“No debemos dar la espalda al conflicto entre Rusia y Ucrania”

María Senovilla periodista y colaboradora de Atalayar contó en los micrófonos de “De cara al mundo” la actualidad de Pokrovsk
Una vista muestra edificios de apartamentos afectados por los ataques rusos en Pokrovsk, en la región de Donetsk - REUTERS/ ANATOLII STEPANOV
Una vista muestra edificios de apartamentos afectados por los ataques rusos en Pokrovsk, en la región de Donetsk - REUTERS/ ANATOLII STEPANOV

El frente de Pokrovsk es el más activo en la ofensiva rusa para intentar conquistar esta zona estratégica. Allí ha estado María Senovilla, periodista colaboradora de la revista Atalayar y de otros medios. 

Durante la entrevista en el programa de “De cara al mundo” de Onda Madrid, María contó su experiencia en el frente de combate y los ataques de los que fue protagonista por parte del Ejército ruso; de como Rusia no cesa los bombardeos contra la infraestructura eléctrica del país ucraniano; y de cómo Putin está paralizando cualquier tipo de negociación o búsqueda del alto el fuego. 

En las últimas horas, la presencia de María Senovilla en el frente y de su trabajo fue publicado en medios como el Washington Post, el Wall Street Journal, el Guardian.  

Ese es el objetivo. Cuando consigues entrar a una posición de combate que, en la actualidad es una odisea, prácticamente no llevan a prensa por esa cantidad de drones y las condiciones de seguridad, al menos que cuando consigues llegar, jugándote la vida, tenga la máxima difusión posible y permita contar lo que está sucediendo en la guerra de Ucrania y que más gente, más audiencia sea conocedora de lo que pasa. 

Sí, porque, además, no podemos permitir que lo de Ucrania se queme, como en argot periodístico ocurre. Aquí están pasando cosas muy relevantes que nos afectan cada día, ¿no? 

En estos momentos la guerra de Ucrania es algo que no tiene nada que ver con lo que era siquiera hace unos meses. Es el momento de contar cómo está escalando y de cómo puede afectar al resto de Europa, porque cada vez son más las injerencias de esos drones rusos en el espacio aéreo europeo que están ligados a esta guerra, y que estando en Europa, parece que le estamos dando la espalda, que hay gente que piensa que el conflicto ha terminado o está estancado, y nada más lejos de la realidad. 

Un residente se encuentra cerca de edificios dañados por los ataques rusos, en la ciudad fronteriza de Myrnohrad, región de Donetsk, Ucrania - REUTERS/ ANATOLII STEPANOV
Un residente se encuentra cerca de edificios dañados por los ataques rusos, en la ciudad fronteriza de Myrnohrad, región de Donetsk, Ucrania - REUTERS/ ANATOLII STEPANOV

En las últimas horas, sin ir más lejos, el aeropuerto de Bruselas ha tenido que cerrarse otra vez, porque había drones sobrevolando y había, y complicaba mucho el tráfico aéreo. ¿qué nos puedes contar de tu experiencia en Pokrovsk? 

Son cada vez más las voces que aseguran en los últimos días que la ciudad podría caer en cuestión de semanas, pero no es lo mismo leer analistas o hablar con gente en la distancia que entrar ahí en primera persona y ver las expresiones de esos soldados cuando escuchan las comunicaciones de radio, cuando les preguntas por la situación, o la posición de vehículos no tripulados, como la que estuve yo, puedes ver en una pantalla todos los movimientos de la guerra en tiempo real, porque esa es ahora mismo la guerra de Ucrania: drones que lo ven todo y drones que se utilizan para llevar logística, para atacar, para hacer las operaciones y las misiones que necesitan gente porque esos vehículos no tripulados no son autónomos, no funcionan solos. 

Para mover uno de esos drones hace falta un equipo de tres, cuatro o cinco personas, pero ahora mismo se hace en la distancia para dar apoyo a esa infantería que se ha quedado en la peor parte del frente, en las ciudades de Pokrovsk y de Mirnogrado, prácticamente rodeada y en Pokrovsk ya sucediendo directamente combates urbanos. 

Rusia habría apostado unos 150.000 hombres en esta parte del frente de combate. Se habla de una ventaja numérica de 8 a 1, tanto de efectivos como de drones, en todo el tiempo que yo estuve allí no dejaban de atacar con bombas guiadas. Ante esto, el presidente Zelensky ha dicho esta semana que van a intentar preservar las vidas de los soldados ucranianos, lo que significa que no van a lanzar ningún contraataque para ganar tiempo. 

Esta fotografía tomada y publicada por el Servicio de Prensa Presidencial de Ucrania el 4 de noviembre de 2025 muestra al presidente ucraniano Volodymyr Zelensky (C) posando  con militares del frente de la 25.ª Brigada Aerotransportada Independiente de Sicheslav - PHOTO/ Servicio de prensa presidencial ucraniano
Esta fotografía tomada y publicada por el Servicio de Prensa Presidencial de Ucrania el 4 de noviembre de 2025 muestra al presidente ucraniano Volodymyr Zelensky (C) posando con militares del frente de la 25.ª Brigada Aerotransportada Independiente de Sicheslav - PHOTO/ Servicio de prensa presidencial ucraniano

Así que ahora lo que cabe preguntarse es qué va a pasar con los 1.000 civiles, 1.000 personas que quedan dentro de Pokrovsk. Parece que el servicio de inteligencia del Ejército ucraniano (GUR), podría estar trabajando en una ruta de evacuación, varias personas me han dicho que estarían dentro de la ciudad, pero en estos momentos es que ni siquiera los militares pueden entrar en vehículos ahí, entran a pie cargados con el equipo. Los suministros se lanzan desde los drones. Realmente no sé cómo van a sacar de ahí a esas 1.000 personas y más teniendo en cuenta que la mayoría de la gente será gente muy mayor, incluso gente con problemas de movilidad. 

Lo que pude ver en las pantallas cuando estuve allí fue un movimiento continuo de tropas rusas, intentos de asalto, intentos de sabotaje con pequeños grupos que, aunque los maten, seguidamente sus oficiales mandan otro grupo más. 

El desprecio de Rusia por la vida de sus soldados, lo hemos contado aquí a lo largo de estos ya casi cuatro años de guerra y continúa igual o peor, me decían en la oposición que las pérdidas que había sufrido Rusia para acercarse, para entrar ya que está dentro de la ciudad de Pokrovsk eran inusitadas, ni siquiera en Bajmut parece ser que se habría perdido tanto personal y aun así por lo que se ve el objetivo de las fuerzas de Moscú va a ser conquistar esta plaza a cualquier precio y sea cual sea el número de vidas que se dejen por el camino. 

¿Se podía distinguir si esas tropas son norcoreanas, cubanas o rusas las que están tratando de tomar Pokrovsk? 

La misión de combate utilizaban cámaras de visión nocturna y ahí la resolución es mucho menor que con las cámaras 4K que se utilizan durante el día, así se veían las personas, se podía distinguir perfectamente, se distinguía incluso si tenían un generador en la entrada de la posición o si tenían un dron apostado cerca, se distinguía incluso el armamento, pero ya distinguir la nacionalidad de la persona al menos de noche era imposible, pero me llamó muchísimo la atención eso, el movimiento, era un hormiguero continuo de soldados para un lado, para otro, pequeñísimos grupos. 

El jefe del Servicio de Inteligencia Exterior de Ucrania, Oleh Ivashchenko - REUTERS/ ANATOLII STEPANOV
El jefe del Servicio de Inteligencia Exterior de Ucrania, Oleh Ivashchenko - REUTERS/ ANATOLII STEPANOV

Y la caída de Pokrovsk, ¿qué puede suponer, qué valoración, ¿cómo puede influir ahora mismo en el desarrollo o incluso en una posible mesa de negociación? 

Las negociaciones dependen únicamente de Putin, depende de que Putin quiera parar la guerra y sus ansias expansionistas. No sabemos hasta dónde van a llegar. 

Entonces el hecho de que caiga Pokrovsk no significa que Ucrania se siente a la mesa de negociación, porque Ucrania ya se quiere sentar a la mesa de negociación, es Putin el que no quiere ahora mismo el que está negando todas las condiciones razonables que ofrece Ucrania para al menos llegar a un alto, al fuego. En ese sentido, las negociaciones no sé si va a tener algún peso o no, pero en el sentido de la defensa que hay en torno a este frente de Donetsk lo va a cambiar todo.  

Yo ya vi de camino a la posición cuando estuve entrando que están retrasando muchísimo las líneas defensivas, se están construyendo a toda velocidad todo tipo de líneas defensivas con dientes de dragón, con alambradas, cubriendo más carreteras con esas redes anti-drone, que parece que es el único medio que tienen ahora eficaz para evitar que los pequeños drones FPV cargados con explosivos, cacen en los vehículos, que además no discriminan entre vehículos militares y vehículos civiles. Y se están retrasando muchísimo esas líneas defensivas. 

No sé si llega tarde esa fortificación que se está haciendo, ya no en una segunda línea, sino en una tercera de esa defensa en capas ucraniana. Si Pokrovsk cae, Mirnogrado quedaría prácticamente rodeada y habría que sacar de ahí alguna manera a los efectivos ucranianos que están luchando. 

Antes hay dos poblaciones, están Rodinska y Bilinska, pero la siguiente gran línea defensiva se instauraría en Dobropilia, que esa ciudad ya es una ciudad fantasma por esa actividad incesante de los drones. Es que ya no necesitan llegar ni con la artillería ni con la infantería. Con los drones, que tienen ya un alcance de 40 o 50 kilómetros, esa línea gris se está haciendo cada vez más grande, que yo creo que es uno de los objetivos de Rusia en estos momentos en el frente del Donbás. 

<p>Una imagen satelital muestra humo elevándose en una zona residencial en la ciudad ucraniana oriental de Pokrovsk, Ucrania, el 3 de noviembre de 2025 - Imagen satelital ©2025 Vantor vía REUTERS</p>
Una imagen satelital muestra humo elevándose en una zona residencial en la ciudad ucraniana oriental de Pokrovsk, Ucrania, el 3 de noviembre de 2025 - Imagen satelital ©2025 Vantor vía REUTERS

Se ha llevado a cabo el primer juicio en Ucrania a un militar ruso por asesinar a un soldado que se había rendido. 

Así es, el tribunal de Zaporilla ha condenado ayer mismo a cadena perpetua a un soldado ruso por el asesinato de un prisionero de guerra ucraniano. Es la primera sentencia que dicta la justicia ucraniana de estas características tras haber juzgado a un militar ruso por un crimen de guerra como este. El reo ruso, que tiene 27 años, ejecutó a tiros al soldado ucraniano Vitaly Khodnyuk en enero de 2024, después de que su posición fuera capturada por un equipo de asalto ruso. 

Vitaly se rindió, depuso las armas, pero eso no evitó que este sujeto lo ejecutara. Poco después, el Ejército ucraniano logró capturar a esta unidad rusa y el asesino de Vitaly reconoció los hechos y se declaró culpable. Sin embargo, ayer, tras conocer la sentencia de cadena perpetua, este soldado dijo ante la prensa que se retractaba y que quería apelar y que quería ser intercambiado por soldados ucranianos. No le debió de gustar lo de la cadena perpetua. 

La fiscalía general de Ucrania ha informado que se están investigando 322 asesinatos de combatientes que se rindieron o depusieron las armas incondicionalmente, pero lo cierto es que se estima que han sido miles las ejecuciones sumarias y el asesinato de prisioneros ucranianos después de haberlos torturado. El problema es que reunir pruebas y encontrar a los culpables de estos crímenes de guerra, cuando no están en un territorio controlado por Ucrania, es muy difícil. 

¿Y qué pasa con 2.000 mineros en la región de Dniepropetrovsk? 

2.595 en realidad. Los bombardeos rusos contra la infraestructura crítica de Ucrania continúan, se recrudecen cada día que pasan. Ayer tuvimos una jornada especialmente dura en Donetsk y en la vecina provincia de Dnipro, que es en esta confluencia de Donetsk y de Dnipro donde se encuentran las últimas minas de carbón que están bajo el control de Ucrania y hay una gran concentración de este tipo de minas. Los bombardeos rusos intensísimos con bombas guiadas y también con drones. Con esas bombas guiadas dejaron sin suministro eléctrico y completamente aisladas a ocho de estas minas con 2.595 mineros bajo tierra. 

Inmediatamente después se inició la evacuación. Yo estuve con ellos, estuve en una de estas minas de Pavlovrat, son minas de carbón. Hace poco más de un año, bajé hasta el túnel más profundo que había. Para bajar había varios tramos de trenes eléctricos, además de unos ascensores iniciales y se necesita suministro eléctrico para poder subir y bajar de la mina, por lo que les pregunté qué pasaba si se cortaba el suministro eléctrico. 

Mineros trabajando en una mina de carbón, en medio del ataque de Rusia a Ucrania, en la región de Dnipropetrovsk, Ucrania - REUTERS/ VIACHESLAV RATYNSKYKI2
Mineros trabajando en una mina de carbón, en medio del ataque de Rusia a Ucrania, en la región de Dnipropetrovsk, Ucrania - REUTERS/ VIACHESLAV RATYNSKYKI2

Ya el año pasado los apagones eran muy frecuentes y ellos me explicaron y me enseñaron que tenían sistemas de la época soviética que funcionaban sin necesidad de suministro eléctrico a través de un sistema como de compensación de pesos; pero es un sistema donde pueden ir sacando a muy pocas personas a la vez y es mucho más lento. 

Este es un ejemplo más de ese ataque sistemático contra la infraestructura energética de Ucrania, contra la infraestructura crítica y contra esa infraestructura que hace posible que los civiles puedan seguir viviendo en Ucrania. Estos ataques no eran contra el frente de combat o contra militares, eran contra la posibilidad de que las ciudades de Ucrania continúen siendo habitables, ya que ahora entramos en el invierno y se van a empezar a registrar esas temperaturas bajo cero. 

Ya no les vale con bombardear esas centrales térmicas, esas centrales eléctricas, ahora dirigen esos ataques hacia el lugar de donde se extrae el carbón que luego calienta los hogares de la gente civil aquí en Ucrania.