La ONU publica la versión oficial de la resolución 2797 sobre el Sáhara
Tras semanas de expectativas y especulaciones, la Secretaría General de las Naciones Unidas publicó finalmente la versión árabe de la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad sobre el Sáhara Marroquí, disipando la controversia generada por las reservas de Argelia sobre la redacción del documento. La ONU confirma que el texto árabe mantiene intacto el lenguaje del original, sin modificaciones sustanciales.
La versión oficial en seis idiomas subraya que las iniciativas presentadas por las partes no constituyen alternativas paralelas, sino que se inscriben exclusivamente dentro del marco del proceso político definido por el Consejo de Seguridad, centrado en la propuesta de autonomía presentada por Marruecos. Con ello, se corta el camino a reinterpretaciones que busquen legitimar opciones anticuadas.
La adopción de la Resolución 2797, junto con la renovación por un año del mandato de la MINURSO, marca un cambio sustancial en la forma en que la comunidad internacional aborda este conflicto regional.
Por primera vez, la propuesta de autonomía de 2007 se consagra como base seria y aplicable del proceso político, con la instrucción explícita de que las negociaciones se realicen sin condiciones previas. Esto convierte al plan marroquí en el único marco válido para cualquier negociación futura.
En contraste con resoluciones anteriores, que acogían la iniciativa de Marruecos de manera general o en igualdad con otras propuestas, la nueva resolución establece la autonomía como referencia central.
La ausencia de toda mención a un”referéndum de independencia” refleja, de manera implícita, el reconocimiento internacional de la inviabilidad de esta opción como solución duradera, así como su incapacidad para poner fin al sufrimiento de los retenidos en los campamentos de Tinduf.
La Resolución 2797 refuerza la posición de Marruecos y proporciona un impulso decisivo al proceso político, promoviendo la estabilidad, la seguridad y la reunificación de los saharauis con las provincias del sur de Marruecos.
Asimismo, establece un marco de negociación claro y transparente, limitando cualquier intento de Argelia o del Polisario de imponer condiciones externas o alternativas fuera del plan de autonomía.
Con esta decisión, la ONU no solo consolida la propuesta de autonomía como solución política creíble y realista, sino que también sienta un precedente histórico en la gestión del conflicto del Sahara marroquí, fortaleciendo la posición diplomática de Marruecos al asegurar que cualquier futura negociación se desarrolle dentro de los principios de transparencia, respeto a la legalidad internacional y realismo político.
