La ONU busca dar un giro al expediente del Sáhara Occidental
En el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el debate sobre la Autonomía marroquí del Sáhara Occidental a través del plan propuesto en 2007 por el rey de Marruecos, Mohamed VI, está cada vez más cerca de cerrarse.
Tras más de 50 años idas y venidas sobre quien debe ser la autoridad que gobierne en la región del sur de Marruecos, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se ha decidido por buscar una solución definitiva al conflicto.
En base a los más de 130 países de todo el mundo que apoyan el Plan de Autonomía de Marruecos, el cual se considera el más “creíble, serio y realista”, la ONU se prepara para alcanzar un acuerdo final en el mes de octubre.
Sin embargo, la llegada de Rusia a la presidencia del Consejo podría suponer un nuevo escollo que vuelva a tumbar las negociaciones debido a su buena relación con Argelia y a los intereses norteamericanos en la región.
Mantener vivo el conflicto es un error político, económico y estratégico. El debate de la Autonomía del Sáhara solo hace más que avivar la inestabilidad en la región del Sahel, también conocido como el “patio trasero de Europa” –lo que implica la importancia de la región en términos de seguridad internacional–, y la pérdida o retraso del desarrollo económico y de la cooperación internacional e interafricana.
El apoyo de París, Londres, Washington, Madrid o Berlín es consecuencia de ello. Las grandes potencias mundiales conocen el potencial que concentra el continente africano y por ello ven a Rabat como la figura que puede canalizar hacia la Unión Europea y Estados Unidos todo el desarrollo y acuerdos comerciales que favorezcan a África.
Recordemos que, dentro de 20 años, 1 de cada 2 menores de 21 años será africano, y eso es un poder de crecimiento que el mundo entero tiene que saber potenciar.
Si bien el conflicto está cerca de ser zanjado, actores como Rusia, el Frente Polisario y Argelia, los cuales en algunos escenarios podrían considerarse una única “fuerza”, no parecen estar por la labor de formar parte del diálogo.
Argelia, actor principal del caso junto a Marruecos, es mencionada como observadora, puesto que para las Naciones Unidas es el Frente Polisario el que debe formar parte de las conversaciones y mesas de diálogo.
Polisario y el MSP
El Polisario no es el único representante de los saharauis.Una delegación del Movimiento Saharauis por la Paz (MSP) se encuentra en Nueva York para participar, por primera vez, en las sesiones de la Cuarta Comisión de la ONU encargada de los temas de descolonización.
La Delegación integrada por el primer secretario del MSP, Hach Ahmed, y el responsable de relaciones Internacionales, Mohamed Cherif, tendrá sendas intervenciones en los trabajos de la Comisión donde defenderán lo que se esta abriendo paso en la opinión publica como la “ tercera vía”, un nuevo enfoque que apuesta por el cese de las hostilidades y la búsqueda de una solución política en la que no haya vencidos ni vencedores y con garantías internacionales.
En el marco de su visita a los Estados Unidos la delegación del MSP fue recibida en Washington la semana pasada por un gran número de congresistas, ex funcionarios del departamento de estado y expertos en los temas
MINURSO
En paralelo, la creación de la MINURSO (Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental), con Staffan de Mistura como máximo responsable ha tratado durante años de buscar una posible solución, sin embargo, los esfuerzos de la misión no han obtenido los resultados esperados.
Desde su fundación, la MINURSO tenía dos objetivos: lograr un censo poblacional para poder establecer un referéndum y que se cese el fuego cruzado entre el Frente Polisario y Marruecos.
De Mistura sugirió una partición del territorio, pero rápidamente fue rechazada. Motivo por el cual, en los días previos a la celebración de las Asambleas, ha instado a todas las partes a reanudar los esfuerzos para considerar la propuesta de Marruecos como la solución definitiva al conflicto.
En este contexto, el secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, se ha pronunciado lamentando “la persistencia de las circunstancias sobre el terreno que siguen obstaculizando cualquier avance hacia una solución política al conflicto”; como referencia a las escaramuzas y ataques de miembros de la milicia del Polisario a las Fuerzas Armadas de Marruecos.