La medida, a la que se opone la comunidad humanitaria, es parte de la campaña de presión de la actual Administración estadounidense sobre Irán y podría ser paralizada por el nuevo Ejecutivo de Biden

Trump planea designar a los hutíes de Yemen como grupo terrorista

photo_camera AP/HANI MOHAMMED - Un combatiente rebelde hutí sostiene su arma durante una reunión destinada a movilizar a más combatientes en Saná

La Administración Trump está preparando la iniciativa de designar a los insurgentes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, como una organización terrorista; todo ello antes de que Donald Trump llegase a dejar el cargo de presidente de Estados Unidos en enero.

Según fuentes diplomáticas, esta estrategia alimenta los temores sobre que la medida interrumpirá los esfuerzos de ayuda internacional y trastocará los esfuerzos de paz gestionados por la Organización de Naciones Unidas (ONU) entre el movimiento chií y el Gobierno yemení de Abd Rabbuh Mansur al-Hadi, apoyado por la coalición árabe liderada por Arabia Saudí, que se enfrenta a los rebeldes hutíes en la guerra yemení.

La ONU y las agencias de ayuda internacionales han tratado de disuadir a la Administración Trump de catalogar a los hutíes como una organización terrorista extranjera, pero la decisión aparentemente inminente le daría al secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, otra victoria en su estrategia opositora a la República Islámica de Irán mientras visita Israel, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos esta semana.

Yemen se ha visto envuelto en un conflicto armado entre las fuerzas gubernamentales, encabezadas por el presidente Al-Hadi, y el movimiento hutí durante varios años.

Desde marzo de 2015, una alianza árabe liderada por Arabia Saudí, que trabaja en cooperación con las fuerzas de Al-Hadi, ha estado realizando operaciones aéreas, terrestres y marítimas contra los rebeldes, que controlan la capital de Saná y grandes áreas en el norte y oeste de Yemen. Dentro de un conflicto armado que asola a Yemen y que propicia una situación definida por Naciones Unidas como la peor catástrofe humanitaria del mundo.