Erdogan endurece su política de control sobre los medios de comunicación

Turquía ha ejercido una intensa presión sobre los medios de comunicación, periodistas y medios de comunicación para reprimir las manifestaciones
<p>El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan - REUTERS/HASNOOR HUSSAIN&nbsp;</p>
El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan - REUTERS/HASNOOR HUSSAIN
  1. Censura internacional
  2. Ataque final a la libertad de prensa

Las protestas, manifestaciones, detenciones y coacciones a los medios de comunicación en Turquía han aumentado hasta el punto de que se teme que Recep Tayyip Erdogan, presidente de la República de Turquía, consolide la “voz única” dentro de los grandes grupos mediáticos del país. 

Turquía es visto como uno de los países más destacados en cuanto al encarcelamiento de periodistas y personal de medios. La Justicia turca ha señalado a numerosos individuos por poner en peligro la estabilidad del país, provocar miedo y alterar la tranquilidad pública bajo una normativa anti-desinformación, que se ha calificado como un ataque a los últimos vestigios de la libertad de expresión en el lugar.

Manifestantes con banderas turcas participan en una protesta contra la detención del alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu - REUTERS/ CAGLA GURDOGANA
Manifestantes con banderas turcas participan en una protesta contra la detención del alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu - REUTERS/ CAGLA GURDOGANA

Durante la última semana, la justicia turca ha decomisado a un grupo de 121 empresas de las cuales tres de ellas son grandes medios de comunicación en las que han detenido a 10 de sus ejecutivos por supuestos cargos de fraude. 

Para los analistas y observadores independientes del país, las detenciones forman parte de la intención del Gobierno de suprimir la difusión de noticias sobre las manifestaciones por parte del principal partido opositor el Partido Republicano del Pueblo (CHP) contra la dura línea editorial que pretende imponer Erdogan en los medios turcos. 

Según informaciones de medios de comunicación locales, las detenciones podrían estar relacionadas con el blanqueo de dinero, aunque la coincidencia con las tensiones entre el Ejecutivo y la oposición hacen dudar a los expertos. 

La principal orden de arresto se dirigió contra la dirección de ejecutiva del canal Can Holding, una compañía conocida en todo el país por sus grandes intereses en el ámbito energético y de la educación, y que se ha dedicado a la compra de los principales medios de comunicación del país como Haber Turk, Show TV y Bloomberg HT. Esta orden llevó ante la justicia a tres de los ejecutivos más importantes del grupo: Mehmet Şakir Can, Kemal Can y Kenan Tekdag. 

Oficinas de la compañía de medios Can Holding en Estambul - PHOTO/REDES SOCIALES
Oficinas de la compañía de medios Can Holding en Estambul - PHOTO/REDES SOCIALES

Censura internacional

Las políticas de censura sobre las noticias en Turquía no son un hecho aislado, ni local. Las detenciones a periodistas de medios de comunicación internacionales comenzaron en marzo cuando, las autoridades turcas deportaron a Mark Lowen, corresponsal de la BBC, tras detenerlo durante 17 horas y calificarlo de “amenaza para el orden público”, en el contexto de las protestas por la detención del alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu, quien se ha erigido como la figura y desafío más duro para régimen de Erdogan. 

Asimismo, el portal web norteamericano NetBlocks confirmó que las métricas en vivo muestran que las plataformas en línea, incluidas X, YouTube, Instagram, Facebook, TikTok y WhatsApp, han sido restringidas en Turquía en múltiples redes, luego del asedio policial a la secretaría del Partido Republicano del Pueblo (CHP). 

Ataque final a la libertad de prensa

Con el fin de acabar con la libertad de prensa, los medios no afines al Gobierno, y las informaciones de periodistas e influencers independientes, Erdogan está decidido a endurecer las políticas de información a niveles nunca vistos.

Ante esta situación las principales organizaciones y medios de comunicación están informando de lo sucedido a pesar de que se puedan enfrentar a la cárcel o a multas imposibles de pagar. 

<p>Protesta contra la detención del alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu, en Estambul, Turquía, el 20 de marzo de 2025 - REUTERS/DILARA SENKAYA </p>
Protesta contra la detención del alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu, en Estambul, Turquía, el 20 de marzo de 2025 - REUTERS/DILARA SENKAYA 

En este contexto, la Autoridad Reguladora de Radio y Televisión de Turquía se ha consolidado como el principal operador del régimen. A través de un comunicado, la Autoridad anunció la prohibición de 10 días del canal de televisión opositor Sozcu, señalándolo como “incitador al odio y a la hostilidad contra el Gobierno”. 

Como consecuencia la Autoridad comunicó la suspensión inmediata y con 10 días de duración de toda emisión que se pueda considerar contraria a los intereses de Erdogan. También informaron de la suspensión e imposición de multas a otras tres cadenas de televisión críticas. Unas informaciones que han sido contrastadas con las declaraciones de un miembro del Consejo Supremo de Radio y Televisión de Turquía.