Los drones que hieren y salvan vidas: la doble cara de la guerra en Ucrania

Entrevista a María Senovilla, periodista en el frente de Donetsk

 

Militares ucranianos de la 211ª Brigada de Puentes de Pontones de las Fuerzas Armadas de Ucrania colocan alambre de púas como parte de un nuevo sistema de fortificación, en medio del ataque de Rusia a Ucrania, en la región de Kharkiv, Ucrania, el 14 de febrero de 2025 - REUTERS/ SOFIIA GATILOVA
Militares ucranianos de la 211ª Brigada de Puentes de Pontones de las Fuerzas Armadas de Ucrania colocan alambre de púas como parte de un nuevo sistema de fortificación, en medio del ataque de Rusia a Ucrania, en la región de Kharkiv, Ucrania, el 14 de febrero de 2025 - REUTERS/ SOFIIA GATILOVA

La reportera y periodista María Senovilla, colaboradora de Atalayar, analizó en el programa “De cara al mundo” de Onda Madrid cómo médicos ucranianos están realizando transportes de sangre mediante drones al frente de combate.

Asimismo, subrayó la importancia de mantener la red eléctrica del país ante la inminente llegada del invierno y temperaturas que podrían alcanzar hasta los 20 grados bajo cero.

María, en medio de una guerra cada vez más tecnológica y brutal, ¿cómo ha surgido esta iniciativa de los médicos de combate ucranianos para utilizar drones en el envío de sangre a las trincheras, y qué necesidad concreta busca resolver en el campo de batalla? 

En Ucrania, los médicos de combate comenzaron a utilizar drones para transportar sangre directamente a las trincheras, porque los equipos de evacuación médica se han convertido en objetivos directos del Ejército ruso. Los drones permiten que los soldados heridos puedan recibir transfusiones sin ser evacuados, algo esencial cuando la extracción del frente resulta prácticamente imposible. 

Los drones han sido protagonistas de la guerra desde el principio, pero ahora también lo son en la asistencia médica. ¿Podrías explicarnos cómo esta tecnología ha transformado tanto la estrategia militar como las posibilidades de supervivencia de los soldados heridos? 

Los drones han redefinido completamente la guerra en Ucrania. Son, al mismo tiempo, una amenaza y una herramienta vital. Han hecho imposible acercarse al frente con vehículos, porque cualquier movimiento es detectado y atacado, pero también han permitido que la logística médica y los suministros lleguen a lugares inaccesibles. En este contexto, los mismos aparatos que causan destrucción están sirviendo para salvar vidas. 

<p>Edificio de apartamentos alcanzado por un ataque militar ruso, en medio del ataque de Rusia contra Ucrania, en la región de Donetsk, en la ciudad de Kramatorsk, Ucrania - REUTERS/ YEVHEN TITOV</p>
Edificio de apartamentos alcanzado por un ataque militar ruso, en medio del ataque de Rusia contra Ucrania, en la región de Donetsk, en la ciudad de Kramatorsk, Ucrania - REUTERS/ YEVHEN TITOV

Antes de esta escalada tecnológica, los periodistas y los médicos podían acercarse relativamente al frente. ¿Cómo ha cambiado esa realidad y qué significa hoy moverse por zonas como Pokrovsk o Donetsk? 

Antes podíamos llegar en coche a menos de un kilómetro de las trincheras y caminar un pequeño tramo. Ahora, en zonas como Pokrovsk, hay que recorrer a pie más de 15 kilómetros. Cualquier vehículo que se acerque más allá de esa distancia es interceptado y bombardeado por drones. El riesgo ha cambiado por completo la forma de trabajar y de asistir a los heridos. 

Has mencionado que los rusos atacan deliberadamente a los equipos médicos de evacuación. ¿Podrías detallar cómo operan esas tácticas y por qué constituyen una violación tan grave del Derecho Internacional Humanitario? 

Los rusos han convertido la evacuación médica en un objetivo intencionado. Colocan drones de ataque cerca de los heridos, esperando la llegada de los equipos sanitarios. Cuando estos intentan rescatar a los soldados, lanzan un segundo ataque, lo que se conoce como “doble toque”. Esta práctica está prohibida por el Derecho Internacional porque los equipos médicos gozan de protección especial. Atacarlos es un crimen de guerra. 

Un edificio de apartamentos dañado por un ataque militar ruso, en medio del ataque de Rusia a Ucrania, en la ciudad de Dobropillia, en primera línea del frente, en la región de Donetsk, Ucrania, el 27 de octubre de 2025
REUTERS/ ANATOLII STEPANOV
Un edificio de apartamentos dañado por un ataque militar ruso, en medio del ataque de Rusia a Ucrania, en la ciudad de Dobropillia, en primera línea del frente, en la región de Donetsk, Ucrania, el 27 de octubre de 2025 REUTERS/ ANATOLII STEPANOV

Ante este panorama tan peligroso, ¿cómo han logrado los médicos ucranianos desarrollar un método tan innovador como el de las transfusiones guiadas por videollamada y los drones de carga? ¿Qué tipo de tecnología emplean para hacerlo posible? 

Han desarrollado un sistema extraordinariamente ingenioso. Utilizan grandes drones de carga, conocidos como “drones vampiros”, capaces de transportar hasta 15 kilos. Envían bolsas de sangre equipadas con calentadores especiales, porque la sangre debe mantenerse a cierta temperatura. Gracias a la conexión de internet vía satélite, los médicos guían por videollamada a los compañeros del herido para que realicen la transfusión correctamente. Así, incluso bajo fuego enemigo, están logrando salvar vidas. 

Este tipo de creatividad médica y tecnológica ha sido reconocida fuera de Ucrania. ¿Qué impacto ha tenido este sistema y qué simboliza ese reconocimiento internacional en medio de una guerra tan devastadora? 

Hace unos meses, Alemania otorgó el premio al mejor médico de combate de Europa a un profesional ucraniano de la brigada Azov, pionero en este sistema de transfusiones asistidas por drones. Es un reconocimiento no solo a su innovación, sino también al espíritu de resistencia de los médicos que trabajan a escasos metros del combate, salvando vidas en condiciones casi imposibles. 

Edificio alcanzado por un ataque con misiles rusos, en medio del ataque de Rusia a Ucrania, en Izium, Ucrania - REUTERS/ VYACHESLAV MADIYEVSKYY
Edificio alcanzado por un ataque con misiles rusos, en medio del ataque de Rusia a Ucrania, en Izium, Ucrania - REUTERS/ VYACHESLAV MADIYEVSKYY

Más allá del frente militar, Ucrania sufre una crisis energética severa. ¿Podrías describir cómo los bombardeos rusos están afectando a la población civil y qué dimensiones ha alcanzado este ataque a la infraestructura eléctrica? 

Los ataques rusos contra infraestructuras energéticas han dejado a cerca del 60 % de la red eléctrica del país dañada. Muchas regiones están sin electricidad, sin calefacción y sin posibilidad de comunicarse. Las autoridades han tenido que habilitar “puntos de invencibilidad”, espacios donde la gente puede calentarse, cargar teléfonos o recibir alimentos básicos. Son medidas de emergencia ante un invierno que se presenta devastador. 

En este contexto de apagones masivos y temperaturas extremas, ¿cómo se están adaptando los ucranianos para sobrevivir al invierno y qué papel juega la resiliencia civil frente a esta nueva ofensiva rusa? 

La población está haciendo lo posible por resistir. Muchos hogares usan generadores, pequeñas estaciones de carga o cocinas de gas. Pero cuando las temperaturas bajen de cero, será muy difícil mantener una vida normal. Rusia busca que las ciudades sean inhabitables, y eso es claramente un ataque contra civiles. Aun así, la gente sigue adelante, se ayuda entre vecinos y mantiene la determinación de no rendirse. 

Finalmente, después de haber visto de cerca tanto sufrimiento y resistencia, ¿qué imagen te queda de Ucrania en este momento y qué esperas que el mundo comprenda sobre lo que allí sucede? 

La imagen es la de un país que lucha no solo por su territorio, sino por su dignidad y su derecho a existir. He visto un coraje inmenso en médicos, soldados y civiles. A pesar del dolor y del frío, Ucrania sigue de pie. Ojalá el mundo entienda que esta resistencia no es solo militar, sino profundamente humana.