Soberanías Conectadas: hacia una Nueva Arquitectura Geopolítica
- Introducción
- Fundamentos empíricos de la doctrina
- Los Cinco Pilares de la Doctrina de la Soberanía Conectada
- I. Fundamentos empíricos: de las prácticas diplomáticas a la teorización
- II. Arquitectura conceptual: los cinco pilares
- III. Posicionamiento en el ecosistema doctrinal contemporáneo
- IV. Aplicaciones y escenarios prospectivos
- V. Implicaciones para la investigación
- VI. Perspectivas
Elaborado a partir de un análisis en profundidad de las geoestrategias puestas en práctica por Su Majestad el Rey Mohammed VI desde el comienzo de Su reinado, en particular la Doctrina de Abiyán y la Doctrina del Equilibrio de Mogador, este enfoque articula cinco pilares fundamentales: soberanía adaptativa, conectividad soberana, resiliencia multinivel, cooperación selectiva y preservación de la identidad estratégica.
La doctrina propone un marco conceptual para pensar el ejercicio de la soberanía estatal en un contexto de creciente interdependencia estructural. El artículo examina los fundamentos teóricos de esta doctrina, la sitúa en el ecosistema doctrinal contemporáneo y explora sus implicaciones para la investigación y la acción política.
Artículo previamente publicado en la web del Institut Géopolitique Horizons
Introducción
El ejercicio de la soberanía estatal ha experimentado desde principios del siglo XXI profundos cambios relacionados con la aceleración de la interdependencia global, la difusión de las tecnologías digitales y la recomposición multipolar del sistema internacional. Las doctrinas clásicas de soberanía Westfalia, basadas en el control territorial absoluto y la autonomía de toma de decisiones exclusiva, se enfrentan ahora a realidades geopolíticas caracterizadas por intensos flujos transnacionales, infraestructuras críticas interconectadas y amenazas híbridas difusas.
En este contexto, varios Estados y conjuntos regionales están desarrollando estrategias para preservar su autonomía estratégica al tiempo que reconocen la imposibilidad de un aislamiento completo. La Unión Europea habla de una “autonomía estratégica abierta”, Francia teoriza la “soberanía digital”, Estados Unidos estructura una “disuasión integrada” multidominio, mientras que China afirma una “cibersonanía” estricta.
Esta contribución forma parte de este debate al proponer un marco conceptual integrado: la doctrina de la soberanía conectada. Desarrollado dentro de la IGH a partir de un análisis de los cambios geopolíticos contemporáneos y alimentado por intercambios con consultores de campo y fuentes primarias, este enfoque encuentra sus fundamentos empíricos en la observación y conceptualización de prácticas diplomáticas y estratégicas concretas.
Fundamentos empíricos de la doctrina
Más específicamente, la doctrina de las Soberanías Conectadas se desarrolló a partir de un análisis en profundidad de las geoestrategias implementadas por Su Majestad el Rey Mohammed VI desde el comienzo de Su reinado en 1999. Dos doctrinas en particular sirvieron de matriz conceptual: la Doctrina de Abiyán, que articula la diplomacia real, las asociaciones económicas Sur-Sur y la integración continental africana, y la Doctrina de Equilibrio de Mogador, que teoriza una postura de equilibrio estratégico entre las grandes potencias preservando la autonomía nacional de la toma de decisiones.
Estas dos doctrinas, formalizadas por el IGH a partir de la observación de las prácticas diplomáticas marroquíes, han revelado principios estratégicos transponibles a una escala más amplia. La doctrina de las Soberanías Conectadas representa así un aumento de la generalidad conceptual, destinada a ofrecer un marco teórico aplicable a otros contextos geopolíticos manteniendo al mismo tiempo la profundidad analítica resultante del estudio de caso marroquí.
Los Cinco Pilares de la Doctrina de la Soberanía Conectada
Soberanía Adaptativa
Capacidad para modular el ejercicio de la soberanía según los ámbitos, las amenazas y los ciclos tecnológicos, sin renunciar a la autonomía de la toma de decisiones.
Conectividad Soberana
Dominio voluntario y seguro de las redes de interconexión, transformando la interdependencia en un instrumento de potencia.
Resiliencia multinivel
Arquitectura integrada de capacidades de absorción, adaptación y reconstrucción frente a los choques sistémicos, desde lo local hasta lo transnacional.
Cooperación selectiva
Estrategia de asociaciones diferenciadas y modulares, que favorece las coaliciones ad hoc y el miniaturismo temático, con reversibilidad contractual.
Preservación de la Identidad Estratégica
Protección y valorización de los valores, del modelo institucional y de la narrativa nacional, articulando la identidad cultural y la gobernanza tecnoindustrial.
Fundamentos empíricos: Esta doctrina se desarrolló a partir del análisis en profundidad de las geoestrategias implementadas por Su Majestad el Rey Mohammed VI, en particular la Doctrina de Abiyán (conectividad africana) y la Doctrina de Equilibrio de Mogador (autonomía en la multipolaridad).
I. Fundamentos empíricos: de las prácticas diplomáticas a la teorización
1.1 La Doctrina de Abiyán: conectividad africana y soberanía compartida
La Doctrina de Abiyán, conceptualizada por el IGH a partir del análisis de la diplomacia marroquí en el África subsahariana, se basa en varios principios estructurantes:
- Multilateralismo africano activo: Participación intensiva en las instancias continentales (Unión Africana, CEDEAO, CEMAC) preservando al tiempo el margen de maniobra nacional.
- Asociaciones económicas beneficiosas: Inversiones estructurantes en infraestructuras (banca, telecomunicaciones, energía) que crean interdependencias mutuas elegidas.
- Diplomacia real de proximidad: Misiones reales regulares que establecen sólidas relaciones bilaterales en paralelo con los marcos multilaterales.
- Cooperación Sur-Sur auténtica: Transferencias de conocimientos, formación, asociaciones universitarias y religiosas que crean vínculos duraderos.
Principio fundacional: conectividad soberana
Estos principios revelan un enfoque en el que la soberanía no se concibe en oposición a la interconexión, sino que se fortalece mediante el control estratégico de las redes de interdependencia. Esta observación empírica constituye la base del pilar de la deconectividad soberana en la doctrina de las soberanías conectadas.
1.2 La Doctrina del Equilibrio de Mogador: autonomía en la multipolaridad
La Doctrina de Equilibrio de Mogador, también formalizada por el IGH, analiza la postura estratégica marroquí hacia las grandes potencias:
- No alineación estratégica: Rechazo de alineación exclusiva en un polo de poder a pesar de las presiones geopolíticas.
- Asociaciones diferenciadas: Relaciones privilegiadas con los Estados Unidos (estatus de aliado importante no perteneciente a la OTAN), la Unión Europea (estatus avanzado), China (asociación estratégica), Rusia (cooperación selectiva), el Golfo (alianzas históricas).
- Diplomacia flexible: Capacidad para activar o moderar ciertas asociaciones según los contextos y los desafíos.
- Preservación de la identidad nacional: Mantenimiento de una política exterior coherente con las constantes nacionales (integridad territorial, posicionamiento africano, identidad islámica moderada).
Principios fundacionales: cooperación selectiva y soberanía adaptativa
Esta doctrina revela los principios de cooperación selectiva y soberanía adaptativa, dos pilares centrales de la doctrina de las Soberanías Conectadas.
1.3 Del estudio de caso a la generalización conceptual
La observación metódica de las prácticas diplomáticas marroquíes durante más de veinticinco años de reinado ha permitido identificar invariantes estratégicas transponibles. Por lo tanto, la doctrina de las Soberanías Conectadas no constituye una construcción teórica abstracta, sino una conceptualización de prácticas probadas, elevadas al rango de marco analítico general.
Este enfoque metodológico, desde el caso particular hasta el desarrollo de un marco universal, forma parte de una tradición de investigación en relaciones internacionales en la que el análisis en profundidad de estrategias nacionales singulares permite desarrollar categorías conceptuales generalizables.
II. Arquitectura conceptual: los cinco pilares
2.1 Soberanía adaptativa
La soberanía adaptativa se refiere a la capacidad de un Estado para modular el ejercicio de su soberanía en función de los ámbitos, las amenazas y los ciclos tecnológicos, sin renunciar al principio fundamental de autonomía de toma de decisiones.
Esta noción se distingue de la soberanía Westfalia clásica por su carácter dinámico y funcional en lugar de estático y territorial. Se inspira parcialmente en el trabajo sobre la “soberanía graduada” (Ong, 2006) al tiempo que los reorienta hacia un problema de seguridad nacional y resiliencia estratégica.
Fundamento empírico
La observación de la diplomacia marroquí revela una capacidad de ajuste continuo: apertura económica en algunos sectores, proteccionismo estratégico en otros, activación o templización de asociaciones según los contextos. Esta flexibilidad institucional es el corazón de la soberanía adaptativa.
Implicaciones operativas:
- Flexibilidad normativa frente a las innovaciones tecnológicas (IA, cuántica, biotecnología)
- Calibración diferenciada de la apertura económica según los sectores estratégicos
- Mecanismos institucionales de ajuste rápido frente a los choques exógenos
2.2 Conectividad soberana
La conectividad soberana es la innovación conceptual central de esta doctrina. Designa el control voluntario y seguro de las redes de interconexión (digitales, energéticas, logísticas, financieras) que permiten transformar la interdependencia en un instrumento de poder en lugar de en pura vulnerabilidad.
Este enfoque se diferencia de las concepciones tradicionales de soberanía digital (centradas en el control territorial de los datos) al hacer de la interoperabilidad gobernada un vector de poder en lugar de un riesgo a minimizar.
Fundamento empírico
La Doctrina de Abiyán revela cómo las inversiones estratégicas en infraestructuras críticas africanas (banca, telecomunicaciones, puertos, energía) crean interdependencias elegidas que refuerzan la influencia sin crear dependencia asimétrica. Esta observación fundamenta el concepto de conectividad soberana.
Implicaciones operativas:
- Control de infraestructuras críticas (cables submarinos, centros de datos, corredores de energía)
- Definición de estándares de interoperabilidad nacionales o regionales
- Cláusulas de reversibilidad y auditabilidad en asociaciones estratégicas
- Diversificación geográfica y tecnológica de las dependencias
2.3 Resiliencia multinivel
La resiliencia multinivel articula capacidades de absorción, adaptación y reconstrucción frente a los choques sistémicos, desplegadas simultáneamente a escala local, nacional, regional y transnacional.
Esta concepción se inspira en el trabajo reciente sobre la “resiliencia sistémica” (Banco Mundial, 2021; OCDE, 2024) al tiempo que ofrece una arquitectura más integrada que conecta las dimensiones cibernética, física, financiera e informativa.
Fundamento empírico
La capacidad de Marruecos para mantener su estabilidad institucional y económica a pesar de los choques regionales (primaveras árabes, crisis sahelianas, pandemia de COVID-19) revela la existencia de mecanismos de resiliencia coordinados a varias escalas. Esta observación alimenta el pilar de la resiliencia multinivel.
Implicaciones operativas:
- Redundancias estratégicas coordinadas (almacenamientos, capacidades industriales, redes alternativas)
- Planes de continuidad que articulan a los actores públicos y privados
- Ejercicios de simulación de crisis complejas que integran varios vectores de amenaza
2.4 Cooperación selectiva
La cooperación selectiva se refiere a una estrategia de asociaciones diferenciadas y flexibles, calibradas por áreas y valores, que priorizan las coaliciones ad hoc sobre las alineaciones de bloques, con mecanismos de reversibilidad contractual.
Este enfoque se inscribe en la línea de la “geometría variable” practicada por algunas organizaciones regionales, al tiempo que la sistematiza como un principio doctrinal en lugar de como un simple pragmatismo diplomático.
Fundamento empírico
La Doctrina del Equilibrio de Mogador revela una capacidad para mantener simultáneamente asociaciones estratégicas con potencias con intereses a veces contradictorios (Estados Unidos, China, Rusia, UE), preservando al mismo tiempo la autonomía de toma de decisiones. Esta práctica fundamenta el concepto de cooperación selectiva.
Implicaciones operativas:
- Minilateralismo temático (una coalición para el clima, otra para los semiconductores)
- Cláusulas de salida negociadas en los acuerdos estratégicos
- Evaluación continua de la relación beneficio/riesgo de la cooperación
2.5 Preservación de la identidad estratégica
La preservación de la identidad estratégica tiene como objetivo la protección y valorización de los valores fundamentales, el modelo institucional, la narrativa nacional y los conocimientos estratégicos frente a las presiones de integración normativa y las operaciones de influencia.
Esta dimensión vincula la identidad cultural y la gobernanza tecnoindustrial, superando los enfoques clásicos de “poder blando” (Nye, 2004) para articular la dimensión narrativa y la soberanía técnica.
Fundamento empírico
La diplomacia marroquí bajo Mohammed VI revela una notable coherencia estratégica en torno a las constantes nacionales (monarquía constitucional, islam moderado, anclaje africano y mediterráneo, defensa de la integridad territorial) que estructuran todas las asociaciones internacionales. Esta observación fundamenta el pilar de identidad estratégica.
Implicaciones operativas:
- Contrainjerencia cognitiva y soberanía narrativa
- Protección de los secretos industriales y militares estratégicos
- Articulación entre estándares técnicos y valores institucionales
III. Posicionamiento en el ecosistema doctrinal contemporáneo
3.1 Doctrinas de soberanía económica y digital
Varias doctrinas recientes abordan la cuestión de la soberanía en ámbitos específicos:
La autonomía estratégica abierta promovida por la Unión Europea tiene como objetivo reducir las dependencias críticas al tiempo que se mantiene la apertura comercial. La doctrina de la soberanía conectada comparte este objetivo, pero propone una articulación más sistemática entre autonomía y conectividad, convirtiéndola en este último en un instrumento activo en lugar de una restricción a gestionar.
La soberanía digital teorizada, especialmente en Francia (CESE, 2019; CERNA, 2018) y en la India, se centra en el control de los datos y las infraestructuras tecnológicas. El enfoque IGH amplía esta reflexión integrando las dimensiones de resiliencia multinivel, cooperación selectiva e identidad estratégica, superando así un enfoque puramente sectorial.
La soberanía cibernética china afirma un control estricto de los flujos digitales en el territorio nacional. La doctrina de las Soberanías Conectadas se distingue al rechazar la autarquía y privilegiar la conectividad segura sobre la desconexión.
3.2 Doctrinas militares y de seguridad
La disuasión integrada estadounidense y los enfoques multidominio de la OTAN integran dimensiones cibernéticas, espaciales e informativas en las estrategias de defensa. La doctrina IGH converge sobre la importancia de la transversalidad, pero añade las dimensiones de la cooperación selectiva reversible y la identidad estratégica, menos desarrolladas en los marcos militares clásicos.
Las doctrinas de resiliencia nacional total practicadas en los países nórdicos y en Singapur comparten la ambición de la resiliencia sistémica. El enfoque IGH se distingue por la articulación explícita entre resiliencia y conectividad soberana, así como por la metodología de cooperación selectiva.
3.3 Originalidad de la síntesis propuesta
La particularidad de la doctrina de las Soberanías Conectadas radica en la integración sistémica de dimensiones generalmente tratadas por separado. Tres elementos merecen atención:
La inversión del paradigma sobre la interdependencia
En lugar de concebir la interdependencia como una amenaza que requiere reducción o desconexión, la doctrina propone convertirlo en un instrumento de poder a través de la gobernanza de las interconexiones. Esta inversión conceptual constituye una contribución notable al debate estratégico.
La metodología de cooperación selectiva reversible
La introducción de cláusulas de reversibilidad, auditabilidad y portabilidad en las asociaciones estratégicas transforma la cooperación en una palanca flexible. Esta dimensión procesal va más allá de los enfoques de “friend-shoring” o “de-risking” que se debaten actualmente.
La articulación identidad-técnica
El vínculo establecido entre la preservación de la identidad estratégica y la gobernanza de los estándares técnicos (y no solo la cultura o la diplomacia pública) constituye una contribución original a la reflexión sobre la soberanía en la era digital.
IV. Aplicaciones y escenarios prospectivos
4.1 Relevancia para potencias medias
La doctrina parece particularmente relevante para los Estados de potencia media (Francia, India, Brasil, Indonesia, Turquía, etc.) que se enfrentan a la necesidad de navegar entre polos de poder sin alineación exclusiva. Ofrece un marco conceptual para construir coaliciones ad hoc de acuerdo con los intereses sectoriales preservando al mismo tiempo la identidad estratégica.
4.2 Aplicación al contexto africano
En el contexto africano, caracterizado por múltiples dependencias y una mayor competencia por la influencia, la doctrina sugiere la construcción de redes interconectadas de soberanía regional. Estas redes combinarían corredores energéticos seguros, centros de datos regionales y coaliciones unilaterales temáticas (seguridad marítima, I+D tecnológica).
La experiencia marroquí en el África subsahariana, tal como se conceptualiza en la Doctrina de Abiyán, ofrece valiosas enseñanzas para otros Estados africanos que buscan fortalecer su influencia continental al tiempo que preservan su autonomía estratégica.
4.3 Conjuntos regionales e integración
Para las organizaciones regionales (UE, ASEAN, Unión Africana, etc.), la doctrina ofrece un marco para articular la soberanía nacional y la integración regional, definiendo los límites entre la cooperación en profundidad y la preservación de la autonomía, al tiempo que estructura una resiliencia colectiva sin dilución identitaria.
V. Implicaciones para la investigación
5.1 Agenda de investigación empírica
La formalización de esta doctrina abre varios proyectos de investigación:
Operacionalización y medición: Construcción de indicadores medibles de soberanía adaptativa, conectividad soberana y resiliencia multinivel. Desarrollo de métricas comparativas entre Estados.
Estudios de casos comparativos: Aplicación de la doctrina a diferentes contextos geopolíticos para probar su pertinencia explicativa y prescriptiva. Análisis comparativo de las estrategias turca, india y brasileña a la luza de este marco conceptual.
Modelización prospectiva: Simulación de escenarios de crisis bajo la hipótesis de la aplicación de la doctrina para evaluar su robustez.
Profundización de los fundamentos empíricos: Estudios históricos detallados de la Doctrina de Abiyán y la Doctrina del Equilibrio de Mogador para refinar el marco conceptual.
5.2 Diálogo con las tradiciones teóricas
Esta doctrina dialoga con varias tradiciones de investigación en relaciones internacionales:
- Realismo estructural (Waltz, Mearsheimer) sobre la importancia de la autonomía estratégica
- Neoinstitucionalismo (Keohane, Nye) sobre las formas de cooperación en la interdependencia
- Teorías críticas (Cox, Sassen) sobre la transformación de la soberanía
- Estudios estratégicos contemporáneos sobre la guerra híbrida y cognitiva
No pretende decidir los debates teóricos, sino que propone un marco analítico que se puede movilizar para la acción estratégica.
VI. Perspectivas
La doctrina de las Soberanías Conectadas, desarrollada en el Instituto Geopolítica Horizontes a partir del análisis en profundidad de las geoestrategias implementadas por Su Majestad el Rey Mohammed VI, en particular la Doctrina de Abiyán y la Doctrina del Equilibrio de Mogador, representa una contribución a la reflexión estratégica sobre el ejercicio de la soberanía en un mundo caracterizado por una creciente interdependencia y una multipolaridad acelerada.
Al articular la soberanía adaptativa, la conectividad soberana, la resiliencia multinivel, la cooperación selectiva y la preservación de la identidad estratégica, ofrece un marco conceptual integrado para pensar en las transformaciones contemporáneas del poder estatal.
Esta primera formalización académica se profundizará en un próximo libro blanco, que detallará las aplicaciones sectoriales, las metodologías de evaluación y los escenarios prospectivos. La IGH desea contribuir con este trabajo al diálogo académico y estratégico internacional sobre los cambios de la soberanía en el siglo XXI.