Los estadounidenses necesitan una visión clara de la postura de Trump sobre la investigación ártica
- Acontecimientos nacionales clave que configuran la investigación sobre el Ártico
- Preguntas sobre las prioridades de la investigación ártica bajo la Administración Trump
- Postura de la Administración sobre el cambio climático y las cuestiones medioambientales
- Las lagunas de conocimiento afectan a la financiación de la investigación en el Ártico
- Posibles vías para aclarar la posición de la administración Trump
- Estado actual y futuro de la investigación ártica en Estados Unidos
Acontecimientos nacionales clave que configuran la investigación sobre el Ártico
Ese debate político ha estado motivado por tres acontecimientos distintos, pero interrelacionados, a nivel nacional.
- El primero fue la publicación del Plan de Implementación (2025-2026) del Plan Nacional de Investigación sobre el Ártico (2022-2026) por parte del Comité Interinstitucional de Política de Investigación sobre el Ártico (IARPC).
- El segundo fue la publicación de las Necesidades de Investigación para un Ártico Seguro y Próspero por parte de la Comisión de Investigación Ártica de los Estados Unidos (USARC).
- El tercero fue la Solicitud de Comentarios Públicos: Plan Nacional para la Investigación Ártica (2027-2031) por parte de la Fundación Nacional para la Ciencia (NSF).
Todos estos acontecimientos son importantes. Entre otras cosas, pretenden abordar una de las cuestiones clave para el futuro de la investigación ártica en Estados Unidos. La pregunta es: ¿Cuáles son las áreas prioritarias para la investigación financiada con fondos federales relacionada con el Ártico bajo la Administración Trump?
Preguntas sobre las prioridades de la investigación ártica bajo la Administración Trump
Se trata de una cuestión especialmente importante tras el traspaso de poderes de la Administración Biden a la Administración Trump. Desde la toma de posesión, la investigación sobre el Ártico ha estado en un estado de cambio constante en Estados Unidos. Sin embargo, sería prematuro plantear la pregunta sobre las áreas prioritarias en este momento.
Esto se debe a que la respuesta a esa pregunta depende de las respuestas a preguntas más fundamentales. Entre ellas se incluyen: ¿qué cuestiones son válidas e inválidas en los asuntos del Ártico?; ¿qué cuestiones deben politizarse y securitizarse en los asuntos del Ártico? Ambas preguntas siguen sin respuesta.
Postura de la Administración sobre el cambio climático y las cuestiones medioambientales
Para ser claros, el pueblo estadounidense entiende cómo podría responder la Casa Blanca a algunas de esas preguntas. Por ejemplo, la Administración Trump ciertamente no cree que el cambio climático sea un tema válido.
Hace solo unos días, el presidente Donald Trump declaró que cree que el cambio climático es la "mayor estafa jamás perpetrada en el mundo". Eso supone un cambio radical con respecto a su predecesor. El presidente Joe Biden no se limitaba a creer que el cambio climático era un tema válido. Sostuvo que era "una amenaza existencial para la humanidad". Eso demuestra lo mucho que ha cambiado la situación en lo que respecta a los asuntos del Ártico.
Sin embargo, hay motivos para la cautela. El público estadounidense aún no tiene una comprensión completa de cómo respondería la Casa Blanca a las preguntas fundamentales. Tomemos como ejemplo las cuestiones medioambientales. No está claro cómo respondería la Casa Blanca a la pregunta de si hay otras cuestiones medioambientales que supongan una amenaza existencial para Estados Unidos. Un evento público reciente no hizo más que reforzar esa realidad.
En la "Sesión informativa sobre el Plan Nacional para la Investigación del Ártico", un funcionario del Gobierno estadounidense eludió responder a esa pregunta. No está claro si fue porque no querían responder a la pregunta. Por supuesto, hay otra posibilidad. Simplemente no sabían la respuesta. Si es así, puede que no sea necesariamente culpa suya. La Administración Trump todavía está ultimando muchos de sus planes estratégicos nacionales.
Las lagunas de conocimiento afectan a la financiación de la investigación en el Ártico
Estas lagunas de conocimiento suponen un problema para el futuro de la investigación en el Ártico en Estados Unidos. Según la cláusula Take Care de la Constitución de Estados Unidos, el presidente de Estados Unidos (POTUS) tiene la facultad de velar por el fiel cumplimiento de las leyes estadounidenses.
La forma en que se ha interpretado esa cláusula otorga al poder ejecutivo un enorme poder para determinar cuáles son las cuestiones politizadas y de seguridad válidas en los asuntos del Ártico que requieren investigación financiada con fondos federales.
Independientemente de la posición que se adopte en el espectro político nacional o en cuestiones controvertidas como el cambio climático, es fundamental comprender exactamente cuál es la postura del presidente Trump y su administración al respecto. De lo contrario, nuestro apoyo u oposición a la financiación federal de la investigación sobre el Ártico estará desvinculado de la realidad política.
Posibles vías para aclarar la posición de la administración Trump
De cara al futuro, existen múltiples vías que podrían utilizarse para revelar la postura de la administración Trump sobre los asuntos del Ártico. Algunos ejemplos son:
Iniciativa presidencial
El presidente Trump podría tomar la iniciativa. Tiene la facultad de emitir un memorándum de estudio nacional sobre cuestiones árticas. Ese memorándum de estudio nacional podría dirigir un proceso de revisión interinstitucional que diera como resultado una lista estructurada de las cuestiones politizadas, securitizadas e inválidas en los asuntos del Ártico.
Iniciativa del Congreso
El Congreso de los Estados Unidos podría tomar la iniciativa. Podría crear una obligación legal para que la Casa Blanca elabore un informe no clasificado que articule lo que el Gobierno de los Estados Unidos considera que son los asuntos politizados, securitizados e inválidos en los asuntos del Ártico. Hay muchas formas de imponer esa obligación legal. Por ejemplo, podría incorporarse a la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA).
Iniciativa individual de los miembros del Congreso
Un miembro del Congreso podría tomar la iniciativa. Todos los miembros tienen la facultad de enviar una solicitud formal de información a la Casa Blanca y a las agencias federales. Esa carta podría utilizarse para solicitar respuestas sobre la postura de la nueva administración en nombre del pueblo estadounidense.
Para la tercera opción, lo más lógico sería que la solicitud la enviaran la senadora Lisa Murkowski (republicana por Alaska), el senador Dan Sullivan (republicano por Alaska) o el representante Nick Begich (republicano por Alaska). En todo Estados Unidos, los residentes de Alaska son la subpoblación más afectada por la investigación ártica financiada con fondos federales.
Estado actual y futuro de la investigación ártica en Estados Unidos
En Estados Unidos, la investigación sobre el Ártico se encuentra en una encrucijada. Está claro que al menos algunos de los impulsores políticos, las áreas prioritarias y los objetivos fundamentales de la actividad están a punto de cambiar. Independientemente de si están de acuerdo o en desacuerdo con esos cambios, el pueblo estadounidense necesita comprender mejor hacia dónde soplan los vientos en los asuntos del Ártico.
De lo contrario, los afectados no estarán preparados para participar de manera significativa en el debate público sobre la investigación del Ártico en esta coyuntura crítica.

