La embajadora de EEUU aspira a una Alianza Atlántica de mayor coordinación y respuesta rápida

La estrategia de las Tres Guerras de China, un desafío para la OTAN

La plenipotenciaria de los EEUU de América en España y Andorra, Julissa Reynoso ha participado, junto con los alumnos de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), en el primer acto de simulación de la Alianza Atlántica en Europa, el Modelo playing NATO y al que ha tenido acceso ATALAYAR, DOS ORILLAS durante su desarrollo en el fin de semana, en el campus de Somosaguas.

De las palabras de bienvenida de Julissa Reynoso, a todos los estudiantes universitarios de esta Facultad, se desprende que la fuerza de la OTAN, en una defensa común, es histórica y “estamos muy satisfechos con su funcionamiento aunque hay que hacer mucho más”. Para Julissa Reynoso, la seguridad de los 27 de la Unión Europea (UE) constituye los pilares de la estabilidad global ante amenazas internacionales como Vladímir Putin, quien busca destruir y subyugar al pueblo ucraniano y así incidir de lleno en el futuro de las relaciones trasatlánticas. 

Según la embajadora de los Estados Unidos de América, el diálogo constructivo entre la Alianza y la UE, que promueve valores similares en cuanto a la visión del mundo, debe basarse en una coordinación cada vez mayor en respuestas colectivas ágiles ante amenazas nuevas. La OTAN mostrará, en su próxima Cumbre en Washington que conmemorará los 75 años de su existencia, la plena adaptación a desafíos que irrumpen en nuestra realidad, como la desinformación, el ataque cibernético o la propia China, para los que la alianza político-militar está preparada. 

Para el embajador, representante permanente de España en el Consejo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Nicolás Pascual de la Parte (dentro del panel “los desafíos de Rusia y China para la OTAN”), la Organización, que tiene un líder indiscutible en EEUU, se adapta a todos los retos existentes como las tecnologías disruptivas tanto, instrumentales (datos en la nube, robótica, IA…) como finalistas. China es una nación opaca para el modelo occidental, “un rival geoestratégico, competidor económico, socio necesario y Rusia, una amenaza”,  ha anunciado Nicolás Pascual de la Parte.

Según Nicolás Pascual de la Parte, la estrategia de “la contención” ( la OTAN ha enfatizado su perfil militar para elevar su capacidad disuasiva, relegando a un segundo plano, el diálogo con Moscú) es la mejor forma de ganar a Rusia. La brújula estratégica europea ante amenazas como Vladímir Putin, debiera revisar y efectuar cambios de paradigmas estructurales.

A colación de esta idea, el profesor de Relaciones Internacionales, David García Cantalapiedra ha expuesto que China busca aumentar su influencia política y prestigio a través de la participación activa, sin confrontación con el orden existente. Las tácticas especificas han sido denunciar el unilateralismo de EEUU y la promoción del concepto del multilateralismo.

En este sentido, García Cantalapiedra ha hecho alusión, durante el desarrollo del Modelo playing NATO, a la gran estrategia de propaganda política (conocida como las Tres Guerras, political Warfare) de la República popular China, basada en tres ejes: emplear a los medios de Comunicación y RRSS, (el Tik Tok), para hacer perder el tiempo y el sentido de la disciplina en la educación. “A largo plazo, estamos creando una sociedad de débiles frente a una sociedad competitiva”. “Es una trampa, donde los problemas cognitivos se agudizan”, ha apostillado el experto en Relaciones Internacionales de la UCM.

La segunda guerra versa en las operaciones psicológicas para influir en los actores internacionales en el mundo real. David García Cantalapiedra ha explicado a esta corresponsal que China, que diseña acciones para influir en los líderes de gobiernos extranjeros (o empresas, industrias, prensa, la academia), emite mensajes que modifican el pensamiento, las creencias occidentales para generar dudas razonables y lanzar respuestas alternativas plausibles. Las imágenes, los valores, las visiones conforman una narrativa, y a través de esta segunda estrategia, las relaciones internacionales se verán afectadas en sus predicciones sobre cómo se comportará un país, bajo determinadas circunstancias. 

En la tercera estrategia, China no reconoce, a día de hoy, tratados internacionales fronterizos firmados hace 100 años, porque dicen que se sintieron obligados a hacerlo. “Esta guerra, que la llevan ahora de facto, va in crescendo”.  En este sentido, los japoneses les hacen frente pero no todos tenemos capacidad para afrontar. La República Popular China no atraviesa la línea roja del conflicto directo y en Occidente no estamos preparados para ganar sin luchar.

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