Francia refuerza su cooperación con Marruecos y el respaldo a la soberanía marroquí sobre el Sáhara

El Gobierno galo insiste en apoyar el desarrollo económico del Sáhara Occidental fomentado por el reino marroquí
El rey de Marruecos, Mohammed VI, y el presidente francés, Emmanuel Macron, se estrechan la mano en Rabat, Marruecos, el 28 de octubre de 2024 - PHOTO/ Agencia de Noticias Marroquí Distribuido vía REUTERS
El rey de Marruecos, Mohamed VI, y el presidente francés, Emmanuel Macron, se estrechan la mano en Rabat, Marruecos, el 28 de octubre de 2024 - PHOTO/ Agencia de Noticias Marroquí Distribuido vía REUTERS
  1. Productos procedentes del Sáhara y legislación europea

Francia es actualmente un aliado muy estrecho de Marruecos, sobre todo tras la decisión del país galo presidido por Emmanuel Macron de apoyar el plan de autonomía del país norteafricano para el Sáhara Occidental como la opción más seria, creíble y realista para solventar el diferendo saharaui, que dura ya prácticamente cinco décadas desde el fin de la etapa colonial española. 

Marruecos confiere al territorio saharaui una importancia capital porque lo considera parte de sus provincias del sur y pretende su inclusión definitiva en el entramado estatal marroquí. 

En 2007, Marruecos presentó su plan de autonomía para el Sáhara Occidental ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) con el objetivo de otorgar una amplia capacidad de autogobierno a los saharauis dentro de la soberanía marroquí respetando las resoluciones de Naciones Unidas con el objetivo de desarrollar al máximo la zona y, desde entonces, el país norteafricano ha captado el apoyo de más de cien países a su iniciativa, incluidas grandes potencias como Estados Unidos, Reino Unido, Emiratos Árabes Unidos, Alemania, España o la propia Francia.

Francia anunció su apoyo al plan de autonomía de Marruecos para el Sáhara Occidental en julio de 2024 y en octubre de ese mismo año el presidente Emmanuel Macron realizó una visita oficial a Rabat por invitación del rey de Marruecos, Mohamed VI, para escenificar el respaldo galo y afirmar que el presente y futuro del Sáhara Occidental se inscriben en el marco de la soberanía marroquí. 

El presidente francés, Emmanuel Macron, habla durante las reuniones empresariales entre Marruecos y Francia- REUTERS/ ABDELHAK BALHAKIA
El presidente francés, Emmanuel Macron, habla durante las reuniones empresariales entre Marruecos y Francia- REUTERS/ ABDELHAK BALHAKIA

A partir de ahí, la relación se estrechó entre ambos países y Francia ha dada muchas muestras de apoyo a Marruecos en la cuestión de la soberanía sobre el Sáhara Occidental y respecto a fomentar las inversiones y el desarrollo en el territorio saharaui. 

Francia ha mostrado últimamente en repetidas ocasiones su interés por invertir en el Sáhara y propiciar la evolución del territorio bajo soberanía marroquí. De hecho, este mes de enero de 2026 el director general de la Agencia Francesa de Desarrollo, Rémy Rioux, confirmó en Rabat, tras un encuentro con el ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Nasser Bourita, el compromiso de la agencia con la implementación de los compromisos adquiridos durante la visita del presidente galo, Emmanuel Macron, a Marruecos en octubre de 2024, en particular en lo que respecta a los proyectos de desarrollo en las denominadas provincias del sur de Marruecos.

Rémy Rioux - PHOTO/@MarocDiplomatie 
Rémy Rioux - PHOTO/@MarocDiplomatie 

Productos procedentes del Sáhara y legislación europea

Ahora, Francia sigue insistiendo en esta dirección, aunque reconoce también la existencia de debates jurídicos en el seno de la Unión Europea (UE) en cuanto a la explotación de productos del Sáhara Occidental o el etiquetado de productos agrícolas procedentes de las denominadas provincias del sur de Marruecos.

En esta línea, llegó una respuesta oficial del Ministerio francés de Economía y Finanzas a una pregunta parlamentaria sobre el origen de productos agrícolas comercializados en el mercado europeo y cultivados en regiones como Dajla, enmarcadas en las denominadas provincias del sur de Marruecos. 

Así, el Gobierno francés reafirma su compromiso de acompañar los esfuerzos de desarrollo económico y social emprendidos por Marruecos en el Sáhara, en el marco de la asociación estratégica reforzada que une a ambos países, como informaron diversos medios como Rue 20 Maroc. 

Todo ello demuestra que París da una gran importancia a sus vínculos con Rabat y el interés es mutuo en cuanto a reforzar la cooperación bilateral en los espacios políticos y económicos. 

Dentro de una vertiente en la que la Francia de Emmanuel Macron sigue reiterando que el presente y el futuro del Sáhara Occidental se circunscribe en el marco de la soberanía de Marruecos y que el Estado galo seguirá apoyando los esfuerzos para el desarrollo impulsados por el reino marroquí en beneficio de la población saharaui. 

La reafirmación de esta posición se relaciona con la respuesta a una pregunta formulada por el diputado de La Francia Insumisa, René Pilato, dirigida al ministro de Economía y Finanzas. 

El parlamentario preguntó al Gobierno sobre el etiquetado del país de origen “Marruecos” en determinados productos agrícolas, como melones y tomates cultivados en Dajla, y comercializados en el mercado europeo.

Barcos pesqueros en Marruecos - ATALAYAR/ GUILLERMO LÓPEZ
Barcos pesqueros en Marruecos - ATALAYAR/ GUILLERMO LÓPEZ

Más allá del aspecto jurídico, la respuesta gubernamental francesa reafirma sin ambigüedades la posición política de París que incide en que el presente y el futuro del Sáhara se inscriben en el marco de la soberanía marroquí.

El Ejecutivo francés destaca igualmente su apego a la asociación de excepción reforzada con Marruecos y su determinación de seguir profundizándola.

Francia también reiteró su compromiso de acompañar los esfuerzos de Marruecos en favor del desarrollo económico y social del Sáhara, subrayando el impacto directo de estos proyectos en las condiciones de vida de las poblaciones locales.

En lo relativo al etiquetado de los productos agrícolas, el Gobierno francés precisó que la aplicación de la jurisprudencia del TJUE deberá ser objeto de debates a nivel europeo, en concertación con las autoridades marroquíes. El objetivo declarado es alcanzar una solución práctica, duradera y viable para los operadores económicos, respetando al mismo tiempo el marco jurídico de la Unión Europea. Todo ello ante el cuestionamiento de René Pilato en cuanto al etiquetado de productos en referencia al origen de estos ya que en algunos etiquetados aparece Marruecos como país de origen y eso puede acarrear algún contratiempo teniendo en cuenta sentencia judicial europea que recuerda que el origen de un producto no se limita a un único Estado, sino que puede afectar también a territorios con un estatuto específico, y pone de relieve la necesidad de garantizar una información clara y transparente a los consumidores europeos.