Un nuevo atentado en Afganistán deja 18 muertos y más de 140 heridos

Los talibanes han reivindicado el ataque perpetrado en Kabul durante la campaña electoral
Imagen atentado Kabul, Afganistán

 -   Imagen de atentado en Kabul

Kabul ha sufrido un nuevo atentado con coche bomba en sus calles durante el periodo de campaña electoral, esta vez contra dependencias de la Policía afgana, que ha dejado en esta ocasión 18 personas fallecidas y más de 140 heridos, según cifras ofrecidas por las autoridades oficiales. 

El ataque terrorista se llevó a cabo a las 09:00 de la mañana, hora local, en el área PD-6, en el suroeste de Kabul, mediante la detonación de un coche bomba, según confirmó Nasrat Rahimi, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Afganistán, quien también remarcó que el objetivo fijado era “un puesto de control de la comisaría de Policía de la zona”.

La deflagración se notó en varias partes de la ciudad y provocó una gran columna de humo y un socavón, dejando reducida a escombros gran parte de la comisaría. Mientras, las estructuras que quedaron en pie vieron cómo perdían sus tejados y ventanas. Además, un determinado número de casas próximas a la zona resultaron dañadas. Según el medio Tolo News, testigos presenciales dijeron que hubo un tiroteo tras la explosión del coche, algo que el propio Rahimi terminó desmintiendo.

En este escenario, el jefe del Gobierno, Abdulá Abdulá, condenó tajantemente el atentado y mostró la firmeza de la Administración. "Los terroristas quieren interrumpir la campaña electoral de las presidenciales. Estamos determinados a llevar a cabo el proceso democrático y nuestra determinación es inamovible. En vez de ataques terroristas, dejad que resolvamos nuestros asuntos mediante negociaciones”, resaltó el líder del Ejecutivo y principal rival electoral del presidente de Afganistán, Ashraf Ghani.

Los talibanes han reivindicado el atentado en su último comunicado indicando que su objetivo era “la estación de Policía y el centro de reclutamiento anexo”. En la misma nota informaron que el atentado fue materializado por el “héroe del Emirato Islámico Jabbar Logari, que usó un vehículo cargado de explosivos”. El portavoz talibán Zabihullah Mujahid indicó también en la red social Twitter que decenas de policías y soldados afganos fueron asesinados en el ataque.

Imagen atentado Afganistán
Twitter @pajhwok. En el área donde ocurrió la explosión, que generó una gran columna de humo que se pudo ver desde diferentes puntos de la capital

Recientemente, los talibanes ya amenazaron con diseminar la violencia por el territorio del país asiático con motivo de las próximas elecciones del 28 de septiembre, que consideran que están manipuladas por las grandes potencias extranjeras. "Para prevenir víctimas entre nuestros compatriotas, Dios lo evite, estos deberán permanecer lejos de reuniones y mítines que podrían ser potenciales objetivos", advirtieron en un comunicado los talibanes. Los insurgentes remarcaron que harán los "máximos esfuerzos" para evitar la celebración de este "ardid" de los "extranjeros".

Este ataque ha tenido lugar tras el último que se perpetró el martes, en el que cinco policías murieron también en Kabul por la detonación de un artefacto en una bicicleta cuando pasaba junto a esta un vehículo del Departamento de Lucha contra el Narcotráfico, tras el que dejó 34 muertos, mediante una explosión de una mina al oeste de Afganistán, y después también de la ofensiva que se produjo en el inicio de la campaña de cara a las próximas elecciones contra la oficina del candidato electoral a la Vicepresidencia de Afganistán, Amrullah Saleh, que provocó la muerte de al menos 24 personas. 

Todos estos ataques se han producido a la vez que se siguen llevando a cabo rondas de negociaciones de paz en Qatar, ocho ya, entre representantes de Estados Unidos y de los talibanes, quienes, al respecto, señalaron que Estados Unidos y demás países en suelo afgano deben "dedicar sus energías y recursos al fin de la ocupación de Afganistán y el establecimiento de una paz verdadera". 

Se calcula ya que hasta 147.000 personas han muerto en los 18 años que dura ya el conflicto entre los insurgentes islamistas armados y el Gobierno afgano, apoyado por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Según la misión de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para Afganistán, denominada UNAMA por sus siglas en inglés, en la primera mitad de 2019 se han producido hasta 1.366 muertes por el conflicto.