La Fuerza Aérea española aumenta su potencial de combate y de vigilancia marítima
- 20 nuevos Eurofighter hasta 2030 y otros 25 hasta 2035
- Para salvar vidas y luchar contra las actividades ilegales de tráfico marítimo
El jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio (JEMA), general Francisco Braco, ha desvelado que la Fuerza Aérea española va a recepcionar en los primeros meses de 2026 un total de seis nuevos aviones: tres cazas Eurofighter Typhoon y otros tantos aviones de vigilancia marítima C295 VIGMA, y que confía en la continuidad del programa NGWS/FCAS del futuro sistema de combate aéreo europeo.
En una sesión informativa para repasar los logros alcanzados en 2025, las misiones en el exterior que permanecen activas, así como para resaltar la importancia de sumar nuevas capacidades con las que renovar las flotas aéreas en 2026, el jefe de los aviadores españoles ha dejado patente ante los altos mandos de la organización militar que capitanea que, en el escenario geopolítico actual, el poder aeroespacial es “esencial e insustituible”.
El JEMA ha anticipado a la cúpula de la Fuerza Aérea que, con la llegada del nuevo año, está programado que Airbus España haga entrega al Ejército del Aire y del Espacio de los tres primeros cazas Eurofighter en configuración tranche 4, la más avanzada de las existentes. Tales aviones forman parte del programa Halcón, compra escenificada por la secretaria de estado de Defensa, Amparo Valcarce, en junio de 2022 en el Salón Aeroespacial ILA de Berlín, que contempla la compra a la NETMA ‒NATO Eurofighter 2000 and Tornado Management Agency‒ de 20 ejemplares, los últimos de los cuales se recepcionarán en 2030.
Procedentes de una de las factorías del enorme complejo industrial de Airbus en Getafe (Madrid), en aquella donde se integran los Eurofighter españoles, los tres primeros Typhoon tranche 4 aterrizarán en la base aérea de Los Llanos (Albacete), donde serán recepcionados por personal de la dirección general de Armamento y Material y del Ala 14, en cuyo parque aeronáutico se integrarán.
20 nuevos Eurofighter hasta 2030 y otros 25 hasta 2035
Meses después de la llegada de los nuevos Eurofighter a Albacete, en torno al mes de julio, una vez efectuadas las operaciones administrativas de rigor, tres Typhoon del Ala 14 en configuración tranche 3 volarán a la base aérea de Gando, en la isla de Gran Canaria, donde entrarán a formar parte del Escuadrón 462 del Ala 46.
Una vez en Canarias, relevarán a otros tantos veteranos F-18 del Ala 46 que prestan servicio desde mediados de los años 80, al tratarse de los primeros adquiridos de segunda mano a la Armada de Estados Unidos en el marco del programa del Futuro Avión de Caza y Ataque (FACA), programa del ministerio de Defensa español de finales de los años 70 que buscaba adquirir un caza de cuarta generación para el entonces Ejército del Aire.
Cuando se completen en el año 2030 los Eurofighter asignados a la base canaria de Gando, sumarán su potencial táctico al de sus hermanos desplegados en las bases de Morón (Ala 11), Torrejón (Ala 12), Zaragoza (Ala 15) y Albacete (Ala 14). El siguiente paso será la recepción progresiva hasta 2035 de los 25 aparatos del programa Halcón II, que reemplazarán a los F-18 desplegados en Torrejón (Madrid) y Zaragoza, con lo que la flota española de cazas sumará 115 Eurofighter.
Los Typhoon que ya están en servicio en sus versiones Tranche 2 y 3 incorporan un nuevo software desarrollado en España por el Centro Logístico de Armamento y Experimentación, CLAEX. Las mejoras introducidas ya han sido evaluadas de manera operativa y aportan numerosas mejoras a la capacidad de combate de los cazas, por ejemplo, al disparo de los misiles aire-aire Meteor.
Para salvar vidas y luchar contra las actividades ilegales de tráfico marítimo
El Airbus C295 de vigilancia marítima o VIGMA son aeronaves de ala fija capaces de despegar y aterrizar en pistas cortas no preparadas. Éxito comercial de la rama española de Airbus, prueba de ello en que se han fabricado cerca de 300 unidades, gran parte de los cuales prestan servicio en cerca de 40 naciones de Europa, Asia, África y América.
Son el relevo de los CN-295 VIGMA, veteranos aparatos que comenzaron a prestar servicios en 2008 en misiones de vigilancia de la Zona Económica Exclusiva, búsqueda y rescate o SAR, así como en la lucha contra el contrabando, la inmigración ilegal, el narcotráfico y otras actividades irregulares de tráfico marítimo.
El C295 es un modelo de avión cuyos trabajos de diseño e ingeniería se llevan a cabo en las instalaciones de Airbus en Getafe (Madrid), las estructuras se fabrican en la planta de la compañía en Tablada (Sevilla) y su integración tiene lugar en la cadena de montaje final de San Pablo, también en la capital de Andalucía.
En el ámbito de la iniciativa germano-franco-española del futuro avión de combate de sexta generación FCAS, el general Braco asegura que se trata de programa “muy ambicioso y desafiante, que nos tiene muy ilusionados y que seguiremos abordando”. Su parecer es que, a pesar de las divergencias de criterio entre Dassault Aviation y Airbus GmbH, las desavenencias que atraviesan los socios industriales van camino de superarse.
Todo apunta a que las máximas autoridades políticas de Alemania, Francia y España no están dispuestas a que el proyecto europeo se salde con un fracaso, por lo que el general Braco confía en que se alcance “un acuerdo antes de finales de 2025, para dar comienzo a la siguiente e importante fase de desarrollo del FCAS”, que en el seno del Ejército del Aire y del Espacio ha pasado a denominarse ASTRA.

