiempo, pasos fronterizos con limitaciones o escalas demasiado cortas.
Y luego hay que sumarle el componente emocional, por mucho que uses chat GPT para organizar viajes o cualquier otra IA para planificar viajes, estas no saben qué tipo de viajero eres, si disfrutas más el "slow travel", si odias madrugar o si te agobias con planes intensos. Estos matices sólo los puede entender un viajero real.
P: ¿Dirías que la IA puede sustituir la experiencia humana de alguien que ha estado en el destino?
R: No. Y creo que es importante decirlo abiertamente.
La IA puede recopilar información, pero no puede vivirla. Otro aspecto a tener muy en cuenta, es que si ningún blogger de viaje hubiese escrito información sobre destinos, la IA no tendría información para mostrar al usuario, ya que esta se nutre de lo que todos los usuarios publicamos en internet.
Por otro lado, la IA no sabe qué se siente al perderse por un barrio concreto, al subir una colina para ver amanecer o al hablar con gente del lugar. Además, un viajero con experiencia sabe pequeños trucos que no salen en las IA: qué atracción es imprescindible, qué restaurante está sobrevalorado o cómo cambiar dinero sin comisiones. Este tipo de conocimiento vivido es muy difícil de replicar.
P: ¿La IA entiende de verdad los matices de un destino, o aún comete errores importantes?
R: Aún comete errores, especialmente con las costumbres, horarios y logística local. Hay destinos donde la vida se para a media tarde, otros donde todo cierra un lunes y países donde es casi imposible moverse sin coche. Estos matices son clave para que un itinerario funcione y el viaje salga bien.
La IA tiende a generalizar y, aunque mejora cada día, aún no es capaz de captar todos los detalles que hacen que un viaje sea cómodo, fluido y exitoso.
P: ¿Qué riesgos existen si un viajero confía sólo en la IA para organizar viajes?
R: El riesgo más grande es generar una confianza excesiva en herramientas como chat GPT para para organizar viajes u otras IA. La IA tiende a equivocarse, y si no revisas la información, te puede ocasionar problemas reales: alojamiento fatal ubicados, escalas cortas, falta de seguros, actividades imposibles de reservar...
También existe el riesgo a acabar haciendo un viaje muy genérico. La IA organiza bien, pero muchas veces propone rutas estándar, sin personalidad alguna y sin el toque único que le da la experiencia humana.
P: ¿Qué papel juega la información desactualizada cuando usamos la IA para organizar viajes y propone itinerarios?
R: Un papel enorme. Es importantísimo tener muy clara una cosa, y es que los viajes cambian constantemente: precios, rutas, horarios, requisitos... Y aunque la IA aprende rápido, no puede actualizarlo todo en tiempo real. Por eso siempre recomiendo contrastar sus recomendaciones con fuentes oficiales o blogs actualizados, como Comiviajeros, donde dedicamos muchísimo tiempo a actualizar toda la información de todos los destinos de los que hablamos en el blog.
P: ¿Crees que la IA tiende a simplificar demasiado los viajes o a crear rutas poco realistas?
R: Diría que ambas cosas, aunque según el prompt que escojas.
Si le das poca información, te simplifica al máximo. Si le das mucha, te puede montar una ruta tan ambiciosa que ni un viajero profesional la aguantaría. A veces te propone visitar tres barrios, un museo, un mirador y un mercado en la misma mañana, cuando cada uno requiere una hora de transporte. La IA no se cansa, pero tú sí.
P: ¿Qué diferencia un itinerario creado por un viajero real de que puede generar la IA?
R: El viajero real piensa en sensaciones. Sabe cuándo conviene madrugar para evitar colas, cuándo tomarse un día con más calma, cuándo desviarse de la ruta y cuándo merece la pena pagar un poco más por una experiencia única. La IA organiza por lógica; el viajero lo hace por vivencia. Y la realidad es que en los viajes, esos detalles lo son todo.
P: ¿Cómo recomiendas combinar la IA para organizar viajes con la experiencia experiencia humana?
R: La combinación ideal es esta: utiliza la IA para inspirarte y organizar las bases, y combínalo con la experiencia humana para pulirlo y adaptarlo a tu estilo y forma de viajar. La IA puede darte la estructura, pero tú decides el ritmo, los horarios, los imprescindibles y las prioridades. Es una herramienta, no un sustituto del viajero.
P: ¿Qué errores comenten los usuarios al pedirle a chat GPT que organice un viaje?
R: Muchos piden rutas sin dar contexto. Si no decides tu presupuesto, gustos, ritmo, fechas exactas, horarios ni qué te interesa de verdad, la IA no tiene herramientas para personalizar la ruta. El segundo error es pensar que la IA es infalible. Como ya he dicho, hay que revisar absolutamente todo lo que propone. Y el tercero, pedir la "mejor ruta posible", porque no existe. Lo que es perfecto para un viajero, puede ser un agobio para otro.
P: ¿La IA entiende bien los tiempos de transporte?
R: Todavía no lo suficiente. Puede calcularlos de forma orientativa, pero suele pecar de optimismo: ignora tráfico, colas, esperas, retrasos o distancias caminando. Siempre recomiendo comprobar rutas en mapas oficiales, como Google Maps, o mirar en Apps locales.
P: ¿Es seguro dejar que la IA elija alojamientos, actividades o restaurantes?
R: No sin supervisión humana. La IA no sabe si un alojamiento está en un barrio ruidoso, mal comunicado o incluso inseguro. Para actividades o restaurantes, puede orientarte, pero sin conocer tus gustos reales, tu presupuesto o si prefieres experiencias locales frente a lugares turísticos. La recomendación es clara: la IA puede sugerir, pero debes decidir tú.
P: ¿Puede la IA captar el estilo de viaje de cada persona?
R: Puede acercarse, pero sólo si se lo explicas muy bien. Aún cuesta que entienda las preferencias emocionales o la energía de cada viajero: si odias madrugar, si priorizas comida local, si viajas lento, si eres un foodie o si te encantan los museos.
P: ¿Crees que cada vez tenderemos más a viajar con itinerarios híbridos, mitad IA mitad humano?
R: Creo que ya se está haciendo. Y me parece un buen escenario: eficiencia tecnológica sumado a la intuición o vivencias humanas. La IA hace que viajar sea más accesible, pero el viajero hace que sea más auténtico.
P: ¿Qué consejos darías a alguien que quiere usar chat GPT para organizar viajes?
R: Tres claves: en primer lugar, sé específico, cuéntale tu estilo, tus gustos, tu ritmo y tu presupuesto. En segundo lugar, pídele alternativas, un plan rápido, uno relajado, uno para foodie, uno con niños... Y, por último, contrasta siempre horarios oficiales, transporte, precios o clima.
P: ¿Qué crees que nunca podrá sustituir la IA cuando hablamos de viajar?
R: La mirada humana. La capacidad de sorprenderse, de emocionarse o de cambiar un pla porque algo te vibra por dentro. La IA puede ayudarte a moverte, pero no a sentir.
P: Y para terminar: ¿la IA para organizar viajes es una aliada o un riesgo para los viajeros?
R: Es una aliada, siempre que entiendas cómo usarla. Si te apoyas en ella, te facilita la vida. Si dependes únicamente de ella, puede traerte problemas. La IA acompaña, pero el viaje lo haces tú.