Marruecos se consolida en Rabat como el epicentro de la estrategia global contra el terrorismo ante sus socios europeos
- Cooperación entre Marruecos, España, Francia y Bélgica
- Cambio de paradigma del terrorismo yihadista y la amenaza en el Sahel
- Refuerzo de estructuras de seguridad e inteligencia en Marruecos
- Modelo marroquí en la lucha contra el terrorismo y la cooperación internacional
- Visión estratégica de Marruecos sobre la seguridad mediterránea
Tras el éxito de la 93ª Asamblea General de la INTERPOL celebrada en Marrakech y la firma de acuerdos durante la XIII RAN con España en Madrid, Rabat consolida su posición como actor central en el panorama internacional en materia de seguridad, defensa y lucha contra el terrorismo.
Reunidos en Rabat, los jefes de las fiscalías de los países que conforman los “Acuerdos Cuadripartitos” (Marruecos, España, Francia y Bélgica) elogiaron las acciones del Gobierno de Marruecos en su lucha contra el terrorismo. En esencia, el país africano se presenta como la barrera de Europa ante el incesante incremento de acciones terroristas en el Sahel –región situada al sur del país–.
Cooperación entre Marruecos, España, Francia y Bélgica
En este contexto, durante el 10 y 11 de diciembre, los líderes de estos cuatro países firmaron acuerdos de cooperación judicial y ampliación del trasvase de información en los servicios de inteligencia con el fin de mejorar la cooperación. Estas medidas han sido bien recibidas por los socios europeos de Rabat, puesto que Bélgica, Francia y España son los territorios más afectados del continente europeo por atentados terroristas en la última década.
La posición marroquí ofrece a Europa seguridad. Durante las intervenciones de los jefes de las fiscalías, el tema central fue el cambio de paradigma del terrorismo yihadista el cual se ha visto desplazado de Oriente Medio a las puertas de Europa.
Cambio de paradigma del terrorismo yihadista y la amenaza en el Sahel
Las terribles condiciones y la escasez de estabilidad en los países que conforman la región del Sahel han sido el caldo de cultivo perfecto para que más de la mitad de las muertes por terrorismo surjan en esta región. Este conjunto de factores ha puesto en alerta a Europa, que ven en Marruecos un socio primordial.
Las organizaciones vinculadas a Al Qaeda y al Estado Islámico controlan extensas áreas en países como Mali y Níger, donde han llevado a cabo un notable proceso de captación de personas por la debilidad del gobierno y la falta de cooperación en materia militar y de seguridad con países europeos y occidentales.
Grupos extremistas en la región del Sahel
No obstante, en la región del Sahel también existen varios grupos extremistas, como Jama'at Nusrat al-islam wal-Muslimin, que es la sección de Al Qaeda en esa área. Este grupo fue fundado en 2017 y ha estado aumentando su poder al beneficiarse de la inestabilidad, la fragilidad de las instituciones del gobierno y los golpes de estado que ocurrieron en Níger, Malí y Burkina Faso.
Para ello, el representante marroquí puso en valor las acciones de la DGSN-DGST y de las FAR en cuanto al refuerzo de estructuras de seguridad e inteligencia, y desarrollo de herramientas de cooperación internacional.
Refuerzo de estructuras de seguridad e inteligencia en Marruecos
La posición geográfica marroquí en el continente y política en la Unión Africana son dos factores que atraen a los socios europeos que ven en Rabat un pilar fundamental para las relaciones con las principales potencias africanas.
Desde el resurgimiento y cambio de paradigma del terrorismo, Marruecos, fruto de la cercanía con este debido a su posición, ha sido uno de los países que más ha insistido en aumentar la inversión y cooperación entre países para luchar contra esta lacra.
Modelo marroquí en la lucha contra el terrorismo y la cooperación internacional
Y ha sido este enfoque el que ha constituido el funcionamiento marroquí como el modelo a seguir. No es casualidad que Marruecos sea el único país africano en organizar dos Asambleas Generales de la INTERPOL.
A diferencia de varios otros países de la región, Marruecos ha logrado combinar una política coherente con una seguridad sólida, estableciéndose como un lugar fundamental para el intercambio de conocimientos y la elaboración de políticas en el área.
Importancia de Rabat en la cooperación internacional contra el terrorismo
Además, la selección de Rabat como sede de encuentros por parte de las tres capitales europeas que participan en el Acuerdo Cuadripartito –firmados en 2009– destaca que trabajar con Marruecos ya no se considera un asunto ocasional, sino que se ha convertido en una necesidad estratégica, evidenciando cómo estas naciones valoran el papel de Marruecos en la seguridad de la costa sur del Mediterráneo.
Marruecos presenta una visión que vincula los peligros en el sur con las dificultades que Europa enfrenta en la parte norte del Mediterráneo, reconociendo que la seguridad en esta región está interconectada y que la falta de atención en un área afectará necesariamente a la otra.
Visión estratégica de Marruecos sobre la seguridad mediterránea
La reunión en Rabat ilustra cómo Marruecos ha evolucionado de ser un beneficiario de ayuda internacional en el pasado a convertirse en un generador de conocimientos y experiencias, además de ser un participante activo en la formulación de políticas contra el terrorismo, trabajando de manera cercana con Europa en el continente africano.
Lo que hace al modelo marroquí ser un ejemplo internacional es su combinación de reforma religiosa mediante la reestructuración del ámbito religioso, programas de rehabilitación en las instituciones penitenciarias e importantes iniciativas nacionales como la Iniciativa Nacional para el Desarrollo Humano.
Evolución de Marruecos como actor clave en la lucha antiterrorista
Marruecos tiene una larga trayectoria en el seguimiento de los terroristas que han regresado de áreas en conflicto, siendo uno de los primeros países árabes en establecer estrategias activas para abordar esta problemática, combinando la supervisión legal con programas de reintegración dentro de las prisiones.
La validez del enfoque de Marruecos también se basa en su efectividad interna, ya que en el país se ha visto una disminución considerable de las actividades terroristas a través de los años. Esto se atribuye a un modelo que fusiona la vigilancia de seguridad con reformas religiosas enfocadas en una fe moderada, junto a políticas de desarrollo que buscan crear entornos sociales que sean menos susceptibles a la influencia del extremismo.


