Ucrania desconfía del alto el fuego anunciado por Trump mientras el frío extremo y los bombardeos continúan

Mientras los líderes occidentales celebran el alto el fuego pactado por Trump y Putin, en las calles de Ucrania hay más desconfianza que alivio, con ataques y frío extremo agravando el clima de inseguridad
<p paraid="1624773050" paraeid="{8aee9268-a513-401d-99d2-e8a3763464c8}{36}">Los residentes caminan por una plaza durante el frío y los frecuentes cortes de electricidad y calefacción tras los recientes ataques con misiles y drones rusos contra infraestructuras civiles críticas, en medio del ataque de Rusia a Ucrania, en la región de Kiev, Ucrania, el 2 de febrero de 2026 - REUTERS/ VALENTYN OGIRENKO</p>
Los residentes caminan por una plaza durante el frío y los frecuentes cortes de electricidad y calefacción tras los recientes ataques con misiles y drones rusos contra infraestructuras civiles críticas, en medio del ataque de Rusia a Ucrania, en la región de Kiev, Ucrania, el 2 de febrero de 2026 - REUTERS/ VALENTYN OGIRENKO

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, espera que el presidente ruso cumpla su promesa a Donald Trump de respetar una semana sin bombardeos contra Ucrania que sufre temperaturas bajo cero con las instalaciones energéticas destruidas por los ataques rusos. 

Desde Kiev y Járkov, la periodista y colaboradora de Atalayar, María Senovilla recoge el pulso de un país que no se fía de las promesas de tregua, mientras la guerra sigue marcando el día a día. 

Donald Trump anunció un alto el fuego que se mantendrá en Ucrania mientras se celebra la segunda ronda de negociaciones y, aunque se ha celebrado a nivel político, en Ucrania a pie de calle, ¿hay confianza, desconfianza? ¿Qué piensan? 

Donald Trump anunció que había convencido a Putin para declarar ese alto el fuego mientras se llevaba a cabo la segunda ronda de negociaciones de paz a tres bandas y se jactaba al presidente Trump de haber pedido personalmente a Putin que parara de bombardear Kiev y otras ciudades durante una semana y decía que el presidente ruso fue muy agradable con él y que accedió. 

Y aunque los líderes políticos europeos, como el canciller alemán Friedrich Merz, se han apresurado a aplaudir esta tregua, aquí en Ucrania lo que hay es desconfianza a pie de calle. Para empezar, porque esta semana se reportaron ataques cerca del frente de combate de Zaporiya en el que Rusia habría empleado 100 drones y un misil, según han dicho varias brigadas militares que operaban en la zona. Pero eso no es lo más preocupante. Lo que más inquieta a los ciudadanos ahora mismo es que se esperan temperaturas de 30 grados bajo cero durante los próximos días y la gente cree que Rusia no va a dejar escapar esta oportunidad para volver a bombardear esa infraestructura eléctrica y esas centrales de calefacción que lleva atacando sin piedad desde el pasado 9 de enero y que están al borde del apagón total.  

Precisamente esa es la estrategia de Putin, desenergizar toda Ucrania en medio de la peor ola de frío polar que se recuerda en décadas y la población lo que cree es que el presidente ruso no va a dejar escapar esta oportunidad de volver a atacar esa red eléctrica y de calefacción cuando se llegue al pico más bajo de temperaturas que están pronosticadas que van a alcanzarse los 30 grados bajo cero durante la semana. 

De momento, en ciudades tan alejadas del frente de combate como Leópolis que está a 70 kilómetros de la frontera con Polonia ya se han activado los protocolos de preparación para situación de emergencia. Las autoridades han pedido a los residentes que hagan acopio de agua, de comida, de medicamento y sobre todo que tengan localizados los refugios térmicos más cercanos porque ante un nuevo ataque masivo ruso contra la red de energía podría desatarse una crisis humanitaria agravada por este frío extremo sin precedentes en Ucrania. 

<p>Bomberos trabajan en el lugar donde una empresa privada fue alcanzada por un misil ruso durante la noche, en medio del ataque de Rusia a Ucrania, en Járkov, Ucrania, el 30 de enero de 2026 - Servicio de prensa del Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania en la región de Járkov/ vía REUTERS</p>
Bomberos trabajan en el lugar donde una empresa privada fue alcanzada por un misil ruso durante la noche, en medio del ataque de Rusia a Ucrania, en Járkov, Ucrania, el 30 de enero de 2026 - Servicio de prensa del Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania en la región de Járkov/ vía REUTERS

¿Tienen motivo los ucranianos para desconfiar, María? Porque durante la última semana Rusia ha intensificado los ataques contra ciudades ucranianas, objetivos civiles hasta el punto de que han bombardeado un tren de pasajeros. 

Ha sido una semana negra para la población civil de Ucrania que ya no se siente a salvo en ningún punto del país. Mientras se llevaba a cabo esa primera ronda de negociaciones a tres bandas entre Rusia, Ucrania y Emiratos Árabes que tuvo lugar en Emiratos Árabes Putin lo que hacía era pisar el acelerador con esa terrible campaña de bombardeos contra ciudades como Odessa como Krivói Rog, la ciudad del presidente Zelensky como Dnipro, como Kharkiv por supuesto como Kiev, aquí en la capital. 

Y se reportaban ataques desde todas partes. Estabas viendo las noticias y varias veces al día saltaba la alarma de ataque, de bombardeo en cualquiera de estas ciudades. Las imágenes de los drones Shahed impactando contra los edificios residenciales se mezclaban con el estruendo de los misiles. 

Entre medias llegaban noticias de nuevos ataques en la infraestructura eléctrica. Los refugios, los puntos de invencibilidad que actúan como refugios térmicos estaban llenos de gente. Otra vez bajaban a dormir a las estaciones del metro con estas temperaturas bajo cero. 

Han sido 5 o 6 días desde que empezó esa ronda de negociaciones hasta ayer en los que la población civil ha estado aterrorizada y bajo fuego en todas las partes del país, incluso las más alejadas del frente de combate. Solo en Kiev, Rusia lanzó 1700 drones y 69 misiles. Pero es que en Járkov fue peor. Hubo 25 bombardeos registrados solo a lo largo del fin de semana y se contabilizaron más de 100 misiles lanzados contra la ciudad de Járkov y contra toda esa región.  

Y el ataque más sobrecogedor lo adelantabas hace un momento llegaría el martes de esta semana cuando Rusia bombardeó un tren de pasajeros con 292 personas a bordo. El ataque se perpetró con un enjambre de drones Shahed. Uno de ellos dañó la locomotora también las vías del tren, pero es que otro impactó de lleno en un vagón. 

Las imágenes que varios pasajeros se apresuraron a grabar con sus teléfonos móviles mientras se evacuaban de los vagones que no habían sido atacados, de verdad que eran terroríficas. Había muchísimas mujeres había madres con niños pequeños había gente mayor. Había todo el abanico de población que te puedes imaginar que viaja en un tren de pasajeros. 

Se veía el tren envuelto en llamas, se escuchaban gritos se escuchaban llantos. Además, era un tren que unía desde el oeste del país a la región de Járkov, o sea, cruzaba toda Ucrania de este a oeste y llevaba a mucha gente huyendo del conflicto que hay del frente de combate que hay en zona oriental y mucha gente que se ha refugiado en el oeste de Ucrania. Y estos trenes son precisamente los que transportan a gente o que bien está huyendo de poblaciones cerca del frente o que bien va a visitar ya está ubicada a lo mejor en otros sitios al oeste y va a visitar a su familia. 

De momento se ha informado de cinco muertos, pero es que hay cuatro pasajeros desaparecidos y aún se están analizando los restos que se han encontrado tanto en el vagón bombardeado como alrededor de las vías. 

<p>Los equipos de rescate trabajan en el lugar del ataque aéreo ruso, en medio del ataque de Rusia a Ucrania, en Járkov, Ucrania, el 19 de enero de 2026 - REUTERS/ VYACHESLAV MADIYESKYY </p>
Los equipos de rescate trabajan en el lugar del ataque aéreo ruso, en medio del ataque de Rusia a Ucrania, en Járkov, Ucrania, el 19 de enero de 2026 - REUTERS/ VYACHESLAV MADIYESKYY 

María, mientras se habla de negociaciones el frente de combate no se detiene. 

Así es. Y yo aproveché los días en los que se celebraban esa primera ronda de negociaciones para viajar hasta Járkov. Por eso te he contado con tanto detalle cómo se producían ahí los ataques diarios. 

Tú utilizas uno de esos trenes, ¿no? 

Yo utilizo esos trenes. Además, ese tren en concreto que viajaba hacia el sur de Járkov era el que antes llegaba hasta Kramatorsk. He perdido la cuenta de las veces que yo he cogido ese tren. Ahora ya no llega hasta el Donbás precisamente por los ataques de drones y el ataque se produjo en la última parada que tiene lugar en la región de Járkov, en Barbincove. 

Pero es ese tren, que une el este del país con el oeste y que transporta personas civiles todos los días. En Járkov, durante esos días de las negociaciones, los ataques fueron constantes de día, de noche, a media mañana, a media tarde. Se escuchaba cómo caían esos misiles, cómo impactaban esos drones. 

Y yo lo que quise saber era en el frente de combate, que está cerca de la ciudad, qué perspectivas, cómo se estaba viviendo, qué se estaba haciendo, mientras esas negociaciones de paz a tres bandas arrancaban con la esperanza de que a lo largo de este 2026 se ponga punto final a la guerra. 

Y lo que me encontré, me llevaron a varios trainings de infantería, es que se están preparando con más intensidad que antes, porque dudan que esas negociaciones lleguen a buen puerto, sobre todo porque el gran escollo de las negociaciones está en la integridad territorial de Ucrania.  Rusia está pidiendo ya no solamente los territorios que ha ocupado militarmente, sino que quiere que la parte que queda del Donbass, ese norte de Donetsk, que no ha conseguido conquistar a golpe de cañón se lo regalen. 

<p paraid="1705183469" paraeid="{8aee9268-a513-401d-99d2-e8a3763464c8}{7}">Un vagón de un tren de pasajeros que fue alcanzado por un ataque con drones rusos yace dañado, en medio del ataque de Rusia a Ucrania, en la región de Járkov, Ucrania, el 27 de enero de 2026 - Servicio de prensa de la Fiscalía Regional de Járkov/ vía REUTERS</p>
Un vagón de un tren de pasajeros que fue alcanzado por un ataque con drones rusos yace dañado, en medio del ataque de Rusia a Ucrania, en la región de Járkov, Ucrania, el 27 de enero de 2026 - Servicio de prensa de la Fiscalía Regional de Járkov/ vía REUTERS

Y obviamente, ni siquiera el presidente Zelensky tiene la potestad de hacer eso, porque la constitución ucraniana dice que no se puede hacer, que la integridad territorial de Ucrania no está en manos del presidente de turno. Ante ese escoyo y ante esas perspectivas de que las negociaciones no lleguen a buen puerto, lo que están haciendo los ucranianos es intensificar sobre todo esos trainings de infantería. Yo estuve en uno que se estaba realizando a 17 grados bajo cero, y yo les preguntaba, por qué no esperáis a que la temperatura sea un poco mejor estos días, ¿no?, que está haciendo tanto frío. Y la respuesta fue que, aunque haga frío la guerra no se para, y que además es interesante que esos soldados de infantería entren en estas condiciones de frío extremas que se van a esperar a lo largo también de las próximas semanas, porque las condiciones del combate cambian drásticamente y tienen que estar preparados. 

¿Y para qué tienen que estar preparados?, para la acumulación de tropas que Rusia está poniendo sobre todo en ese frente oriental alrededor de Kupiansk, de la región de Oshkil, de la parte de Iziún, y también en la zona de Pokrovsk, ese frente del Donbass, que no ha parado de tener acción durante todas estas semanas, aunque hubiera negociaciones de paz entre medias. 

Y lo que se está preparando ahora mismo las tropas ucranianas es para un posible intento de avance ruso, para un posible asalto masivo en toda esa línea del frente oriental, que está preocupando significativamente ahora mismo a los oficiales.