La oposición venezolana anuncia que se retoman las negociaciones en Barbados

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Raúl Redondo

Pie de foto: El líder de la oposición venezolana, Juan Guaidó, a quien muchos países han reconocido como el gobernante interino legítimo del país, ondea la bandera nacional de Venezuela ante una estatua del héroe de la independencia, el general Francisco de Miranda. REUTERS/MANAURE QUINTERO

La oposición al régimen venezolano de Nicolás Maduro anunció la vuelta a las negociaciones en Barbados para encontrar una salida a la crisis política, social y humanitaria que se vive en Venezuela y que se está tratando de solventar en las últimas fechas a través de encuentros que tomaron un mayor impulso bajo el auspicio de Noruega y tras las últimas cumbres celebradas en la capital noruega de Oslo y en la propia isla de Barbados.

Así, la delegación opositora que ya estuvo en el país caribeño volverá a presentarse a la cita para retomar los contactos desarrollados en el encuentro anterior llevado a cabo la semana pasada, y que terminó con buenas sensaciones y anuncio de éxito en varios puntos acordados, los cuales no fueron revelados. "Delegación designada por el presidente encargado, Juan Guaidó, retorna a Barbados para continuar, de manera expedita, con el mecanismo de negociación de Oslo para lograr el cambio que le ponga fin al sufrimiento de los venezolanos", anunció en la red social Twitter el Centro de Comunicación Nacional, institución encargada de realizar las comunicaciones del propio Guaidó.

El equipo negociador de la oposición volverá a estar integrado por el segundo vicepresidente del Parlamento, Stalin González, el ex alcalde de Baruta, municipio de Caracas, Gerardo Blyde, y el ex ministro de Transporte y Comunicaciones, Fernando Martínez Mottola.

Hasta el momento, el Ejecutivo chavista de Nicolás Maduro todavía no ha confirmado su delegación negociadora, que estaría formada por el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez; el gobernador del estado de Miranda, Héctor Rodríguez, y el canciller, Jorge Arreaza.

El Ministerio de Exteriores de Noruega ya había anunciado que se volverían a reanudar los contactos después de que ambos bandos contactasen en la capital venezolana de Caracas para proseguir los encuentros y "avanzar en la negociación".

En la cumbre anterior celebrada en Barbados, la Administración bolivariana ya comunicó que la misma fue bastante exitosa ya que varios temas fueron "acordados", aunque sin detallar el extremo de los mismos. En este pasado cónclave también se pactó la constitución de una mesa permanente que trabajará de manera "continua y rápida" para alcanzar un acuerdo.

Por otra parte, la aparente buena sintonía generada con estos encuentros y negociaciones se ha visto empañada por un turbio episodio relacionado con la detención de dos escoltas de Juan Guaidó, acusados por el Gobierno venezolano de intentar supuestamente vender cinco fusiles que fueron robados de la armería de la Guardia Nacional Bolivariana, cuerpo de seguridad adscrito a las Fuerzas Armadas del país latinoamericano. Algo que el propio presidente de la Asamblea Nacional ha tachado de “montaje” por parte del régimen chavista para relacionarlo con un asunto negativo y perjudicial para su imagen como este.

A pesar de algún que otro incidente como este último, parece que se sigue tratando de avanzar hacia un posible acuerdo que acabe con la difícil situación que atraviesa Venezuela; un país que está sumido en una gran crisis política y en el que la población atraviesa graves dificultades como el desabastecimiento de productos de primera necesidad, cortes eléctricos y de agua, inseguridad en las calles y una insostenible situación económica acuciada por una hiperinflación preocupante.

Una enconada situación nacional que se vio también agravada tras el fallido levantamiento cívico-militar que llevó a cabo la oposición, con Juan Guaidó y Leopoldo López a la cabeza, quienes no lograron su objetivo final de derrocar al Gobierno de Maduro ya que faltó a última hora el apoyo mayoritario de elementos importantes del Ejército, con los que, en principio, se contaba. Un Juan Guaidó, líder opositor apoyado por hasta 50 países (incluidos Estados Unidos y el Grupo de Lima), que se proclamó presidente interino al no reconocer las pasadas elecciones de enero que dieron la Presidencia a Nicolás Maduro; comicios que fueron denunciados por diversas irregularidades y que se pretenden repetir por parte de la oposición, la cual tiene como objetivo la conformación de un Ejecutivo transitorio que dirigiría la celebración de un proceso electoral limpio, con la presencia de observadores internacionales.

A todo esto se suma el deterioro de las condiciones de los derechos humanos en la nación caribeña, algo denunciado por el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y manifestado por Michelle Bachelet, alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, quien comprobó la preocupante situación sobre el terreno.