Marruecos-Argelia: tras el Sáhara, llega la hora de la reconciliación

La resolución de la ONU sobre el Sáhara puede ser una oportunidad para abrir una nueva etapa en las relaciones bilaterales entre Marruecos y Argelia

Banderas de Marruecos-Argelia
PHOTO/ GENERADA POR IA
Banderas de Marruecos-Argelia - PHOTO/ GENERADA POR IA
  1. Nuevo escenario
  2. Un conflicto fronterizo
  3. Reuniones sobre el Sáhara
  4. Apoyo al Polisario
  5. Una oportunidad para el Magreb

En su primer discurso nada más conocerse la resolución 2797(2025) que refrendaba el plan de autonomía marroquí para el Sáhara, el Rey Mohamed VI volvió a adoptar un tono conciliador hacia Argelia, reiterando su llamamiento a los dirigentes argelinos para alcanzar una solución final al conflicto existente entre ambos países desde hace más de medio siglo.

Es cierto que la cuestión del Sáhara no es el único argumento en la disputa entre ambos países, pero también lo es que el enfrentamiento durante los últimos años, a cuenta del apoyo argelino al Frente Polisario y la ofensiva diplomática marroquí para recabar el apoyo internacional a su plan de autonomía para la región, había hecho que la situación se enquistara.

De hecho, el Sáhara fue el principal motivo por el que el presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, impulsó la ruptura definitiva de las relaciones diplomáticas entre ambos países, en agosto de 2021.

El presidente argelino Abdelmadjid Tebboune rompió las relaciones diplomáticas con Marruecos en 2021 - REUTERS/  REMO CASILLIARA
El presidente argelino Abdelmadjid Tebboune rompió las relaciones diplomáticas con Marruecos en 2021 - REUTERS/ REMO CASILLIARA

Nuevo escenario

Sin embargo, ahora, tras la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, se abre un nuevo escenario en que la reconciliación entre Marruecos y Argelia supondría un paso adelante para ambos, en beneficio de la región del Magreb y de su propia influencia en el contexto geopolítico internacional.

A ello se suma la variable Trump: la nueva administración estadounidense se ha propuesto presionar para lograr la reconciliación entre Marruecos y Argelia, en un intento de atraerse a esta última, aliada tradicional de Rusia en la conflictiva región del Sahel.

Hace apenas unas semanas que Steve Winkoff, enviado especial de la Casa Blanca a Oriente Medio, afirmó que el acuerdo entre Marruecos y Argelia podría ser una realidad en el plazo de dos meses: “la paz entre los dos países será un punto de inflexión en la estabilidad del norte de África y la región en su conjunto”.

El enviado especial de Estados Unidos para Oriente Medio, Steve Witkoff - REUTERS/ EVELYN HOCKSTEIN
El enviado especial de Estados Unidos para Oriente Medio, Steve Witkoff - REUTERS/ EVELYN HOCKSTEIN

Un conflicto fronterizo

Para conocer cómo se inició esta etapa de enemistad entre Marruecos y Argelia, que culminó en 2021 con la ruptura de relaciones diplomáticas, hay que remontarse a la década de los 60. Concretamente, al mes de octubre de 1963, cuando se produjo una disputa fronteriza entre los dos países, que derivó en la llamada Guerra de las Arenas. Marruecos reclamaba sus derechos sobre los territorios de Tinduf y Bécher, que Francia había anexionado a la Argelia francesa durante la etapa colonial.

Ése fue el primer enfrentamiento bélico entre ambos países, aunque de escasa duración. El tratado de paz formal que puso fin a este conflicto se firmó en 1964.

El esfuerzo por parte de los mandatarios de ambos países, el Rey Hassan II de Marruecos y el presidente argelino Houari Boumediene, para normalizar las relaciones bilaterales cristalizó el 15 de enero de 1969, con la firma del Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación de Ifrane.

A pesar de esta firma, hubo que esperar a la firma del Tratado de la frontera argelino-marroquí, acuerdo que se firmó en Rabat en 1972 y que delimitaba la frontera terrestre entre Argelia y Marruecos. Los ministros de Exteriores de ambos países rubricaron el acuerdo, que fue ratificado por Argelia en 1973 y por Marruecos en 1992.

Fotografia de archivo, el rey Hassan II de Marruecos (izquierda), acompañado por su hijo, el príncipe Sidi Mohammed el 3 de marzo de 1997 - PHOTO/ ARCHIVO
Fotografia de archivo, el rey Hassan II de Marruecos (izquierda), acompañado por su hijo, el príncipe Sidi Mohammed el 3 de marzo de 1997 - PHOTO/ ARCHIVO

Reuniones sobre el Sáhara

En 1970, las disensiones entre Marruecos y Argelia eran ya evidentes. Ese año, los dirigentes de ambos países se reunieron en Nuadibú (Mauritania) con el primer presidente mauritano, Mokhtar Ould Daddah, con el fin de coordinar esfuerzos para liberar el llamado Sáhara Español y convertirlo en la versión magrebí de la próspera cuenca del Ruhr, el centro industrial de Alemania.

Como explicó el entonces presidente mauritano en sus memorias, la desconfianza mutua entre marroquíes y argelinos se acrecentó y no fue posible acercar posturas ni en la cumbre posterior de Agadir (1973) ni en la de Rabat (1974), en la que fue la última reunión cara a cara entre Hassan II y Boumediene.

Al abandonar Rabat, Boumediene aseguró que Argelia no tenia ambiciones sobre el Sáhara y celebró el acuerdo entre Marruecos y Mauritania.

Houari Boumédiene fue el segundo jefe de estado de la Argelia independiente desde 1965 hasta su muerte en 1978 - PHOTO/ https://en.wikipedia.org/wiki/Houari_Boumédiène
Houari Boumédiene fue el segundo jefe de estado de la Argelia independiente desde 1965 hasta su muerte en 1978 - PHOTO/ https://en.wikipedia.org/wiki/Houari_Boumédiène

En medio de esas reuniones, la desconfianza entre ambos países se había recrudecido tras el intento de golpe de estado en Marruecos, en agosto de 1972, un fallido complot liderado por el general Mohamed Oufkir, asesor cercano de Hassan II, y el comandante de la base aérea de Kenitra, Mohamed Abekrane.

La llamada Operación Buraq, en la que varios cazas militares dispararon contra el avión presidencial sin lograr alcanzar al Rey, alimentó las suspicacias ante una posible colaboración por parte de Argelia, que nunca llegó a probarse.

Apoyo al Polisario

En 1975, el apoyo de Argelia al Frente Polisario, permitiendo que establecieran su base en Tinduf y proporcionándoles suministros, armamento y financiación, contribuyó al deterioro de las relaciones entre ambos países.

Pese a ello, el entonces ministro de Exteriores argelino, Abdelaziz Bouteflika, intento acercar posturas con Hassan II visitándole en Rabat. De esa reunión obtuvo una declaración conjunta para superar las diferencias entre Argelia y Marruecos. El problema era que la diplomacia ya había perdido su capacidad para decidir sobre las relaciones bilaterales, que ya habían pasado a ser una cuestión de seguridad militar.

Campamento de refugiados de Boudjdour en Tinduf, en el sur de Argelia - PHOTO/REUTERS
Campamento de refugiados de Boudjdour en Tinduf, en el sur de Argelia - PHOTO/REUTERS

En 1978 se llevó a cabo un último intento diplomático, con la organización de un encuentro entre el Rey Hassan II de Marruecos y el presidente argelino Houari Boumediene en Bruselas, que no pudo celebrarse por la enfermedad de este último, que falleció poco después.

A partir de ahí, la escalada de tensiones fue creciendo, siempre con el telón de fondo del Sáhara Occidental y el apoyo al Frente Polisario por parte de Argelia, que culminó en la mencionada ruptura de relaciones diplomáticas en 2021.

Una oportunidad para el Magreb

Con semejante contexto, la solución del conflicto del Sáhara tras el apoyo de la ONU al plan de autonomía propuesto por Marruecos constituye una oportunidad para que Marruecos y Argelia den un paso adelante, en beneficio propio, de la región del Magreb y del continente africano, y solucionen sus diferencias.

Unas diferencias que lastran sus aspiraciones en un contexto global cambiante, en el que la asociación de las dos grandes potencias del Magreb erigiría a éste en un importante actor internacional en el continente africano, habitualmente sometido al juego de poderes entre las grandes potencias internacionales, como Estados Unidos, Rusia o China.