Budapest espera a Trump y Putin
Budapest, capital de Hungría, será el foco de atención dentro de un par de semanas, cuando se reúnan allí Donald Trump, presidente de Estados Unidos, y Vladimir Putin, presidente de Rusia, en una cumbre que acordaron ambos dirigentes en la reciente conversación telefónica que mantuvieron para tratar principalmente el asunto de la guerra de Ucrania.
Donald Trump y Vladimir Putin conversaron telefónicamente en las últimas horas en un diálogo que fue catalogado de muy productivo y que se extendió hasta más de dos horas, un periodo de tiempo bastante largo que da muestra de los puntos clave que se pudieron tocar durante el diálogo entre ambos dirigentes mundiales. De esta conversación salió el acuerdo de una reunión personal en Budapest, para poder concretar acuerdos más firmes después del encuentro programado este viernes entre el propio Trump y Volodimir Zelenski, presidente ucraniano, en Washington. Así, tras el diálogo con su homólogo ruso, Donald Trump aseguró que “se han logrado grandes progresos”.
“Probablemente me reuniré con él (Putin) en las próximas dos semanas”, dijo Trump a la prensa en el Despacho Oval. Por su parte, el Kremlin confirmó la conversación telefónica “de casi dos horas y media” y la organización de una cumbre entre ambos mandatarios. “Fue una conversación muy sustantiva y, al mismo tiempo, extremadamente franca y llena de confianza”, señaló la Administración rusa, antes de indicar que la llamada fue una iniciativa de Rusia.
Trump anticipó también una reunión asesores de “alto nivel”. Así, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, se reunirá con el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, para ultimar los detalles de la cumbre, como confirmó el propio presidente estadounidense, quien explicó que después se producirá el encuentro entre el presidente Putin y él “en un lugar ya acordado, Budapest, en Hungría”, para ver si se puede “poner fin a esta guerra sin gloria entre Rusia y Ucrania”.
El objetivo de Donald Trump es claro, detener la guerra de Ucrania y anotarse otro tanto en favor de su figura política y diplomática, justo después de haber auspiciado un alto el fuego en la guerra de Gaza con un difícil acuerdo entre Israel y el grupo extremista palestino de Hamás después de más de dos años de cruentos enfrentamientos que han dejado ya decenas de miles de víctimas y destrucción total en el territorio gazatí.
El anfitrión en Budapest será Viktor Orban, el primer ministro húngaro, muy vinculado a la corriente ideológica y política tanto de Trump como, sobre todo, de Vladimir Putin. De hecho, el dirigente magiar es el principal aliado del presidente ruso en una Europa que se ha enfrentado de lleno contra el Kremlin por la injustificable invasión de Ucrania. Por lo tanto, Hungría es territorio amigo para un Vladimir Putin sobre el que pesa una orden de arresto de la Corte Penal Internacional (CPI) por supuestos crímenes de guerra, ya que el Estado húngaro anunció precisamente su retirada de la CPI, que será efectiva en junio de 2026.
En principio, no hay fecha fija para el encuentro entre Trump y Putin, pero se especula con que sea en un par de semanas y la expectación es máxima por saber si habrá por fin un acuerdo para detener la guerra de Ucrania. El objetivo de Donald Trump tras asumir por segunda vez la Presidencia de Estados Unidos era acabar con los principales conflictos armados en el mundo, como los de Gaza y Ucrania, y, tras haber acertado en principio con el asunto gazatí después de muchísimos esfuerzos de mediación, ahora toca el turno para el conflicto en territorio ucraniano.
Poco después de asumir nuevamente la Presidencia, en enero de 2025, se especulaba con que Donald Trump lograse un acuerdo rápido para detener la guerra de Ucrania, teniendo en cuenta la buena relación que mantuvo con Vladimir Putin durante su primer mandato al frente del gigante estadounidense. Pero nada más lejos de la realidad, Putin no aceptó los ofrecimientos y presiones de Donald Trump y se mantuvo firme en la ejecución de la invasión de territorio ucraniano, que comenzó en febrero de 2022 y todavía se mantiene bajo el pretexto de recuperar territorios ucranianos considerados por el régimen de Putin como pertenecientes históricamente a Rusia. Además, los contactos personales que hubo entre Trump y Zelenski en el pasado también dieron muestras de importantes desavenencias, aunque las diferencias se fueron limando en los últimos meses.
🚨 "President Zelenskyy and I will be meeting tomorrow, in the Oval Office, where we will discuss my conversation with President Putin, and much more. I believe great progress was made with today’s telephone conversation." - President Donald J. Trump pic.twitter.com/zPoiv9qcyo
— The White House (@WhiteHouse) October 16, 2025
El último encuentro entre Donald Trump y Vladimir Putin se produjo en la Base Conjunta Elmendorf-Richardson en Anchorage, Alaska, el pasado mes de agosto, pero no se alcanzó ningún acuerdo para una resolución del conflicto armado en Ucrania.
Ahora, tras las más de dos horas de conversación entre Trump y Putin pueden haberse sentado las bases sólidas para que en Budapest se rubrique un acuerdo que permita acercar las posturas entre las partes enfrentadas, teniendo en cuenta la otra parte de la ecuación, que es la Ucrania de Volodimir Zelenski.
Zelenski y la petición de misiles Tomahawk
La jornada del viernes vino marcada por este anuncio de reunión en Budapest entre Trump y Putin y por la reunión personal entre el presidente estadounidense y Volodimir Zelenski en Washington.
El mandatario ucraniano pide el suministro de misiles Tomahawk norteamericanos para hacer frente a la guerra rusa, que está azotando inmisericordemente al vecino ucraniano, con duros golpes como los recientes llevados a cabo contra las infraestructuras energéticas ucranianas, que están dejando importantes cortes eléctricos en el territorio.
La guerra de Ucrania se extiende ya durante tres años y medio y la destrucción personal como a nivel material está siendo ya demasiado terrible e insufrible.
